Por: Henry Akerman
Hace unas semanas en el debate desarrollado entre los candidatos del denominado Frente Amplio y organizado por RCN, El Tiempo, La FM y City TV. Realizaron una pregunta que esencialmente en su concepción en este marco informativo es una muestra del doble rasero con la que se juzga a Israel en el mundo y que como para variar lo tienen como centro del ‘único” conflicto existente en el mundo y las guerras de defensa que este estado debe librar.
En este escenario, creo que la pregunta es antiética, discriminatoria, racista y profundamente antisemita. Como concepto editorial se prefirió el aplauso de la galería a la coherencia, se aborda este tema como una simple pregunta de moda de si o no:
¿La guerra de Gaza fue un genocidio?
No voy a centrarme en mostrar con datos, con cifras, con historia, con hechos, que lo ocurrido allí no fue un genocidio.
El punto central que pongo en discusión es de porque se realiza una pregunta, con una clara tendencia antisemita y sesgada, que no hacia parte de ningún bloque de preguntas de relaciones, conflictos internacionales o situación geopolítica de Colombia, solo para generar una tendencia en redes.
¿Era una pregunta para medir el conocimiento de los candidatos en política internacional, o historia? Si este era el objetivo, claramente el espacio no era una respuesta de SI o No.
¿Existió en este un espacio o bloque donde se le pregunto a los candidatos que opinaban de la Guerra entre Ucrania o Rusia, las matanzas en Nigeria, el derecho de las mujeres en Afganistán, las matanzas y hambrunas desencadenadas en Sudan, la guerra entre Camboya y Tailandia, las masacres en Siria o la mucho más actual y reciente masacre del pueblo iraní, con más de 40.000 muertos por un régimen teocrático cruel y déspota contra su propio pueblo que reclama libertad?
Es además tan simple, ¿existió en ese bloque alguna pregunta que correlacionara lo sucedido en esa guerra, con lo que la desencadeno?, como, por ejemplo, ¿considera a Hamas un grupo terrorista? ¿Considera a Hamas el representante del pueblo palestino?; o ¿El estado de Israel fue víctima de un ataque terrorista despiadado y cruel el 7 de octubre de 2.023?
La respuesta es clara: NO. Nada de esto existió. No hay equilibrio en esas preguntas que las vuelvan chéveres, atractivas y que despierten la propaganda despiadada contra el estado de Israel o los judíos, pero por el contrario si avivan el antisemitismo.
No hay que detenerse en las respuestas de los participantes y menos en la de aquellos que con un interés populista y electorero decidieron contestar que sí. Eso no es el corazón de este artículo. Es establecer, como decisiones de los organizadores, editorializan el debate, lo tergiversan y lo llevan a situaciones que rayan con el antisemitismo y lo normalizan, tal como lo establece la definición actualizada de antisemitismo de la IHRA: “Aplicar a Israel un doble racero”.
Muchas veces no se trata de lo que se responde, es de lo que se pregunta, en que contexto y como se hace.