29 de Iyyar (כ״ט אייר) [Num. 1087]
Revista Hashavua

Parashat Ki Tisá

Moshé ve la Gloria Divina

Este Shabat 18 de Adar de 5786, 7 de marzo de 2026, leeremos la Parashá de Ki Tisá “Cuando establezcas”, del libro de Shemot. Además, será el tercero de los Shabatot especiales: Shabat Pará: Se acostumbra a leer ésta Haftará dos Shabatot antes de Rosh Jodesh Nisán. Es extraída de la Parashat Jukat, que habla sobre la vaca roja (Números 19: 1 al 22).

Resumen

Parasha
<p>Dios ordena hacer un censo de la población mayor de 20 años. Para que no fueran a morir al ser contados, cada uno debía dar medio shekel como rescate. Ordenó construir una pila de cobre para que los cohanim purificaran allí manos y pies. Preparar un óleo especial y perfumado para consagrar objetos del santuario. Igualmente ordenó a Moshé preparar el incienso perfumado especial para colocarlo frente al Testimonio. De estas mezclas para el incienso prohibió su reproducción para ningún otro uso.&nbsp;</p><p>Dios eligió a Betsalel de la tribu de Judá y a Aholiav de la tribu de Dan para crear los diseños de metales, piedras preciosas y&nbsp; todos los utensilios y ropajes. Pero recuerda al pueblo que el día Shabat "habéis de observar", ordenó Dios, siendo éste un signo entre Dios y todas las generaciones venideras, aquel que no cumpla con ésta ley, su alma será truncada de entre su gente. Al concluir de hablar Dios, le entregó a Moshé las Tablas del Testimonio de piedra escritas por el Poder de Elo-him.</p><p>El pueblo se puso nervioso al ver que Moshé se demoraba en bajar y le pidió a Aarón hacer dioses, Aarón le pidió a la gente reunir aretes de oro, que fundió y armó un becerro de éste oro, ellos dijeron que estos eran los dioses que los sacaron de Egipto. Hizo entonces Aarón un altar y avisó a la gente que al día siguiente harían una celebración ante Ado-nay. Al día siguiente ofrecieron holocaustos y se pusieron a festejar. Enojado Dios le avisó a Moshé que quería exterminar al pueblo, pero Moshé Le rogó que no lo destruyera, para que los egipcios no hicieran burla de la salida de los hebreos de su tierra, recordándoles también Su promesa a los patriarcas. Se arrepintió entonces Ad-nay del mal que pensaba hacer al pueblo.&nbsp;</p><p>Al bajar Moshé y ver lo que estaba sucediendo, furioso arrojó las Tablas de Ley que había escrito Dios por lado y lado con Su poder; fundió el becerro de oro esparciéndolo sobre las aguas que el pueblo debió beber, además reprendió a Aarón. Se colocó Moshé en la puerta del campamento y dijo que quien estuviera con Ad-nay se acercara a él, la tribu de Leví se acercó y les ordenó matar a los infieles, ellos así lo hicieron, muriendo alrededor de tres mil hombres. Después de esto rogó Moshé a Dios para que perdonara al pueblo.</p><p>Dios ordenó a Moshé conducir al pueblo al destino previsto, a una tierra que mana leche y miel, pero que no acompañaría al pueblo por ser duro de cerviz y no quería exterminarlo en el camino, al saberlo el pueblo se sumieron en un gran duelo. Moshé levantaba la tienda de reunión fuera del campamento, y cuando Moshé entraba a la tienda, se cubría con la columna de humo que todo el pueblo veía; allí hablaba Dios con Moshé.</p><p>Moshé le pidió a Dios conocer Sus caminos y conocerlo a El. Dios le concedió ésta maravilla a Moshé permitiéndole ver Su Gloria detrás de El. Al día siguiente subió Moshé al monte con otras dos tablas talladas, allí pasó Ado-nay sobre Moshé cubriéndolo con Su mano y proclamó los 13 atributos Divinos. Le prometió Dios a Moshé que desterraría a los pueblos enemigos que estaban en la tierra prometida pero que Israel no debía concertar ningún pacto con los habitantes, pues éstos serían trampa en el seno del pueblo.</p><p>Confirmó la prohibición de idolatría, la obligación de celebrar Pésaj y comer matzá durante siete días, el Pidión Haben, Shabat, Shavuot, tres veces al año ir ante Dios, ofrendar las primicias y no cocer el cabrito en la leche de su madre.&nbsp;</p><p>Después de cuarenta días y noches bajó Moshé con las nuevas Tablas del Testimonio. El cuerpo de Moshé irradiaba, por lo que se tuvo que cubrir el rostro con un velo.&nbsp;</p>

La luz que irradiaba Moshé. Comentario de Parashat Ki Tisá por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.