Reflexiones sobre Bereshit

El Libro de la Vida

 

Por Rav Mark Angel
Traducción Dra. Myriam Frydman

Este es el libro de las generaciones del hombre. —BERESHIT 5:1

El Sifrá registra en Vayikrá 19:18 un debate entre Rabí Akiva y Ben Azai. Rabí Akiva afirma que el versículo, "y amarás a tu prójimo como a ti mismo" es un gran principio de la Torá. El amor, que está mejor ejemplificado en el amor entre el esposo y la esposa, es la piedra angular de la felicidad humana. De hecho, las bendiciones del matrimonio se refieren a la novia y el novio como "reim ahuvím", los amigos amados por excelencia. Cuando dos personas se aman de verdad, sus vidas se transforman; ellas llegan a comprender el significado de la vida.

Fortalecidas por su amor, se relacionan con sus amigos y vecinos con una compasión y una sensibilidad más profundas.

Ben Azai, aunque está de acuerdo con el punto básico de Rabí Akiva, sugiere que otro versículo contiene un principio de la Torá aún más grande: Ze sefer toldot adam, ze klal gadol mizé: “Este es el libro de las generaciones del hombre —este es un principio aún más grande”. Este versículo, extraído de la Parashá Bereshit, incluye las palabras que expresan que Dios creó a los seres humanos a imagen Divina. La opinión de Ben Azai ha sido explicada generalmente refiriéndose a estas últimas palabras del versículo, es decir, como los humanos somos creados a imagen de Dios, se nos pide que respetemos a todos los seres humanos —independientemente de sus antecedentes particulares.

Ben Azai, según esta interpretación, está ofreciendo una visión universal de integración y compromiso con la humanidad en general, no solo con nuestros propios amigos y vecinos. Este es un principio aún más grande que amar al prójimo como a uno mismo, en el sentido de que amplía nuestra perspectiva, y nos ayuda a vernos a nosotros mismos como parte de la gran familia humana.

Esta interpretación de Ben Azai asume que él se estaba refiriendo a la última parte del versículo, la cual dice que los seres humanos fuimos creados a imagen de Dios. Sin embargo, la alusión real en el Midrash sitúa a Ben Azai citando la primera parte del versículo: Ze sefer toldot Adam, “Este es el libro de las generaciones del hombre”. Debemos buscar entender el punto de vista de Ben Azai basándonos en las primeras palabras del versículo.

Ben Azai está diciendo que el principio más grande de la Torá consiste en darnos cuenta de que nuestra vida es un libro. Cada uno de nosotros escribe su propio libro—Con todos sus éxitos y fracasos, con todos sus actos de bondad y todos sus defectos. A los 120 años, cada uno de nosotros le presenta su libro al Todopoderoso. El libro cuenta lo que hemos hecho, cuál ha sido la esencia de nuestra vida, cómo y por qué hemos sido merecedores de los años que el Todopoderoso nos ha concedido. Ben Azai está enseñando que la vida debe ser vivida con esta perspectiva —que nosotros somos garantes y responsables ante Dios por el regalo de la vida que Él nos ha dado.
Cuando la novia y el novio están bajo el palio nupcial, cada uno de ellos lleva consigo los primeros capítulos de sus libros individuales. Ellos llevan sus recuerdos y su sabiduría acumulada; llevan años de estudio y de crecimiento espiritual; llevan sus tradiciones familiares y sus criterios personales. Bajo el palio nupcial, ellos comienzan ahora un nuevo capítulo de su libro de la vida. Los nuevos capítulos serán de autoría compartida.

Cuando somos bendecidos con una novia y un novio que tienen tanto amor, tanto talento, tantos logros, tan grandes ideales —podemos estar seguros de que los nuevos capítulos que van a escribir juntos serán una obra maestra de primer orden. Oramos para que ellos escriban un libro largo, lleno de muchos capítulos felices y significativos.

 

 

 

 

 

 

 

 

REVISTA VIRTUAL HASHAVUA©>