29 de Iyyar (כ״ט אייר) [Num. 1087]
Revista Hashavua

Parashat Trumá

Ofrendas voluntarias

Este Shabat 4 de Adar de 5786, 21 de febrero de 2026, se leerá la Parashá de Trumá “Ofrenda”, del libro de Shmot. Además, este Shabat es el segundo de los Shabatot especiales: Shabat Zajor. El maftir leerá esta porción de Zajor de un segundo rollo de Torah: los últimos versículos de la porción Ki Tetzé (Deuteronomio 25:17 al 19). El texto comienza con la palabra zajor (recordar) y concluye con la advertencia lo tishkaj (“no lo olvides”). Se trata de la sección que habla del ataque cobarde, aprovechando la debilidad de los hebreos durante la estadía en el desierto y la orden Divina de borrar la memoria de Amalek de debajo de los cielos. Esta Haftará se lee un Shabat antes de Purim para comparar este relato con la historia de Esther y el enemigo Amán, quien abusando de su poder deseó destruir a los judíos de Persia.

Resumen

Parasha

Habla sobre las ofrendas voluntarias, la elaboración de un santuario donde Dios residirá entre el pueblo de Israel. Un arca de madera revestida de oro puro, donde se colocara el Testimonio que Dios iba a entregar. Sobre ésta arca, una tapa de oro donde posaban dos querubines alados, de oro batido a mano, uno a cada lado, sobre los cuales se comunicaría Dios con Moshé. Una mesa de madera cubierta en oro donde se colocara el pan de proposición que debía estar siempre y se describe un candelabro de oro batido a martillo de siete luces.

Le explica Dios a Moshé cómo debía ser la construcción del tabernáculo, con paños de lino entretejido, con dibujo de querubín, y paños de pelos de cabra para recubrir el tabernáculo. Todo esto con colores y medidas exactas. La cobertura de la tienda debía ser de pieles de carnero teñidas de rojo. Las tablas para el tabernáculo, de maderas de acacias recubiertas de oro. Dentro del tabernáculo, sobre cuatro columnas debían colocarse velos de lino fino, púrpura violácea, escarlata y carmesí, con dibujo de querubín, este iba a ser el lugar más sagrado: el Kodesh Hakodashim, donde se colocaría el Arca del Testimonio y el propiciatorio encima. Había un velo que separaba el Santuario del Kodesh Hakodashim y el Propiciatorio, sobre el Arca del Testimonio en el Kodesh Hakodashim.

La mesa del lado de afuera del velo y el candelabro sobre la mesa debía estar en el costado norte. El altar para los sacrificios hecho de madera de acacias con cuernos sobre sus cuatro rincones, recubierto de cobre. El atrio al sur y los veinte postes de cobre alrededor. Para la puerta del atrio una cortina de lino fino con cuatro postes.


¿Cuál es el efecto del templo? Comentario de Parashat Trumá por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.