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Boicot a boicoteadores

Por: Raquel Goldschmidt

Como parte del BDS, -movimiento de desinversión y sanciones a Israel-, promovido por antisionistas, antisemitas y antiisraelíes, para “apoyar la causa palestina” (pero que en realidad les hace más daño a palestinos que a israelíes, ya que en realidad esconde bajo ese nuevo disfraz un odio intestinal hacia judíos e Israel), hace un tiempo la heladería Ben & Jerry, decidió dejar de vender su producto en los mal llamados “territorios ocupados”, privando de su delicioso producto a niñitos y algunos adultos, mayormente palestinos de Cisjordania, argumentando que vender allí sus productos “era incompatible con sus valores”.

No me referiré a los valores morales y principios filosóficos que deben tener los helados, porque preferiría hablar de la elegancia del vestir de los elefantes, o de la profundidad y alcance de los tajalápices.

Esta vez, los ciudadanos judíos o que se identifican con la protección de los derechos de los judíos y sionistas, se lanzaron en protestas pacíficas demandando el fin del antisemitismo por parte de los mencionados heladeros y sus dueños y administradores, con la proclama “Todos tenemos derecho a comer helados”…

A los dueños de Ben & Jerry no les gustó para nada las manifestaciones que frenaban su comercialización ni que en algunos lugares del mundo les retiraran el sello de Kosher que lucían para vender más, con esto les dieron duro por donde más les dolía: el bolsillo.

Hubo descargas y quejas por parte de administrador y dueños, su boicot no les resultó como esperaban. Bajaron sus ventas y crearon una imagen política que un helado para niñitos no debería tener.

Sería interesante que en cada boicot a Israel, de donde provenga, la gente inteligente, consciente y pensante, protestara ante semejantes incoherencias que les demuestren que con esas acciones absurdas, no solo no logran de ninguna manera que les “admiren” su valentía en la supuesta “defensa de los derechos palestinos” sino que les descubran su verdadera cara: que no es otra que el simple y llano antisemitismo.