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Fechas…

Por: Moshe Govrin

"Días vendrán cuando Jacob echará raíces, 
Florecerá y echará renuevos Israel, 
Y la faz del mundo llenará de fruto".
Isaías 27:6

Junio tiene mucha fechas significativas en el calendario de la Israel renovada en su tierra.

Hace 49 años combatimos en la Guerra de los Seis Días. En la que terminamos con el cerco amenazante para nuestra existencia. Hace 35 años, la víspera de Shavout, Junio 7, se llevó a cabo el Operativo Opera en el que bombardeamos el reactor atómico de Sadam Hussein en Iraq y acabamos así con el peligro que en sus diatribas nos amenazaba acabarnos al igual que uno de sus héroes –Nabucodonosor. El mundo demoró 10 años en aceptar que fue lo mejor que pudimos hacer.

Hace 10 años – la llamada Segunda Guerra de Líbano. Aun cuando a su finalización muchos pensábamos que los resultados no habían sido muy buenos ya tenemos 10 años de silencio en esa frontera. Cierto es que Nasrala por orden de sus amos está embarcado en la guerra chií- sunní de Siria e Iraq pero en este periodo salió solo 10 veces de su bunker… Sigue hablando…

Hace 2 años (19.6.2014) se lanzó al espacio por primera vez en Israel y en Europa y solo por segunda vez en el mundo un nano satélite totalmente diseñado y construido por estudiantes. Del centro de estudios secundarios de Herzlya. Es un innovador proyecto en el marco de la Agencia Israeli del Espacio del Ministerio de Ciencias y del municipio. Se llama como el pájaro "Dujifat" ("Abubilla" en español). Está construido en forma de cubo cuyos lados miden 10 cm y pesa menos de 1 Kg. Como proyecto pionero fue apoyado por la Agencia Israeli del Espacio. Solo 6 meses antes fue lanzado al espacio, el satélite estadounidense en colaboración de la NASA y la industria espacial de los Estados Unidos. La abubilla es el pájaro nacional Israeli.

Y mientras el terror islámico sigue haciendo de las suyas en Tel Aviv, Orlando, Paris, África, Iraq, nosotros seguimos en la nuestra generando y produciendo porque creemos en Tikun Olam…

Por ejemplo somos pioneros en la biotecnología agrícola. Nuestra agricultura es el resultado de una larga lucha contra difíciles y adversas condiciones, y de haber aprovechado al máximo la escasez de recursos hídricos y tierra cultivable. Su éxito radica en la determinación y el ingenio de los agricultores y científicos que se dedicaron a desarrollar una agricultura floreciente en un país en el que más de la mitad de la superficie del país es semiárida y gran parte del resto era un baldío luego de siglos de deforestación, erosión y abandono. Se demostró así que el valor real del suelo depende en gran medida de la manera en que es utilizado.

Cuando comenzamos a establecerse nuevamente en nuestra patria histórica, a fines del siglo XIX, los primeros esfuerzos fueron dirigidos a redimir la tierra. Los terrenos rocosos fueron despejados y se construyeron terrazas en las regiones montañosas; se drenaron los pantanos y se inició un proceso de reforestación sistemática; la erosión del suelo de la planicie costera y del sur fue contrarrestada y se lavó la tierra salobre para reducir su salinidad.

Desde la independencia (1948), el área cultivada total aumentó de 165.000 hectáreas a alrededor de 435.000 hectáreas, y el número de comunidades agrícolas creció de 400 a 725. Durante el mismo período, la producción agrícola se incrementó 16 veces, más que el triple del crecimiento de la población.

El agua escasea constantemente. La temporada de lluvias dura sólo de noviembre a abril, con una distribución desigual de la precipitación pluvial anual, que oscila entre 700 mm en el norte y menos de 50 mm en el sur. Los recursos hídricos renovables llegan a 1.600 millones de metros cúbicos al año, de los cuales alrededor del 75% es usado en la agricultura. Para superar los desequilibrios regionales de disponibilidad de agua, la mayoría de las fuentes de agua dulce del país han sido unidas en el Acueducto Nacional, una red integrada de estaciones de bombeo, cisternas, canales y tuberías que transportan el agua desde el norte, donde se encuentran la mayoría de las fuentes, a las áreas agrícolas del semiárido sur.

La agricultura se ha beneficiado de una amplia gama de investigaciones científicas y desarrollo de IyD, incluyendo el cultivo automático de tejidos de plantas, insecticidas biológicos, semillas resistentes a plagas y fertilización biológica.

El sector agropecuario se basa casi en su totalidad en IyD, implementado por medio de la cooperación entre los agricultores y los investigadores.

A través de un sistema de servicio de extensión, los resultados de la investigación son transmitidos rápidamente al terreno para su experimentación e implementación, y los problemas son presentados directamente a los científicos para su solución.

La mayoría de los institutos de investigación agrícola en Israel mantienen estrechas relaciones con la FAO, garantizando un continuo intercambio de información con la vaca lechera de Israel que es campeona mundial en la producción de leche, aumentó su rendimiento promedio de 6.300 litros en 1970 a más de 10.000 litros hoy en día gracias a la alimentación científica y las pruebas genéticas realizadas por el Instituto Volcani.

Israel es capaz no solo de mejorar su propio hato y sino también compartir sus progresos en esta área con otros países por medio de semen y óvulos de ganado de superior calidad. Por ejemplo en Vietnam y China.

Nuestros agricultores han sido pioneros en la biotecnología agrícola, la irrigación por goteo, la solarización del suelo y el constante uso de las aguas servidas para la agricultura. Estos avances se aplicaron a productos de venta, desde semillas tratadas con ingeniería genética y bio-pesticidas, hasta plásticos que se desintegran con la luz y sistemas computarizados de irrigación y fertilización.

El óptimo uso de la escasa agua, de la tierra árida y de la limitada fuerza laboral, revolucionó los métodos agropecuarios. La búsqueda de técnicas para ahorrar agua incentivó el desarrollo de muchos sistemas de irrigación computarizados, incluyendo el método por goteo.

El enorme reservorio subterráneo de agua salobre en el Néguev se está explotando exitosamente para conseguir cultivos tales como tomates y melones de primera calidad que se exportan a los mercados de invierno en Europa y EEUU.

La investigación respecto al tratamiento electromagnético del agua para mejorar la salud animal y las cosechas dio promisorios resultados.

Para reducir el consumo de agua en la agricultura, se utilizan avanzadas técnicas que dirigen el flujo de agua directamente a la raíz de la planta, sistemas computarizados de riego e invernaderos. Además, se implementan programas para aumentar el potencial hídrico del país, especialmente en el campo de la siembra de nubes, la desalación del agua salobre y el reciclaje de las aguas servidas.

La supervisión del suministro de agua del país incluye la fijación de cuotas de consumo de agua y precios, y la promoción de proyectos para optimar el abastecimiento. Recientemente fue introducido un programa de diez años que propone la reducción de la utilización de agua mejorada para la agricultura; la ampliación del uso de agua salobre purificada en ramos agrícolas específicos; la reducción de cultivos de gran consumo de agua que no obtienen altos rendimientos; el almacenamiento de agua de inundaciones; el desarrollo de técnicas de invernadero; y la desalación de agua de mar en gran escala.

Computadoras diseñadas y fabricadas en el país son usadas ampliamente para coordinar la actividad cotidiana de una granja agrícola, como orientar la inyección de fertilizantes mientras se supervisan todos los factores ambientales; proporcionar alimento al ganado, mezclado de acuerdo a cantidades dadas, de bajo costo, de alto rendimiento, que mantienen una temperatura y humedad ambiente controladas en el gallinero. Además, se ha desarrollado, fabricado e implementado una variedad de equipos para la labranza, la siembra, los cultivos, la cosecha, la recolección, la selección y el empaque.

La agricultura cumple un papel importante en la economía de Israel, representando actualmente casi un 2,5% del PNB y el 3,6% de las exportaciones. La proporción de trabajadores agrícolas dentro de la fuerza laboral es de aproximadamente 3,7%.

Israel produce el 95% de sus necesidades alimenticias, suplidas por la importación de granos, semillas oleaginosas, carne, café, cacao y azúcar, que son financiadas con creces por la exportación de una amplia gama de productos agrícolas.

Las variadas condiciones climáticas, topográficas y de terreno de Israel nos permiten cultivar una amplia gama de productos agrícolas.

Las cosechas de campo incluyen trigo, sorgo y maíz, mientras que el sector de frutas y verduras ofrece, entre otros, jugosos cítricos, cremosos aguacates, sabrosos kiwis, aromáticas guayabas y suculentos mangos de los huertos de la planicie costera; firmes y sabrosos tomates, pepinos, pimentones y calabacines, así como deliciosos melones, cultivados durante los moderados inviernos de los valles; dulces bananas y dátiles, cosechados en las áreas subtropicales; y crujientes manzanas, exquisitas peras y ciruelas, que maduran bajo el fresco aire de las montañas del norte.

El cultivo de viñedos, que comenzó como una empresa comercial a comienzos del siglo, se ha expandido para incluir variedades especiales para la producción de una amplia gama de vinos tintos y blancos que han ganado muchos premios internacionales.

El sector floricultor produce una gran variedad de flores de alta calidad, así como un surtido de plantas aclimatadas al interior del hogar.

Aunque el cultivo de flores está destinado principalmente a la exportación, innumerables vendedores y tiendas en todo el país ofrecen flores, desde rosas, claveles y crisantemos hasta especies exóticas, desde las delicadas violetas africanas hasta las fragantes gardenias, para el público amante de las flores en Israel.

La mayor parte de la agricultura de Israel está organizada en principios cooperativos que surgieron en el país durante las primeras décadas del siglo XX. Motivados tanto por la ideología como por las circunstancias, los pioneros establecieron dos formas singulares de asentamiento agrícola: el kibutz y el moshav.

Su producción representa hoy en día cerca del 76 por ciento de la producción agrícola del país, así como muchos alimentos procesados, tanto para el mercado interno como para la exportación.

Por esta razón Israel mantiene fuertes lazos de cooperación con países de África, Asia, Oceanía, América Latina y el Caribe, Europa Oriental y Eurasia.

En la India el exitoso programa de cooperación conjunta hizo crecer el número de centros de instrucción hasta los 30. Israel es vista como la superpotencia agrícola en ese país y el interés por incrementar la cooperación es cada vez mayor...