En el 2005, bajo la dirección del secretario Kofi Anan, la ONU proclamó esta fecha para recordar al as víctimas del Holocausto Nazi, 27 de enero.
A partir de ese momento, la ONU, en casi cada país, organiza, junto con las comunidades judías dicha emotiva ceremonia.
Este año, la ONU no vino presencialmente a dicha solemnidad, y tampoco colaboró económicamente con el evento que se llevó a cabo en la ciudad de Barranquilla y en Puerto Colombia, lugar por donde entraron gran parte de los judíos provenientes de la Europa Nazi. En cambio, enviaron un video del secretario Antonio Guterres, hablando en contra del antisemitismo.
Este año el acto fue muy especial, al estar en el lugar preciso donde desembarcaron tantos judíos especialmente de Polonia, Rusia, Rumania y algunos otros de otros países.
Este acto se dividió en tres emotivos momentos, de los cuales el más sensitivo fue en el punto mismo de Puerto Colombia. Organizado por la Confederación de Comunidades Judías de Colombia en la Fundacion Puerto Colombia, presidida por doña Hortensia Sánchez y el gestor cultural e investigador Carlos Mario Caselles. El apoyo logístico lo realizó Bianca Pechman.

En el salón se reunían alrededor de unas 30 personas, reducido número de invitados para el evento debido a temas de seguridad y locación, donde asistieron las principales personalidades que dieron un significado histórico al momento, contando incluso con personas que entraron décadas atrás por Puerto Colombia y también con descendientes de inmigrantes que entraron por estas vías y personas involucradas en la construcción y ayuda a los nuevos inmigrantes judíos.
La ceremonia fue dirigida por Marcos Peckel. Agradeció a las autoridades presentes y delegados de autoridades que no pudieron asistir, mencionando a doña Hortencia, al sr. Casalles, a las autoridades de la alcaldía y personajes de la comunidad descendientes de judíos que entraron y judíos que ayudaron a los nuevos que llegaban a estas bendecidas tierras.
Martina Klumpp, embajadora de Alemania en Colombia, estuvo presente en las tres actividades realizadas, y en las tres habló de manera emotiva y sentida, sin negar el daño hecho por la Alemania socialista bajo el gobierno Nazi de Hitler, su compromiso actual de apoyar a Israel y a las comunidades judías del mundo.
Jack Goldstein, presidente de la Fundación Zajor, un viajero que ha recorrido casi cada rincón del mundo sorprendió con sus palabras diciendo que hasta ahora visita este lugar, precisamente que fue en donde principió su historia familiar con la llegada de su abuelo Jaime Goldstein a estas tierras. También hizo una introducción a las obras de arte en escultura que se encontraban en el lugar. Al finalizar su ponencia, en alusión al rescate del último rehén asesinado por Hamás en Gaza, retiró la cinta en su brazo que representaba el regreso de todos los rehenes, de manera pública, momento que fue muy aplaudido.
Jack también leyó una emotiva carta enviada para el evento por parte de quien fuera el embajador de Polonia en Colombia Jacek Perlin (2008-2011) y mencionó a Daniel Winograd quien realizó una escultura el bronce en Puerto Colombia “Estatua del Migrante”.
El Secretario del gobierno municipal de Barranquilla Winston Varela, dedicó muy lindas y dulces palabras.
Salo Watemberg recordó la historia familiar de cómo llegó su familia a Puerto Colombia y otros judíos al país, recordando también cómo varios se dedicaron a emprender empresas, clínicas y diversas industrias, ayudando al desarrollo del país.
Lucy Esquenazi de Dreszer, directora de la Sociedad Genealógica Judía Colombiana, recordó cómo su papá había llegado a los 15 años, huérfano y sin familia y cómo salió adelante ayudando a construir la historia del país. Enseguida se dirigió el representante del alcalde de Barranquilla, quien confesó estar impactado con las palabras de Lucy Esquenazi.

El jefe de la Misión diplomática de Israel en Colombia Kobi Valer tambien estuvo presente. George Levi, presidente de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia, junto con el importante empresario Jean Claude Bessudo, destaparon la placa en la que la CCJC en representación de los judíos del país, demuestran inmensa gratitud al municipio de Puerto Colombia por haber recibido a miles de judíos durante el siglo XX.
Jean Claude dedicó simpáticas palabras al público resaltando el nombre de doña Hortencia. Estaba presente la artista que formó la escultura del judío inmigrante en Puerto Colombia, Elsa Marina Lozada, con quien se tomó fotos al lado de su obra con los presentes a la ceremonia.
El rabino David Michaan de la CHS, dedicó unas palabras en el evento y posteriormente el Gran Rabino Alfredo Goldschmdit del CIB, habló sobre la historia de los judíos que empieza con un inmigrante: Abraham.
El rabino Julián Vainstein de la comunidad ashkenazí de Barranquilla, dedicó sentidas palabras sobre el significado de esta fecha.
Acto seguido se realizó una oración por el bienestar de Colombia y del pueblo judío, por parte del párroco local, Pbro. Jaime Barrios Mercado.

Después de visitar las esculturas y el hermoso lugar, la Comunidad de Barranquilla, el CIF, ofreció en las instalaciones del Club un delicioso almuerzo a los visitantes de fuera de la ciudad donde estaba la presidente del Centro Israelita Filantrópico (CIF) Cheryl Watemberg, quien dirigió valiosas y afectuosas palabras dándole la palabra al representante del Gobierno de Israel Kobi Valer.
El acto central se realizó en la sinagoga del CIF, que congregó a la comunidad judía presente y visitantes invitados como los 40 pastores de la Alianza Evangélica Latina, pastores de la Comunidad de Yovel presidida por el Pastor Raúl Rubio y su señora Viviana, junto a otros feligreses que vinieron para la ocasión, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Barranquilla Monseñor Edgar Mejía, y otras personalidades.
Durante esta ceremonia sinagogal, habló el presidente de la CCJC, George Levy, cuyo importante discurso estamos publicando en Hashavúa en la sección de artículos, la presidente del CIF, llamó embajadora de Alemania, Martina Klumpp, la Gobernadora encargada de Atlántico, Cecilia Arango y Kobi Valer, jefe de misión del consulado de Israel. Los rabinos presentes dieron su bendición: Rav Iehuda Gitelman, Rav Yosi Liberoff, Rav Julian Vaistein y el Rav Alfredo Goldschmdit, éste último con su fabuloso trío del cantantes de Bogotá y su ya famoso acordeón, cantando en Yidish.
El último acto fue la tradicional encendida de las 6 velas por personalidades nacionales y religiosas, además de la última vela por la esperanza de un futuro mejor encendida por Judith Haslstuch y Samuel Betín.
La ceremonia se cerró con el coro del Colegio Hebreo Unión de Barranquilla cantando una canción hermosamente interpretada por los chicos de dicha institución.
Este año, ha sido realizada la ceremonia más completa, organizada y emotiva desde que se creó la fecha de recuerdo de las víctimas de la Shoa. Kol Hakavod a CCJC, Consulado General de Israel en Colombia, ONU, Zajor, CIF de Barranquilla y sa todo el personal que colaboró con este excepcional acto.




