Imprímeme

Preguntas de Pesaj

Por: Rabino Eliahu Birnbaum

Los días próximos a Pesaj hacen surgir innumerables preguntas en las comunidades judías de la diáspora al intentarse preservar simultáneamente tanto la atmósfera festiva como las reglas de la halajá. Entre las preguntas frecuentes de muchas de las comunidades se encuentran las referidas al Seder de Pesaj. Se destacan especialmente dos preguntas, la primera está vinculada al tiempo correcto de celebración del Seder y la segunda versa sobre su contenido y su esencia. En la práctica, la pregunta referida al momento correcto de inicio del Seder surge en las comunidades europeas, las cuales por efecto de la temporada del año y la puesta en efecto del horario de verano se ven en una situación en la cual tanto la puesta del sol como la salida de las estrellas tienen lugar a una hora muy tardía.

En la mayoría de los países europeos, la salida de las estrellas este Pesaj tendrá lugar entre las 21:15 y las 21:30, horario en el cual los niños pequeños y los ancianos suelen ya dormir. Si es necesario comenzar el Seder de Pesaj a partir de este horario nos enfrentamos a un gran problema tanto para las personas mayores como para las familias con niños pequeños a quienes se les dificulta esperar a tales horas de inicio, así como también mantenerse despiertos y atentos a los efectos de cumplir con los preceptos del Seder. Es importante destacar que la noche del Seder es una oportunidad especial de reforzar la identidad judía y la pertenencia a la historia del pueblo de Israel. No es casual que los estudios indiquen que en la diáspora son más los judíos que celebran el Seder que aquellos que asisten a la sinagoga en Yom Kipur, incluso para el rezo final de Neilá.

¿Se puede adelantar el Seder para antes de la salida de las estrellas? ¿Cuándo se puede recitar el Kidush en esta noche? ¿Es posible recibir la fiesta más temprano o acaso el Seder puede ser llevado a cabo únicamente a partir de la salida de las estrellas? ¿Existe una solución alternativa que permita adaptar el horario del Seder al de los niños y el de las personas mayores?

La Mishná, al inicio del capítulo décimo del Tratado de Pesajim establece: “En víspera de Pesaj, por la tarde, no se habrá de comer hasta que oscurezca”. Del texto se desprende que en principio no se debe recitar el Kidush y comenzar el Seder previo a que oscurezca y salgan las estrellas.

Esto también es lo que nos enseña la respuesta del Baal Terumot Hadeshen Rabí Israel Isserlein (1390-1460), quien fuera consultado respecto de la posibilidad de adelantar el Seder de Pesaj para antes de la salida de las estrellas:

“En la víspera de Pesaj cuando salimos de la sinagoga del servicio de Arvit todavía es de día, ¿está o no permitido recitar entonces el Kidush y comenzar el Seder cuando aún es de día?” El erudito respondió: “Me parece que no está permitido proceder de esta manera ya que los preceptos de la ingestión de Matzá y Maror aplican para la noche, por lo que … la copa de vino con la que se recita el Kidush es una de las cuatro que se deben beber, además, la ingestión de las demás verduras y todas las modificaciones al orden natural de la cena que efectuamos a los efectos de que los niños pregunten aplican de noche y ni que hablar la lectura de la Hagadá – todos estos son preceptos que deben llevarse a cabo cuando la Matzá y el Maror están ante nosotros sobre la mesa etc.” (Volumen I 137).

En efecto, en su respuesta, el autor de Terumot Hadeshen sostiene que, así como es necesario comer la Matzá una vez que haya anochecido lo mismo ocurre con la copa de vino del Kidush que es la primera de las cuatro a beber en esa noche. Otro tanto ocurre con la lectura de la Hagadá y demás preceptos de la noche del Seder, todos estos requieren para su cabal cumplimiento “ser efectuados por la noche”.

Estas palabras fueron incorporadas por Rabí Iosef Caro en el Shulján Aruj: “La mesa debe estar arreglada desde la víspera, antes que anochezca a los efectos de poder comer inmediatamente después que oscurezca, y aunque una persona esté en la casa de estudio habrá de ir diligentemente a su hogar ya que es preceptivo apresurarse a comer para que los niños pequeños no se duerman, empero no se recita el Kidush hasta que oscurezca” (472:1). Aparentemente todos coinciden con esta halajá y toman la precaución de iniciar el Seder a tiempo para que puedan participar los más pequeños.

Parece ser que la única opinión que se enfrenta a este consenso es la del Jatam Sofer: “Humildemente, considero que a los efectos de comer sí es necesario esperar a que anochezca, empero, se puede recitar el Kidush a partir de la puesta del sol al igual que en cualquier Shabat o Yom Tov y prolongar los relatos de la Hagadá hasta que sea de noche y entonces ya se podrá comer” (en sus estudios al Tratado de Pesajim 99(B)). Según sus conceptos, es posible adelantar el Kidush y el estudio de la Hagadá para de esa manera “ganar tiempo” y comer inmediatamente después de que anochece tal como lo estipula la Mishná. Sin embargo, la mayoría de las autoridades halájicas coinciden en no respaldarse en este permiso e indican que se puede recitar el Kidush únicamente después de que haya anochecido para así cumplir con el precepto de las cuatro copas haciendo de la del Kidush la primera de estas.

El autor del libro de responsa Menorat Hamaor (Rabí Itzjak Abuhav, inicios del siglo XV) sostiene también que no se debe adelantar el Kidush en la noche de Pesaj, empero por otra parte propone adelantar el rezo para así iniciar el Seder en el primer momento que esto sea posible y de esa manera velar por el bienestar y la educación de los más pequeños: “Y deberá apresurarse a rezar para poder comer ni bien anochezca para que los niños no se queden dormidos pues estos últimos deben participar del Seder para percibir las modificaciones y preguntar a qué obedecen…” (Hiljot Jag Hamatzot cap.II).

Según la opinión de las autoridades halájicas mencionadas no hay forma posible de recitar el Kidush y comenzar con el cumplimiento de los preceptos festivos más temprano, por lo que cabe preguntarse: ¿Qué será de los niños europeos? ¿Cómo podrán participar de la noche del Seder? ¿Qué habrán de hacer las personas mayores que deseen preservar la tradición judía ancestral y al mismo tiempo iniciar el Seder a una hora razonable?

Quisiera proponer una solución práctica al problema halájico en cuestión. A veces, una pregunta halájica tiene una respuesta halájica y otras veces es posible resolver una cuestión de normativa por medio de una solución de índole técnica o práctica. En este caso propongo separar entre el Seder de Pesaj como evento familiar educativo y el Seder de Pesaj como el ámbito en el marco del cual se cumple con los preceptos del día festivo. 

En el pasado, recomendé a los rabinos comunitarios que se sobrepongan a la dificultad de iniciar el Seder a una hora tardía adelantando aquellas cuestiones que son vivenciales y emblemáticas de la noche festiva pero no forman parte de los preceptos que es obligatorio cumplir en la misma. Quien dirige u oficia el Seder puede iniciar la velada con palabras de salutación a los presentes, explicaciones sobre el significado de la noche, estudio de fuentes alusivas a la festividad, se pueden entonar canciones tales como “Ma Nishtaná” y Daieinu” e incluso aquellas que aparecen al final de la Hagadá tales como “Jad Gadiá” y “Ejad Elokeinu”. En esta etapa del Seder se pueden llevar a cabo certámenes de preguntas y respuestas para adultos y para niños, representaciones familiares alusivas a la festividad, juegos vinculados al contenido del día que mantengan despiertos a los más pequeños, se puede repartir regalos y llevar a cabo una ronda de derashot o disertaciones explicativas sobre la Hagadá entre los presentes. De esa manera, es posible empezar el Seder con contenidos significativos antes de que inicie el día sagrado para así ingerir Matzá y leer la Hagadá una vez salidas las estrellas.

Otra pregunta que surge a menudo en las comunidades de la diáspora en las que la mayoría de los judíos no entienden hebreo gira entorno de si se puede o no leer la Hagadá en el idioma local o si resulta necesario preservar el idioma original en el que el relato de Pesaj fue escrito. ¿Cómo se cumple con la premisa de que “cuanto más narra la salida de Egipto más digno de alabanza es”? ¿Acaso alcanza con leer la Hagadá en hebreo sin entender su contenido o resulta necesario que el relato sea comprensible para todos los presentes?

Empero en este caso la respuesta es mucho más simple y la encontramos explícita en las palabras del Ramá en el Shulján Aruj: “Se debe recitar la Hagadá en un lenguaje comprensible para las mujeres y los niños o se les habrá de explicar. Así procedió el Rabino I. de Londres quien leía toda la Hagadá en lengua extranjera para que los niños y las mujeres comprendan” (Kol Bo y Maharil) (Oraj Jaím 473:6). El Rabino Abraham Itzjak Hacohen Kuk de bendita memoria escribió lo siguiente a este respecto: “Toda persona debe tener una comprensión básica del contenido de la Hagadá, desde “Avadim Hainu” (“esclavos fuimos”) hasta “Harei ze meshubaj” (“cuanto más se hable de la salida de Egipto más digno de alabanza es”) y traducirles a los miembros de su familia para que entiendan” (Oraj Mishpat 128:34).

Cuando nos ocupamos del relato de la salida de Egipto es muy lógico que lo hagamos en un idioma que los presentes entiendan. El objetivo del relato no es únicamente que las personas conozcan el evento histórico, sino que se trata de una narración que conforma o constituye la consciencia judía de quienes la estudian, por lo que una lectura meramente mecánica del texto sin que medie una comprensión del mismo no resulta adecuada. El cumplimiento del precepto de relatar la salida de Egipto depende también de la comprensión y la identificación que se alcance con lo narrado, por lo que corresponde realizarla en el idioma local.