2019-09-22 [Num. 740]

El Rav Sabe

Goldschmidt and Friends

Pregunta de la semana

Shoa5

Por Anónimo

El Rav Alfredo invitó a sus amigos, importantes personajes líderes del ambiente religioso, para que ellos también contesten todas sus dudas, según la visión religiosa y personal. Los colaboradores serán los rabinos de las comunidades de Bogotá, ya tradicionales: Rav Alfredo Goldscmidt (CIB-Ortodoxo), Rav Avi Amsalem (CHS-Ortodoxo), Rav Iehuda Gitelman (AIM-Masortí), y Rav Julián Vainstein CIF Barranquilla-Masortí) y además tendremos la participación de:

Rav Guillermo Bronstein, de la Comunidad 1870, de Lima Perú, de lineamiento Masortí.
Rabina Diana Villa, del Instituto Schechter de Estudios Judaicos en Jerusalem, Masortí.
Rav Moshé Yerushalmi, Rav y Shojet en Bogotá, Ortodoxo. AIM
Rav Daniel Shmuels, Rabino Principal del Private Shul de South Florida.
Profesora Ethel Barylka, de lineamiento ortodoxo. Dirige la revista digital “Mujer y Judaísmo” en Israel.


Pregunta:

Estoy de acuerdo en que hay que recordar el pasado y no olvidarlo para que las desgracias no se vuelvan a repetir jamás.

Pero tanta afluencia de  personas, año tras año, centenares de miles, a los campos de concentración en Polonia, ha creado un "TURISMO OSCURO" que beneficia a mucha gente y empresas: aerolíneas, trenes, buses, hoteles, restaurantes, tiendas de suvenires, etc., etc.

Todos los que tienen negocios relacionados con LA MARCHA DE LA VIDA ¿no estarán, en el fondo, agradecidos por ese inmenso auge turístico que los favorece económicamente? ¿No hay un conflicto psicológico entre visitar esos sitios de la muerte y ayudar económicamente a muchos, en su mayoría polacos, que quizás no nos quieran pero han encontrado un filón de ganancias que les aprovecha y a la economía de Polonia también? Todo esto viene a ser un turismo al estilo Disneyland pero, desde luego, con un propósito muy diferente.

¿No es lucrarse con el dolor ajeno?


Respuesta

Rabino alfredo goldschmidt2 copy Rabino Alfredo Goldschmidt
Centro Israelita de Bogotá (Ortodoxa Ashkenazi)

Comprendo tu dolor y tu molestia, sin embargo debemos colocar el tema en su debida proporción y con las prioridades claras:

1. Es un deber moral y religioso mantener viva la memoria de lo sucedido en la Shoa. Cien conmemoraciones de Yom Hashoa y decenas de películas sobre el tema, no reemplazan el impacto que deja la visita a los guetos y campos de nuestras nuevas generaciones. Para que no haya olvido o alejamiento del tema. No por nada, el ejército de Israel y las instituciones educativas en Israel, consideran este viaje como altamente prioritario.

2. Es verdad que estas visitas son un gran aporte económico para personas en Polonia y para el estado polaco, sin embargo gran parte de las ganancias son compartidas por compañías israelíes. Por otro lado, el estado polaco de hoy en día tiene una buena actitud hacia Israel y no todos los polacos de la época de la Shoa eran antisemitas. No niego que la mayoría lo eran. Acaban de publicar un libro “A la luz del día” una dramática descripción del Padre Pierre Dubrois,  sobre los crímenes nazis que encontraron apoyo de la población local,  de los pequeños pueblitos donde arrasaban con  asesinatos masivos de nuestros hermanos. 

En conclusión es mucho más lo que nos favorecen estas visitas,  que el precio psicológico que estamos pagando.


Más Respuestas

Rabina Diana Villa
Seminario Rabínico Schechter en Jerusalem, Masortí

En mi opinión, un rabino no está más capacitado que otras personas para contestar a esta pregunta. Es una cuestión muy personal. 

Hay quienes considerarán que es más importante que las próximas generaciones puedan ver los lugares en donde estaban ubicados los campos de concentración, y preferirán que se sigan haciendo esos viajes, mientras otros no querrán que los polacos lucren con la historia nefasta de la que fueron partícipes.


Screenshot 20181203 143001 Rabino Julian Vainstein
Centro Israelita Filantrópico de Barranquilla (Masortí)

Estoy plenamente de acuerdo en la necesidad de recordar la Shoa, y muchas veces vivencias como la visita a los campos de exterminio y a los campos de concentración movilizan tantos sentimientos que hace imborrable en la memoria lo sucedido y colaboran con el ejercicio de transmisión a las generaciones futuras, las cuales no contaran con sobrevivientes que testimonien en primera persona lo sucedido.

Pero me hace ruido, sin lugar a dudas, y me estremece moralmente, que se lucre con dicho ejercicio de la memoria. En cuanto a los polacos que se ven favorecidos económicamente no me incomoda tanto, lo que si siento más rechazo saber que judíos o instituciones judías sacan réditos económicos a raíz de este deber que tenemos de recordar y no olvidar, de esta manera profanando la memoria de las más de 6.000.000 de almas judías asesinadas en la Shoa.



Comentarios de los lectores




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Salo Bigio
La persona que envió ese correo esta mas preocupada por lo que saquen los polacos de lo que se deja a los judíos que hemos ido y los que irán. Si, los polacos se benefician de estas visitas, pero es ma...
Leer más 2019-05-02