13 de Iyyar (י״ג אייר) [Num. 1085]
Revista Hashavua

Parashat Beahalotjá

Organización en el desierto

Este Shabat 18 de Sivan de 5785, 14 de junio de 2025, se leerá la Parashá de Beahalotjá: “cuando hayas de encender”, del libro de Bamidbar.

Resumen

Parasha
<p>Dijo Dios a Moshé que las siete luces del candelabro de oro macizo, debían ser encendidas hacia el frente del candelabro. Ordenó la purificación de los levitas, para que pudieran estar adecuadamente al servicio Divino, pues ellos representaban a todos los primogénitos de Israel quienes debían estar consagrados a Dios. Los levitas prestarían servicio a partir de la edad de 25 años, hasta los 50 años, cuando ya no prestarán servicio pero ayudarán a sus hermanos en la Tienda de Reunión, para cuidar en la custodia.</p> <p>Recuerda las leyes concernientes a la celebración de Pesaj y el sacrificio correspondiente que se debía realizar el 14 del mes. Pero a quien le fuese impedido hacerlo en el momento, por impurificación, o por lejanía, se le determinó hacerlo un mes más tarde, el sacrificio debía ser comido con panes ácimos y hierbas amargas. Quien no ofreciere el sacrificio de Pesaj, su alma será truncada de su pueblo.</p> <p>Durante el día, el Tabernáculo se recubría con una nube y durante la noche como visión de fuego. Relata sobre cómo se desplazaban en el desierto: Cuando la nube de Dios se posaba sobre el Tabernáculo, allí se quedaba, podía ser desde un día hasta un año. Y solamente cuando la nube se levantaba y se posaba en otro lugar, hacia ése lugar se dirigían.&nbsp;</p> <p>Dios ordenó a Moshé hacer para él dos trompetas de plata. Según cómo las hacían sonar significaría: que se reuniría todo el pueblo o las cabezas de las tribus, cuál campamento debía desplazarse, o si debían reagruparse. También debían ser emitidas al salir a la guerra, así Dios recordaría a su pueblo para ayudarlo, igualmente debían usarse en las fechas festivas y en los novilunios, en el momento de las ofrendas de dichas ocasiones. Las trompetas eran tocadas por los hijos de Aarón.</p> <p>Al segundo año de la estadía en el desierto, Moshé rogó a Hobab, hijo de Reuel, suegro de Moshé, que se quedara con ellos, ya que les ayudaría a ver el camino, prometiéndole que así como Dios había hecho el bien al pueblo de Israel, así Israel haría el bien a él.</p> <p>Cuenta la historia que los judíos en el desierto, se quejaron y lloraban porque solamente comían maná que Dios les enviaba y añoraron los pescados, frutas y verduras que comían en Egipto. Esto fue malo a los ojos de Moshé quien sintió que era una carga muy pesada para él, acudió a Dios con su angustia. Dios le ordenó reunir 70 de los ancianos más importantes de la comunidad para repartir entre ellos la responsabilidad de realizar profecía como Moshé. Le ordenó también preparar al pueblo, pues al día siguiente comerían carne en exceso durante un mes; por haber aborrecido a Ado-nai y haber llorado por haber salido de Egipto. Hizo volar codornices sobre el campamento, de las que se recogieron durante el día y la noche; todavía comían de las codornices cuando el furor de Ado-nay se encendió acarreando una gran plaga.</p> <p>Finalmente relata la historia sobre Miriam la hermana de Moshé y su hermano Aarón, quienes hablaron en contra de la mujer Kushita que había desposado su hermano Moshé, lo que enfureció a Dios contra ellos; castigó con lepra a Miriam, quien gracias a los ruegos y súplicas de perdón que hizo Aarón a Moshé, rogó Moshé a Dios por ella, por lo que la enfermedad solamente le duró 7 días.</p>

Moshé, un ejemplo de liderazgo. Comentario de Parashat Beahalotja por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.