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Un recuerdo en homenaje a Enrique Kadoch Z”L

Por: Lía Mintz

Moisés y Victoria Kadoch vivieron en Pereira por muchos años con sus 5 hijos, en aquella época en la que en Pereira había una comunidad relativamente numerosa.

Tres de ellos fueron educados en una Yeshivá en USA; desde su temprana juventud y al regresar a Colombia ellos y sus padres se radicaron en Cali.

El negocio paterno fue una cacharrería que todavía existe pero cada hijo buscó independizarse y Enrique organizó fábrica de cierres (zippers) que hoy día se exporta a toda Sur América y otros países más. EKA es el nombre de esa modernísima empresa.

Enrique se casó con Esther, hermana de Ketty de Ezquenazi (bogotana), ella recién llegada a Colombia con su mamá después de romería por Italia e Inglaterra después de la expulsión de Egipto. El papá de Esther ya había fallecido. Tuvieron 4 hijos: Lucy quien vive en Israel, casada con Salo Levy; Alex casado con Soffy Stroh, Alberto casado con Clarita Wertheimer quien vive en Panamá y Rami, casado con Karen Rebibo original de Argelia, quien emigró con su familia a Israel cuando fueron expulsados de ese país; al llegar a Cali se volvió una mujer muy cativa en la comunidad.

No hubo doliente comunitario que al acudir por ayuda a través de unos 50 años hubiera salido sin ser atendido en su necesidad ni campaña pro-Israel donde Enrique no se hubiera destacado como gran donante. No hubo nunca emergencia comunitaria donde Enrique no se destacara por su compromiso en tiempo y dinero para solucionarla. No hubo enfermo solitario que él no visitara los sábados en la tarde. Nunca vio la comunidad dedicación más admirable y permanente de pareja como la que le ofreció Enrique a su esposa cuando físicamente ella empezó a invalidarse por enfermedad.

Y por su formación en la Yeshivá Enrique no faltó nunca a los rezos, a los entierros de personas humildes sin acudientes, a los entierros de sus conocidos, a las reuniones organizadas para hacer colectas, a comprometerse en Juntas Directivas de distintos estamentos de la Unión Federal, etc.

Fue presidente de la Sociedad Hebrea de Socorros durante unos 10 años. Muchos de los ingresos que hacen esta agrupación solvente los consiguió Enrique de donantes que no tuvieron familia inmediata y que lo consideraron como su protector.

Enrique disfrutó del cariño de 13 nietos y 4 bisnietos además de una comunidad que con mucho cariño le quedó enormemente agradecida.