Éxodo 19:14: “Esta es la ley: Cuando un hombre muriere en una tienda, todo el que entrare a la tienda y todo lo que hay en la tienda habrá de ser impuro durante siete días”.
La ley de impureza por estar en la misma habitación con una persona fallecida se llama Tumat Met . También ocurre si aun estando fuera de un lugar cerrado si se está en contacto directo con una persona muerta.
Antiguamente una persona impura no podía entrar al Beit Hamikdash (Templo de Jerusalem), especialmente los Cohanim o descendientes de Cohanim tienen hasta el día de hoy prohibición de estar en contacto con una persona fallecida ni siquiera estar bajo el mismo techo, excepto por un familiar de línea directa (hijos, padres, hermanos, cónyuge), esta ley hoy rige solo para hombres de la estirpe Cohen.
Antiguamente si se contaminaban quedaban impuros y recién después de siete días debía realizar el baño ritual que hoy ya no tiene los elementos adecuados para el agua purificante, como las cenizas de la vaca roja.
La razón de la impureza por cadáver humano es porque Dios dio la vida al alma para que cumpla con una misión, durante la vida es considerado puro, mientras que la muerte marca el final de su misión entonces su cuerpo ya no está con el alma, no es puro.
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Éxodo 19:14: “Esta es la ley: cuando un hombre muriere en una tienda, todo el que entrare a la tienda y todo lo que hay en la tienda habrá de ser impuro durante siete días”.
Rabi Abraham Ibn Ezra explica que cuando se habla de tienda se refiere a cualquier establecimiento donde hubiese fallecido el hombre, Rashi explica que el tiempo mientras el cadáver esté en el recinto.
Se debe contabilizar los siete días de impureza a partir del momento en que se deja de estar en contacto con el cadáver.
Maimónides expone “Es claro que las purezas e impurezas son decretos de la Torah y no son de aquellos asuntos que el intelecto del hombre comprende”.
Rav Shraga Simmons , aclara que cuando se habla de impureza se refiere a impureza espiritual y no física, o sea un estado de ocultamiento de Dios.
El estado de purificación se lograba a través del ritual de la vaca roja de acuerdo como se menciona en la Torah, hoy este ritual aún no se ha logrado restablecer, la única manera de purificación que queda es a través del ritual de la mikve. Este ritual solamente las mujeres, hay hombres que entran en la mikve, pero no está establecida realmente dicha purificación para ellos.
Aparentemente una vaca totalmente roja nació en el 2023 en Israel, ¿será pronóstico de mejores tiempos?
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Éxodo 19:13: “Todo el que tocare un cadáver de ser humano que muriere y no se purificare, el Tabernáculo de Ado-nai él ha mancillado y será truncada la persona aquella de Israel, ya que agua de aspersión no fue rociada sobre él, impuro será, todavía su impureza está en él”.
Rashi explica que ésta ley se aplicaba a quienes entraban al recinto Sagrado. Antiguamente para purificarse debían ser rociados con una mezcla de agua pura y las cenizas de una vaca roja, tal como se explica al principio de ésta Parashá.
Hoy en día no existe el Templo de Jerusalem, no hay pecado en no estar totalmente purificado, excepto por el baño ritual que realiza la mujer después de su periodo menstrual, el cual no requiere de las cenizas de la vaca roja sino únicamente agras purificadoras de la mikve, del río o del mar.
Durante muchos años dejó de existir la vaca roja, pero los rabinos ortodoxos en Israel se preocuparon por ir preparándose para la época de la llegada del Meshiaj cuando será reconstruido el Templo de Jerusalem, por éste motivo, en el 2018, anunció el Instituto del Templo que finalmente se logró obtener la genética y nacimiento de una vaca totalmente roja, que desde el 2015 estaban trabajando en dicho proyecto.
El rabino Chaim Richman, director del Instituto, afirmó que, si no se había logrado tener una vaca roja en más de 2000 años, era porque aún no era el momento.
¿Será que se acerca el momento?
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Exodo 19:12: sobre la persona que esté en contacto con un cadáver de humano y las aguas de purificación hechas con las cenizas de una vaca roja. “Mas él deberá purificarse con ella, en el día tercero y en el día séptimo y quedará puro; mas si no se purificare en el día tercero y en el día séptimo, no podrá quedar puro”.
La vaca roja (Pará adumá) totalmente no ha existido desde hace más de dos milenios, los rabinos han establecido que si tiene más de dos pelos que no son totalmente rojos, ya no sirve para el proceso de purificación. De esta manera, de acuerdo a la tradición judía ortodoxa, no existe ni un judío que sea totalmente puro. En Israel, el Instituto del Templo, se ha dedicado a realizar estudios genéticos y pruebas para lograrlo, mediante la crianza de éstas especies de vacas y en 2018 anunciaron que finalmente nació la primera Pará Adumá, (el 18 de agosto).
La pureza de una persona se necesitaría para poder acercarse al Templo de Jerusalem, el cual aún no ha sido reconstruido, pero el nacimiento de la vaca roja anunciada por el Instituto, trae el cumplimiento de la promesa de la reconstrucción del Templo de Jerusalem, según la tradición de los sabios del talmud.
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Exodo 19:16 → “Y todo el que tocare, sobre la fas del campo, el cadáver de persona muerta por espada o el muerto, o un hueso de persona o un sepulcro, habrá de permanecer impuro siete días”.
La halajá ordena, por respeto al fallecido, o a su familia, enterrar inmediatamente el cuerpo de la persona, sea quien fuere la persona. Pero ¿Qué hacer si se encuentra un cadáver en el campo?, a pesar de que la halajá sanciona tocar el cuerpo muerto de una persona, así sea u hueso, dejándola impura por siete días con las respectivas restricciones, un hombre debe esforzarse en enterrar el cadáver lo antes posible (o el hueso encontrado), aunque se impurifique y deba someterse durante 7 días posteriores a todas las restricciones. Este es un ejemplo que la Ley judía enseña la piedad por encima de la halajá y por encima de la tranquilidad personal.
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Exodo 19:14 y 15 → “Esta es la ley: Cuando un hombre muriere en una tienda, todo el que entrare a la tienda, y todo lo que haya en la tienda habrá de ser impuro durante siete días. Y toda vasija destapada (que no tuviere tapadera cerrada con hilaza sobre ella) impura será”.
Abraham Ibn Ezrah : (Toledo España - 1089-1164, comentarista de la Torah, matemático, médico, famoso por sus conocimientos lingüísticos y dominio de la gramática) Explica que la palabra tienda se refiere a la vivienda tal como correspondía durante su peregrinación en el desierto. Hoy ésta ley se aplica a todas las viviendas.
De acuerdo a la Fundación Humedades Bogotá, ¿Qué pasa con los cuerpos de los fallecidos? “Estos restos se descomponen mediante un proceso de mineralización, y de no ser tratados correctamente se producen olores ofensivos, generándose emisiones de gases contaminantes a la atmósfera y polución en los cuerpos de agua por lixiviados de agentes patógenos, creando un deterioro irreversible que los muertos, en la inocencia propia de su carencia de vida y conciencia, no pueden evitar”. (Lulú Moreno 2013).
Es por éste motivo, la ley de la Torah decreta un lapso de 7 días para descontaminar el ambiente, objetos y las personas que estuvieron presentes en el mismo salón donde está el cuerpo fallecido. En el versículo siguiente, aclaran que la contaminación de las vasijas se produce solo cuando están cerradas. Hoy, los cuerpos de los difuntos, antes de ser enterrados, son aseados por la Jebra Kadisha correspondiente, vestidos con una bata blanca y acomodados en un féretro. De esta manera se evita en parte la contaminación ambiental anterior al entierro. Sin embargo, los Cohanim, tienen prohibido estar en el recinto donde el fallecido se encuentra. Leyes de purificación emitidas por la Torah, conservaban la salud física y mental del pueblo, hasta el día de hoy, cuando la ciencia ha llegado a plantear aspectos que ya estaban escritos desde que Dios lo formuló en el desierto, ya más de 3 mil años atrás.
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Exodo 19:29 y 10 → “Recogerá un hombre puro, la ceniza de la vaca y la depositará en las afueras del campamento en lugar puro; y será para la asamblea de los hijos de Israel por custodia, para agua de aspersión, para purificación es. Y habrá de lavar, el que recoja la ceniza de la vaca sus ropas y permanecerá impuro hasta el atardecer y será para los hijos de Israel y para el forastero que morare con ellos, por ley eterna”.
El Rabino Tuvia Serber , Rav de Chabad de la plata argentina, explica: El funcionamiento de la purificación a través de la Vaca Roja consiste en que una persona ritualmente pura, debe salpicar agua mezclada con las cenizas de la Vaca Roja sobre la persona ritualmente impura. La persona impura, se purificaba, y la persona pura, se impurificaba. Esto es lo que es tan incomprensible. Si el agua con las cenizas sirven para purificar a alguien impuro, ¿cómo, al mismo tiempo, van a impurificar a alguien puro? De aquí extraemos una enseñanza fundamental: a veces debemos dejar de lado nuestros intereses personales para ayudar al prójimo. Aún si eso va en detrimento de nuestra propia situación (material y aún espiritual), debemos sacrificarnos por el prójimo.
La explicación del rabino Serber es muy clara, a esto solo cabe agregar que muchas veces para ayudar a otra persona a corregir su camino, debemos tomar ciertos riesgos que nos pueden complicar, pero cuando logramos ayudar al otro, nuestro problema se convierte en nuestro propio crecimiento ayudándonos a retomar con más claridad nuestra propia vida.
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Exodo 19:11 → “El que tocare un cadáver de cualquier ser humano, habrá de permanecer impuro siete días”.
Los Anshé Jeneset Hagdolá –Miembros de la Gran Asamblea durante el segundo Templo de Jerusalem- instituyeron el Kadish y posteriormente dentro del Shuljan Aruj –Siglo XV- aparece legislado y reglamentado entre el Rabino Yosef Caro y el Rabino Moshé Isserles –El Ramá -. El Ramá estableció que por los padres se debía pronunciar durante 11 meses. Su razonamiento fue que dado que 12 meses en Guehenna –lugar donde van las almas para expiar los malos actos cometidos- es el máximo castigo para los “pecadores”, uno no quiere asumir que a los padres fallecidos se le ha asignado la pena máxima. Finalmente el alma va al Gan Eden -literalmente Jardín del Edén- después de ser purificada en Guehenna. Pero Gan Eden es visto como otra fase transitoria; habrá una resurrección física después de lo cual, las almas residirán en un estado espiritual en el Olam HaBa (literalmente, el Mundo Venidero).
El Rabino Dr. Barry Leff , en su ensayo “Jewish views of the afterlife” comenta que inmediatamente después de la muerte hay un período conocido como Hibbut HaKever. Durante este período el alma se confunde, se rezaga en todo el cuerpo y trata de volver a su casa y estar con sus seres queridos. Después de esto hay un período máximo de 12 meses en el Guehinom –Guehenna-.
Basada en estas explicaciones se puede ver que lo que impurifica a la persona por el contacto con un muerto, no es el cuerpo, ya que el cuerpo es el polvo que se descompone y con lavarse sería suficiente. Se trata de algo que queda impregnado en la persona que lo toca: el alma. El alma que aún no quisiera desprenderse de la tierra, de sus seres amados. Y por eso la tradición permite un período de siete días llamado Shive o Shivah, durante el cual el alma de la persona está con todos sus parientes, hasta que pasa a un plano diferente. La impureza, sería como una “sobrecarga” de alma, el alma de la persona y la del fallecido que le acompaña, junto con sus virtudes y defectos, lo que corresponde al alma. Esa impureza no le hace daño al alma del ser viviente, pero su alma está mezclada en ese momento con otra alma que no le pertenece, incluyendo sus buenas y malas acciones.
Los textos cabalísticos judíos se explayan en este tema, que es imposible plantear esto aquí, pero invito a los interesados a leer obras del rabino Dr. Barry Leff actualmente o textos antiguos como los del rabino Moshé Isserles, El Ramá.
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Exodo 19:13 ➙ “Todo el que tocare un cadáver
de persona que muriere y no se purificare, El Tabernáculo de Ado-nai ha
mancillado y será truncada la persona aquella de Israel, ya que agua de aspersión
no fue rociada sobre él; impuro será, todavía su impureza está en él”.
Según Chabad
La Torah exige el uso de las cenizas de la pará adumá –vaca
roja- sólo para aquellos que se han vuelto impuros por haber estado en contacto
con un cadáver. Esta mitzvá fue entregada a Israel en Rosh Jodesh Nisán, en el
segundo año luego de haber salido de Egipto —día en que el Tabernáculo fue
erigido y puesto en uso por primera vez—. Además, esta mitzvá también fue dada
para servir como medio de expiación por el incidente del becerro de oro.
Cuando
Dios se reconcilió con el pueblo de Israel y ordenó construir el Tabernáculo
para que El pudiera morar entre ellos, les entregó esta mitzvá para que
eliminaran todo rastro de impureza e idolatría que había quedado impregnado en ellos
luego de este episodio. De esta forma, las cenizas de la vaca roja también
logran la purificación por el grave pecado de idolatría -Avodá Zará-, que
confiere el mismo grado de impureza ritual que el contacto con los muertos -para
que no quede ninguna huella de él en el alma del judío-.
Para
la adecuada purificación al estar en contacto con un cadáver humano, uno de los
elementos utilizados eran las cenizas de una vaca roja sacrificada. La vaca
roja ha sido por siglos la búsqueda de los grandes rabinos en Israel, la cual
debe ser completamente roja, todos sus pelos deben ser rojos, además de algunas
otras condiciones. Sin ella, cuando llegue el Meshíaj y se reconstruya el
Templo de Jerusalem por tercera vez, no se podría ser lo suficientemente puro como
para entrar al Templo.
En la
historia del pueblo judío se habla de la existencia de solamente 9 vacas rojas
y la décima nacerá, según la tradición Jasídica, cuando sea el momento de la
llegada del Meshíaj.
En el
2015, al parecer, se anunció el nacimiento de una vaca roja en Israel, pero no
tengo más información al respecto.
Ojalá
pronto con la llegada del Meshiaj, y la purificación de los hombres tanto en
sentido físico como en sentido moral y espiritual, se establezca la paz en el
mundo, el desarrollo de la ciencia, y el conocimiento de Dios, tal como las
escrituras proféticas han indicado.