Este Shabat 16 de Tamuz de 5785, 12 de julio de 2025, se leerá la Parashá de Balak: (el rey de Moab), del libro de Bamidbar.
Resumen
En la Parashá pasada se relata que Israel acampaba en las llanuras de Moab. El rey Balak y su pueblo, se fastidiaron con la cercanía de los hebreos y envió el rey, mensajeros a Midian para pedirle a Bilam su sacerdote, que maldijera a Israel con el fin de debilitarlo y vencerlo, pues sabía que a quien bendecía Bilam quedaba bendecido y a quien maldecía, maldito quedaba. Consultó Bilam con Dios para maldecir a Israel tal como el rey había solicitado, pero Dios le advierte: “No vayas con ellos, no maldigas al pueblo, ya que bendito es”, Bilam despachó a los emisarios indicándoles que Dios no le había permitido ir con ellos.
Envió Balak emisarios más importantes, con ofertas de honores y riquezas, pero Bilam rechazó esto. Dios le ordenó ir con ellos y decir solamente las palabras que Dios le dijera. Se levantó entonces Bilam, se montó en su asno e iba hacia ellos. Dios se enojó ya que él estaba yendo y le puso a Bilam un ángel al paso del camino para que no pudiese pasar. Al ver Bilam que el asno no pasaba, - pues el asno vio el obstáculo- enfurecido lo azotó. Dios permitió al asno hablar y le preguntó a Bilam ¡porqué le había pegado ya tres veces! Bilam enfurecido lo reprendió por desobediente a lo que contestó el asno: “¿Acaso no siempre te he obedecido?”, permitió entonces Dios que Bilam viera al ángel que irrumpía el camino, con su espada en la mano, Bilam se inclinó y se prosternó sobre su rostro. El ángel le dijo, que si no se hubiera interpuesto al asno, éste y él estarían en éste momento muertos. Bilam reconoció su error y propuso regresar si no era bien visto por Dios, pero le dijo que fuera con los hombres y dijera solamente lo que él (el ángel de Dios) le indicara.
Se presentó ante el rey Balak y le advirtió que solamente diría las palabras que Dios le pusiera en su boca. Desde tres lugares donde el rey Balak le ordenó maldecir al pueblo, después de realizar en cada lugar siete altares de sacrificio a Dios, Bilam por orden de Dios, dijo las bendiciones a Israel que Dios le ordenó. Desde el primer lugar, sus palabras hacia Israel fueron sobre su imposibilidad de maldecir al que no ha maldecido Dios, es un pueblo que en soledad mora y entre las naciones no es considerado, y lo bendijo diciendo que Yaacov será numeroso cual polvo de la tierra. Se enojó Balak por la bendición y condujo a Bilam hasta otro punto de visualización de Israel. Bilam repitió las palabras Divinas, que le advirtieron que Dios no es hombre para arrepentirse de su decisión, Dios ha bendecido y no revertirá; Israel se levanta y surge como el león, y no descansará hasta que venza a sus enemigos. Balak le pidió que si no iba a maldecirlos que no los maldiga pero que al menos no los bendijera. Lo condujo a un tercer lugar desde donde veían a Israel, ésta vez Bilam les bendijo con hermosura de moradas, y cómo se elevará su reino, consumirá a sus adversarios, se bendecirán quienes le bendigan y malditos serán quienes le maldigan.
El rey enfurecido echó de regreso a Bilam a su pueblo, pero Bilam antes de regresar le profetizó todos los logros que tendría Israel en el futuro, la fragmentación de Mohab, el destierro de Edom, la perdición de Amalec, La opresión a Azur y a Heber.
A pesar de todo, Israel se dejó influenciar de la idolatría de los mohabitas, tomando para ellos mujeres idólatras y juntándose con otros pueblos idólatras de a su alrededor. Dios enfurecido ordena a Moshé matar a los cabecillas de Israel, Moshé ordenó a los jueces de Israel, matar a los hombres que realizaron idolatría.
Un hombre de Israel se acercó (sexualmente) con una midianita frente a los ojos de Moshé y frente a toda la congregación, al ver esto Pinhas hijo de Eleazar, tomó una lanza en su mano y atravesó con ella al hombre de Israel y a la mujer, deteniéndose entonces la plaga que ya había matado a 24.000 hombres.
La benediction de Bilam. Comentario de Parashat Balak por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.