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Noticia del cementerio judío de Subotica

Por: Ricardo Angoso

Es uno de los mejores cementerios que he visitado en lo que se refiere a su catalogación, inventariado fotográfico, búsqueda de las lápidas y las tumbas y, en general, a su registro metódico y conocimiento del lugar. Existe una página web que puedes visitar y conocer bien su trazado, buscar algún apellido que te resulte familiar y ver si lo encuentras en el lugar y, en definitiva, visitarlo sin tener que ir hasta Subotica. La página web es: http://cemetery.josu.rs/search-cemetery/. Por cierto, en esta página puedes encontrar hasta un video aceptablemente realizado sobre el recinto, que te recomendamos por que podrás hacer una idea bastante razonable del estado del lugar.

El cementerio está en buen estado de conservación, pese a que fue atacado por unos vándalos hace años, tal como la noticia fue recogida en varios medios, se encuentra por carro a diez minutos del centro de la ciudad y está en un estado de conservación, limpieza y cuidado bastante aceptable. Suele estar cerrado pero se puede acceder al mismo a través de una puerta que se encuentra al lado de la casa de los cuidadores -imposible hablar con ellos en alguna lengua inteligible- y es mejor informarles de que vas a entrar a aventurarte a hacerlo sin avisar, puesto que te puedes quedar encerrado en el cementerio y que tu “espontánea”  visita te depare un episodio de mal gusto.

Origen de la comunidad judía de Subotica

Este lugar sagrado cementerio data de 1780, aunque la comunidad quizá es algo anterior, como del siglo, tal como recoge la actualizada y bien dotada página de contenidos de esta comunidad de la Vojvodina -hoy en manos serbias-:”El primer judío, al que se le permitió establecerse en Subotica era Jakab Herschel, un comerciante.El Magistrado de la Ciudad concluyó un contrato con él y otros tres judíos de Baja, apellidados Löbl, que podrían haber sido hermanos, el 7 de agosto de 1775. Los nombres de estos judíos ya habían sido ingresados ​​en los registros de la ciudad desde 1764. “Herschel tuvo permiso para instalarse en la ciudad con su familia ", describe Dušan Jelić en su obra sobre los judíos en Subótica, publicada por el Museo Histórico Judío de Belgrado. Un par de años después, cuando el número de judíos aumentó a 12, se estableció la Comunidad Judía Subotica.Además del nombre de Jakab Herschel, los nombres de los fundadores que conocemos son: Salamon Hajduska, József Kuhn y Jakab Löbl”. Por cierto, la bella sinagoga -en bello y colorista art nouveau- de la ciudad data de este período, concretamente del año 1799, y todavía se puede ver en pie; actualmente se está rehabilitando y es una de las más bellas de la antigua Yugoslavia. Para consultar en profundidad toda esta historia, puedes acceder a la misma a través de esta página web: http://cemetery.josu.rs/jewish-cemetery-subotica/ -ya reseñada al comienzo pero aquí concretamente puedes leerla sin tener que buscarla-.

Y sigue este relato contando la historia: “Los judíos establecidos en Subotica eran ashkenazíes y el lenguaje que usaban era el yiddish, una lengua en la que se escribieron obras literarias sobresalientes. Yiddish todavía se habla en Norteamérica, Rumania, Israel y algunos otros países. Después de fundar la comunidad judía en 1775, su desarrollo fue en gran parte obstaculizado por la legislación contra los judíos, que intentaron encontrar una salida de tal situación en la asimilación. Los judíos tenían que encajar en el medio agrícola de la ciudad. Debido a eso, los abusos, atrocidades o pogroms contra los judíos nunca han ocurrido en la ciudad. La cultura material e intelectual de esta rama étnica comprende elementos de origen alemán, húngaro, polaco y ruso.Los acontecimientos de la Revolución húngara de 1848-49, liderados por Lajos Kossuth, provocaron un cambio en la actitud hacia los judíos. Es decir, la ley sobre la liberación de los judíos fue adoptada por aclamación en Szeged el 28 de julio de 1849”.

Cambios tras la revolución húngara

Después de la revolución húngara se produjo el cambio en esta parte del mundo y los judíos adquirieron derechos, acceso a profesiones que hasta entonces no podían ejercer y, sobre todo, un cambio notable y favorable en sus condiciones de vida. Pese a todo, las condiciones no se regularizaron hasta unos años más tarde, tal como cuenta la historia de la comunidad a la que nos hemos referido antes:”Sin embargo, durante la secuela de la revolución, la institución del juramento judío (más judaico) fue renovada y los libros de oración hebreos y las entradas de registro en hebreo fueron prohibidos en 1852.Fue sólo después del Compromiso Austro-Húngaro en 1867, cuando se adoptó la ley sobre la emancipación de los judíos. La redacción de la ley era simple y clara, dejando amplias libertades para la comunidad judía (…)”.

Así comenzó, como en toda Europa, una nueva era para los judíos que llega hasta la Primera Guerra Mundial (1914-1918), que está caracterizada por un mayor grado de tolerancia y una paulatina integración de estas comunidades en la vida social, política y cultural de las nuevas  naciones europeas. El relato que tenemos de la comunidad nos cuenta así cómo se produjeron estos cambios: “Esta evolución favorable fue seguida por la rápida inclusión de los judíos de Subotica en la vida económica, cultural, política y deportiva.Lajos Pollák estableció un hospital judío en 1923, que fue trasladado al edificio del Hogar de Enfermería del Parque, en 1925. En el mismo año, se fundó una organización judía judía sionista bajo el nombre de Achdut ha'olim. Szombat e Izrael, los periódicos judíos, fueron publicados regularmente. La Federación Sionista Nacional celebró su asamblea en Subotica. El Club Kutna Mór Talmud-Torah fue activo en el fomento de la educación judía basada en la tradición. Se fundó el Reusz Jewish Youth Club unos años más tarde.La primera cobertura de radio Belgrado fue desde la sinagoga Subotica en 1932, el mismo año en que nueve jóvenes emigraron a Palestina, y esa fue la primera "Aliyah" en la ciudad”.

El Holocausto

Pero este periodo de desarrollo, integración y eclosión en todos los órdenes, sobre todo muy presente en las décadas de los veinte y los treinta del siglo pasado, se vio interrumpido tras la llegada de Hitler al poder, en el año 1933, y la posterior ocupación de media Europa por los alemanes -desde 1938 a 1945-. Seguimos con nuestro relato: “La Alemania de Hitler atacó Yugoslavia el 6 de abril de 1941. Bačka fue ocupada por Hungría después de eso y fue considerada la parte integral del país en todos los aspectos. De los 85 rehenes tomados en Subotica, 34 eran judíos. Estos rehenes garantizaban por su vida que habría paz y orden en la ciudad. Durante la guerra, las tierras y bosques de 58 judíos fueron confiscados de la misma manera que los activos totales de los judíos: 2 molinos de vapor, 14 fábricas, 158 tiendas, 18 mayoristas, 48 ​​talleres de artesanía, imprenta, cirugías, restaurantes…” 

Luego comenzaron las medidas concretas contra los judíos, los trabajos forzados, las deportaciones y el aniquilamiento de la población: “Hombres judíos fueron llevados a campos de trabajo forzados para el desminado en la línea de frente ucraniana. La decisión de "limpiar el país de los judíos" fue adoptada el 19 de abril de 1944 y su implementación comenzó el 26 de abril. Aunque la lista de víctimas judías locales durante la ocupación fascista de 1941-1945 comprende sólo los nombres de 2006, las medidas de deportación y trabajo forzado afectaron, de hecho, 6105 judíos de Subotica .Este número incluye judíos cristianizados, que fueron tomados como judíos según las leyes raciales de la época o personas de origen judío. Sólo 1065 volvieron de Auschwitz o de otros campos de la muerte”.

El Museo Memorial del Holocausto de Washington resume así lo acontecido en la antigua Yugoslavia: Las tropas alemanas se retiraron del noroeste de Yugoslavia a fines de abril de 1945. Aproximadamente 60.000 judíos yugoslavos fueron asesinados en el Holocausto. Miles de judíos yugoslavos sobrevivieron escondiéndose en casa de amigos o vecinos, o uniéndose a los miembros de la resistencia”.

Termino estas reflexiones y comentarios históricos, recordando que como fruto del auge del antisemitismo el lugar fue atacado en dos ocasiones por los vándalos entre los años 2003 y 2004, causando la destrucción de al menos cuarenta tumbas y algunos daños. En su interior, por cierto, hay un monumento que recuerda a las víctimas de los nazis en Serbia, que afortunadamente no fue destruido. Quizá en este recinto sagrado se echa en falta una placa de homenaje a la gran heroína de Subotica, Klara Baic, que salvó a varios muchachos judíos durante la guerra escondiéndolos de los nazis y que fue reconocida el 18 de febrero de 2007 como Justa de las Naciones por el Yad Vasem de Israel. Valgan la pena estas líneas como homenaje.

Dirección: 

Majevička, es una calle pequeña, no tiene pérdida.