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XXV Majón Continental Tzofni en Colombia

Por: David Sterimberg

El Majón Continental fue una experiencia bastante enriquecedora, No siempre se tiene la oportunidad de interactuar con jóvenes de diferentes países y aprender junto a diferentes líderes de comunidades de América. Ver a estos jóvenes judíos formarse con grandes ideales y sueños durante 10 días es muy gratificante.

En mi opinión el Majon es un método para realizar un intercambio ideológico, social, cultural y compartir los diferentes puntos de vista, buscando así traer bastantes cambios positivos para cada comunidad y sus Tnuot. Lo que principalmente une a los jóvenes que asisten al Majon es el incondicional amor y pasión por su camiseta, un futuro lleno de líderes  comprometidos con preservar la continuidad en las comunidades de toda Latinoamérica. El Majon busca que el joven aprenda a ser responsable como madrij (a) y a tomar nuevas iniciativas. Es la mejor manera para formar líderes judíos y cambiar el futuro de nuestras comunidades. El Majon Continental Tzfoni XXV tuvo lugar en Colombia, en donde asistieron alrededor de 180 personas provenientes de: Panamá, Costa Rica, México, Ecuador, Perú y Colombia. Cabe resaltar que en la historia de todos los Majonim es la primera vez que se realiza este encuentro en Colombia, no sólo es un gran logro para Kineret, sino es una oportunidad para la comunidad judía colombiana de participar en los numerosos encuentros de jóvenes judíos a nivel mundial. Kol Hakavod. 

Tuvimos el placer de aportar nuestras tradiciones y mostrarle al continente que también tienen muchas cosas positivas que aprender de nosotros, las diferentes actividades entretenidas logran despertar la curiosidad de los jóvenes y hace que estos expresen sus puntos de vista y compartan ideales. Las tnuot que asisten al Majon Continental utilizan la educación no formal para enseñar a jóvenes de diferentes edades. Es fundamental tener en cuenta el rol tan significativo e importante que tienen los jóvenes dentro de una comunidad, por tal motivo, se realizan encuentros como el Majon de la Hanoar Hatzioni,  los cuales esperamos sigan realizándose y siempre estemos presentes representando a nuestra comunidad,  pues los jóvenes son la base fundamental de cualquier comunidad, crear líderes en estos tiempos es de fundamental importancia pues de ahí, se define si una comunidad continúa o se extingue.

Quiero agradecer por medio de este artículo al Centro Israelita de Bogotá, por ser la casa de los jóvenes, a la Comunidad Hebrea Sefaradí por abrirnos sus puertas y apoyar este evento, a los jóvenes de Kineret los grandes artífices de que esto fuera posible, sin el trabajo de ellos nada de esto hubiera valido la pena, al Rabino Alfredo Goldschmidt que siempre nos brinda su apoyo y con su carisma enamoró a jóvenes de todo el continente, y para terminar, a este hermoso periódico que siempre desde que comencé a trabajar con juventudes ha abierto un espacio para nosotros. 

JAZAK VEEMATZ

Kineret Tnuat Noar