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Reportándome desde donde el Rey Nimrod al campo salía

Por: Jack Goldstein

Estamos acostumbrados a oír y repetir que Abraham salió de Ur, en Caldea (Ur Kasdim). En Iraq se puede visitar la legendaria Ur si es que uno se atreve a llegar cerca del delta del Trigris y Eufrates, antecitos de llegar a la actual Kuwait. Pero si bien los sabios religiosos y una parte importante de arqueólogos e historiadores le dan credibilidad a esa esa historia, puede hacer más sentido que Abraham haya salido de Urfa y no de Ur. Al fin y al cabo, Urfa (Sanliurfa, como se le conoce hoy en turco, y Edesa, como se conocía en el mundo griego) se encuentra cerca del nacedero de esos grandes ríos, en una zona mucho más fértil y con inigualables vestigios de civilizaciones milenarias, cosa que no es tan evidente en Ur. Además, las grandes leyendas bíblicas y de otras religiones vienen del norte de la Mesopotamia y Anatolia (norte de Siria, Iraq e Irán, y la actual Turquía). Noe, Gilgamesh, Ahuramazda, Jonás y Nimrod son de allá. Pero Abraham, curiosamente, vino de la mismísima porra, si es que vino del sur de Iraq. En cuatro mil años, de lo poco que ha producido la Ur de Iraq es esta leyenda que poco tenía de Caldea para la época en que supuestamente Abraham saliera de ahí (La historia de Abraham es de hace unos 4.000 años, mientras que los Caldeos llegaron a Ur apenas mil años después, para cuando el libro de Genesis se pudo estar escribiendo). Mientras tanto, la historia de Urfa y alrededores ha sido siempre apasionante, conflictiva, creativa y religiosa. 

Creo más verosímil la versión musulmana turca (y de varios sabios nuestros de otras épocas como el gran Maimónides) que dice más bien que Abraham salió de Urfa, ciudad de la Turquía de hoy. Mejor aún, de Urfa, ciudad del malévolo rey Nimrod, el mismo personaje de la más famosa de las canciones ladinas. Nimrod, el gran cazador, fue un malvado rey que el libro de Genesis lo identifica con el primer gran rey después del diluvio (otro tema muy de esa zona del mundo y no del sur de Iraq). Nimrod construyó algunas ciudades en la Mesopotamia sur (más no Ur), y muchas otras en la parte norte, incluyendo a Urfa. Nimrod fue también (según distintas interpretaciones y tradiciones) el constructor de una gran torre en Babel con la que quiso llegar al cielo.

Fue ahí en Urfa, como dice la canción, donde Nimrod al campo salía y donde viera una luz santa en la estrellería que anunciaba que habría de nacer un bebé que sería llamado a retarle su poder y abolir el paganismo. Nimrod tenía que eliminarlo y para eso salió tras los recién nacidos, así como pasó con el Faraón y Moisés 600 años después, y con lo que el Nuevo Testamento dice que pasó entre Herodes y Jesús. La mamá del patriarca huyó, se escondió en una cueva y dio a luz, como dentro de un pesebre. Las historias nuevamente se repiten, pero la cronología tampoco es perfecta. Según nuestro Tanaj, Nimrod fue bisnieto de Noé mientras que Abraham fue su décima generación. De tratarse de figuras reales, estarían separadas por par siglos fácilmente. Lo que sí es creíble es que se trate de la misma zona geográfica.

Para complicar las cosas aún más, el punto más alto que se impone sobre la meseta de Urfa y que cruza hacia el norte de Siria, es el monte Nemrut (Nimrod), que poca historia tiene sobre ese monarca, pero si tiene un maravilloso templo y tumba del rey Antíoco I Teos Comagene, descendiente del otro malvado rey Antíocos, el malo de la historia de Janucá.

Foto Nemrut Dag 163: tumba de Antiocos I Teos Comagene en el monte Nemrut. Patrimonio de la Humanidad y Cima del Monte Nemrut a 2150 mts sobre la planicie de Urfa.

Urfa, de donde vino la familia Milhem, según me contaba mi amigo Selmo Z”L, tuvo una comunidad judía hasta 1896 cuando, producto de pogroms instigados por el Sultan contra armenios y otras minorías, se reubicó en Palestina buscando seguridad. La enorme mayoría eran de la tribu de Levi y sus apellidos solían comenzar así: Levi-Abud, Levi-Aslan, Levi-Urfali

Nunca tuvo una gran comunidad y eventualmente, los judíos originarios que vivían ahí de antes de la conquista de Alejandro Magno terminaron mezclándose con vecinos Mizrahis o alepinos. El hecho que su sidur original no incluyera ciertos párrafos adicionados en la diáspora sirve como evidencia de su milenario origen. Pero ¿Qué evidencias hay en Urfa que permitan relacionar a esta ciudad con la historia de nuestro patriarca? Como pasa con casi todas las historias bíblicas, pruebas no hay, pero sí tradiciones de siglos o milenios que así lo consideran y sitios de peregrinación venerados por muchos. Les comparto acá algunas fotos más:

Otro argumento a favor de Urfa es su cercanía a Harrán, una de las milenarias poblaciones que el Génesis cita como parte del itinerario de Abraham en su migración hacia la tierra prometida. Harrán está ubicada cerca de Kirkemesh (la ciudad de Gilgamesh, el Noe de los sumerios) y de Nínive, la capital del rey Nimrod. Hoy se encuentra a unos 35 kilómetros al sur de Urfa y a tiro de cauchera de las fuerzas de ISIS al norte de Siria. Raqqa, la capital del Estado Islámico se encuentra a menos de 100 kilómetros de Urfa. Harrán es la ciudad de Teraj, el padre de Abraham y también de Labán, hermano de Rebeca y suegro de Jacob. Cuando Abraham decide que es hora de casar a su hijo Isaac, su mensajero sale a Harrán, su patria, para buscarle su prometida. Si queremos complicar aún más, de Urfa es el hermano de Abraham, Harán (sin la doble R). El famoso Tiglat Falasar pasó por ahí, y los Hitatas (una de las 7 tribus canaanitas) la destruyeron hace más de 3 mil años. Lo que queda hoy son unas ruinas muy posteriores, murallas y curiosas casas bien ventiladas habitadas por población árabe.

Gaziantep es la otra gran ciudad del sureste turco. Sobrevive aún la estructura que sirviera de sinagoga hasta hace un siglo. Hoy en día es un centro cultural, pero desde hace unos años, el gran Erdogan, en su proceso de islamización del país, retiró de su fachada el aviso que recordaba que alguna vez eso fue sinagoga. Alepo está a menos de una hora en carro desde Gaziantep

(Las historias bíblicas están muy emparentadas con otras leyendas de pueblos vecinos. Son parecidas, pero en el detalle se contradicen. Fechas y tiempos tienden a ser las variables más complicadas y erradas. Muchas leyendas se repiten siglos después con héroes diferentes. Los orígenes de pueblos y culturas a menudo parecen relatos plagiados. No existen pruebas contundentes de esos hechos o personajes, pero 3 y 4 mil años después, sigue siendo apasionante llegar a los lugares que se atribuyen ser el campo de Nimrod y los lugares de peregrinación de Abraham.