2017-11-18 [Num. 644]

El Rav Sabe

Pregunta de la semana

9 de av

Por Alter Himelfarb

En diferentes ocasiones, los Profetas, nos anunciaban que por mantenernos alejados de Dios, nos vendrían desgracias. A consecuencia de esta lejanía, precisamente sobrevinieron la destrucción del 1er Templo y siglos más tarde, la destrucción del 2do Templo.  O sea, que en síntesis, todos estos ayunos no son propiamente por la destrucción del Edificio del  Templo, sino por un pueblo que estaba alejado de Dios.  ¿Debemos entonces ayunar por gente que no tenía fe en Dios?


Respuestas

Rabino alfredo goldschmidt2 copy Rabino Alfredo Goldschmidt
Centro Israelita de Bogotá

Las profecías debemos interpretarlas en dos líneas de pensamiento, a corto y mediano plazo. Esto se refiriere a la etapa del Primer Templo. Es decir que profetizaron sobre la destrucción del Primer Templo a partir de la idolatría que se estaba practicando y del segundo Templo a partir del odio interpersonal y de grupos sin sentido.

Debemos interpretar que las profecías también se aplican a largo plazo. El problema es que necesitamos un sabio muy entendido para que nos aclare si dicha profecía se aplica a nuestra época.

Cuando ayunamos es para evaluar y concientizarnos de que si hay vestigio de esos males, borrarlos de nuestros corazones. No ayunas por los pecadores de la historia, sino ayunamos para erradicar los males que causaron esa destrucción y que siguen presentes de alguna manera.


2017 07 25 14.48.35 Rabino Guido Cohen
Rav. Masortí

La pregunta contiene una afirmación con la que yo no acuerdo. Nosotros no ayunamos por un pueblo que estaba alejado de Dios, ayunamos en recuerdo del Jurban, de la destrucción del Templo. Por lo tanto, la afirmación sobre la cual se sostiene la pregunta es desde mi humilde perspectiva, errada.

Nosotros no ayunamos por esa gente, sino que lo hacemos para recordar la destrucción y para reflexionar acerca de ella. Por otro lado, cuando una tragedia de esas magnitudes sucede, afecta a los que estaban más alejados y a los que no lo estaban también. Y aún si ayunáramos por gente que no tenía fe en Dios, no veo problema en ello. Eran seres humanos, imagen y semejanza de lo Divino, y fueron perseguidos y masacrados por las potencias imperiales.

Finalmente, cabe destacar que la destrucción del segundo templo no fue porque el pueblo estaba alejado de Dios, sino que según nuestros sabios, fue por la descalificación interna en el pueblo judío y el odio gratuito entre hermanos.