29 de Iyyar (כ״ט אייר) [Num. 1087]
Revista Hashavua

Parashat Itró

Los Diez Mandamientos

Este Shabat 20 de Shvat de 5786, 7 de febrero de 2026, se leerá la Parashá de Itró, -Itró era el suegro de Moshé- del libro de Shemot. Durante la lectura de los Diez Mandamientos en la sinagoga, se debe permanecer de pie.

Resumen

Parasha

Itró, el suegro de Moshé, condujo a su hija Tziporah junto con sus dos hijos: Gershon y Eliécer hasta donde estaba Moshé en el desierto.

Salió Moshé a recibirlo, besó a su suegro y le relató toda la historia de la salida de Egipto y cómo Dios le había hecho tanto bien durante el trayecto hasta el momento. Bendijo Itró a Dios y le ofrendaron sacrificios, junto con los ancianos de Israel.

Cuando Itró vio que Moshé juzgaba solo a la gente, le pareció que era un trabajo muy difícil para él solo; le aconsejó que escogiera entre la gente a los más temerosos de Dios, hombres de virtud y de verdad, que aborrecen el lucro mal habido, como jefes de millares, jefes de cientos, jefes de cincuentenas y jefes de decenas, que los adiestre muy bien en la parte legal y que a él solamente traigan los casos muy difíciles y Moshé le hizo caso, aliviando su carga y la del pueblo. Regresó Itró a su tierra.

Cuando llegaron al desierto del Sinaí, Dios le dijo a Moshé que si el pueblo se comprometía a obedecer la Ley Divina, sería para El, un pueblo de Sacerdotes, un pueblo especial para Dios, pues toda la tierra es Suya. Moshé habló al pueblo y el pueblo se comprometió.

Dios ordenó a Moshé que el pueblo se preparara durante dos días y lavaran sus vestiduras. Al tercer día, descenderá Ado-nai frente a los ojos del pueblo, sobre el monte Sinaí. Alrededor de la montaña debía colocar límites que no debían ser traspasados por nadie. Con el sonido del shofar la gente podrá ascender hacia la montaña. Al dar la instrucción Moshé al pueblo advirtió también que no debían acercarse a mujer durante estos tres días.

Así fue. El pueblo presenció al tercer día que Dios descendió a la montaña; truenos, relámpagos, una nube espesa y un sonido muy fuerte de shofar conmovía al pueblo. Moshé hablaba y Dios respondía directamente con una voz. Moshé descendió de la montaña y le dijo al pueblo las palabras de Dios:

1.     Yo Soy el Señor tu Dios quien te sacó de la tierra de Egipto.

2.     No tendrás otros dioses delante de Mí.

3.     No pronunciarás el Santo Nombre de Dios en vano.

4.     Acuérdate de Shabat para santificarlo.

5.     Honra a tu padre y a tu madre.

6.     No asesinarás.

7.     No cometerás adulterio.

8.     No robarás.

9.     No prestarás falso testimonio contra tu prójimo.

10.   No codiciarás nada de tu prójimo.

Atemorizado el pueblo, le rogó a Moshé que él recibiera la Ley de Dios y se comprometía a cumplir con dicha Ley. Dios le ordenó a Moshé que le dijera al pueblo de Israel, que así como habían sido testigos de lo que habían visto y escuchado, de la misma manera no debían tener dioses de oro ni de plata. Que las ofrendas de animales a Dios debían ser hechos sobre un altar de tierra y no con piedras esculpidas y que en todo lugar donde Dios hiciera mencionar Su Nombre, El iba a estar allí para bendecir al pueblo.


El papel del profeta. Comentario de Parashat Itroh por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.