9 de Iyyar (ט׳ אייר) [Num. 1084]
Revista Hashavua

Parashat Tzav

Ungiendo al Cohen

Este Shabat 10 de Nisan de 5786, 28 de marzo de 2026, se leerá la Parashá de Tzav: “Ordena” del libro de Vaikrá. Este Shabat es también Shabat Hagadol, correspondiente al Shabat anterior a la festividad de Pesaj, Es tan importante este Shabat que este día el rabino dirige un sermón especial en la sinagoga durante el servicio de Shabat en la mañana. En Shabat Hagadol, durante la Haftará se lee al profeta Malají 3:4 al 24, en donde Dios le pide al pueblo de Israel que regrese a Él, “Pues Yo Ado-nai no he cambiado y vosotros, hijos de Yaacov, no habéis sido exterminados”.

Resumen

Parasha

Moshé recibe de Dios más instrucciones: El fuego del Altar debía permanecer encendido a perpetuidad; vestimenta de lino para el Cohen cuando debía retirar las cenizas del Altar, que después debía cambiar por otro ropaje al terminar. Aarón y sus hijos debían comer el restante de las ofrendas en forma de panes ácimos, en un lugar sagrado de la Tienda de Reunión. Además explica sobre la ofrenda para el momento del ritual de la consagración del Cohen.

El ritual del sacrifico del Hatat (expiatorio por error) es explicado; y el Asham (expiatorio por culpa), que era considerado sacro entre los sacros, podían ser comidos por cualquier varón de los cohanim en un lugar sagrado.

Se habla sobre sacrificios por agradecimiento, se insiste nuevamente sobre la prohibición de comer las grasas que servían para el ritual del sacrificio (las grasas que rodean los órganos vitales) y la sangre.

La carne que tocare algo impuro no debe ser comida, el que come del sacrificio, estando impuro, ésa persona será truncada de su pueblo; y el que toque algo impuro de ser humano o de animal, y comiere de la carne del sacrificio, será truncado de su pueblo. El sebo prohibido para comer, se permite para cualquier otro tipo de trabajo.

Por orden Divina, congregó Moshé a la asamblea del pueblo de Israel y frente a ellos, purificó con agua y vistió con los ropajes sagrados, a Aarón y a sus hijos, y colocó el pectoral con las piedras preciosas representando las tribus de Israel, puso el turbante sobre su cabeza y la diadema de oro. Con el óleo de unción ungió el Tabernáculo y consagró todo lo que hay en él. Vertió el óleo sobre la cabeza de Aarón ungiéndolo para consagrarlo, haciendo lo mismo posteriormente con sus hijos. Realizó los sacrificios correspondientes, consagrando también con rocío de sangre el Tabernáculo y todo lo que había en él, con el óleo sagrado. Relata sobre el ritual que se realizó para ésta ocasión. Aarón y sus hijos guisaron la carne de la ofrenda y la comieron junto con el pan en la Tienda de Reunión, debieron permanecer en la entrada de la Tienda durante siete días que duraba su investidura.


Exposición antisemita en Inglaterra. Comentario del Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.