29 de Iyyar (כ״ט אייר) [Num. 1087]
Revista Hashavua

Parashat Mishpatim

Empieza la legislación

Este Shabat 27 de Shvat de 5786, 14 de febrero de 2026, se leerá la Parashá de Mishpatim: “Leyes”, del libro de Shemot. El último Shabat de cada mes es el Shabat Mevarjim Hajodesh, el "Shabat que bendice al mes". En este Shabat se recita una plegaria especial que menciona el mes venidero, identifica al día (o los días) que corresponderán a Rosh Jodesh, y se ruega a Dios "renovarlo para vida y paz, para alegría y regocijo, para redención y consuelo". 

Además, este será Shabat Shekalim porque se lee en la Haftará, después de la lectura de la Torah, la sección que trata acerca de la donación del medio Shekel (ciclo de plata) que debían aportar los varones mayores de veinte años. Dicho dinero era utilizado para la manutención del templo (Shemot 30:11 al 16). Shekalim se lee al sábado anterior a Rosh Jodesh Adar. Este es el primero de cuatro Shabatot especiales

Resumen

Parasha

En ésta Parashá empiezan a surgir una serie de leyes, encabezando el listado, las de protección a esclavos y esclavas. El listado de las acciones y su castigo correspondiente. Casarse, el que golpea, el que mata, secuestra, maldice a sus padres, hiere físicamente, animales agresivos, imprudencia, robo, usurpación, indemnización (ojo por ojo), responsabilidad, fraude, juicio de litigantes ante jueces, préstamos, seducción, rechazo a las hechiceras, al que yace con animal, idolatría, engaño, opresión, protección a la viuda y al huérfano, ofrendas a Dios tres veces al año y presentarse ante El tres veces al año, El primogénito, calumnia, falso testigo, devolver lo extraviado, ayudar al asno sobrecargado, aunque fuese del enemigo, justicia y derecho, soborno, no oprimir al converso ni al extranjero, y abandono de la tierra cada siete años para beneficiar a los menesterosos.

Además de las leyes anteriores agrega Dios leyes concernientes al descanso en Shabat, observar la fiesta de las matzot comiendo pan ácimo durante siete días, observar jag hakatzir: las primicias recolectadas al concluir el año y presentarlas ante Dios, Le recuerda al pueblo de Israel seguir las leyes pues el Emisario que los está guiando los traería a la tierra prometida y los protegería, pero no debían adorar los dioses de los pueblos que Dios entregaba en sus manos, pero los entregaría poco a poco. Tampoco debían adoptar sus costumbres idólatras. No cocer al cabrito en la leche de su madre.

Advierte Dios al pueblo que si sigue Sus leyes, bendecirá el pan y las aguas, alejará enfermedades y enemigos, no habrá abortos y la tierra será fructífera, no debían concertar pacto con los enemigos para que no se asienten en la tierra que Dios les ha entregado, para que no les hagan pecar con idolatría.

Moshé relató todas éstas palabras de Dios al pueblo de Israel el cual se comprometió con ellas. El pueblo las aceptó diciendo: “Todas las cosas que ha hablado Ado-nai, nosotros haremos”, Moshé escribió todas éstas palabras. A la mañana siguiente leyó Moshé el Libro del Pacto a todo el pueblo.

Dios ordenó a Moshé ascender a la montaña para entregarle las Tablas de piedra, la Torah y los preceptos para enseñarlos. Antes de subir, delegó a Aarón y a Hur para que quien tuviere causas acudiesen a ellos.

Subió Moshé y la visión de Dios era como fuego que consumía. Allí permaneció cuarenta días y cuarenta noches.


¿Hacer pactos con otros pueblos?. Comentario de Parashat Mishpatim por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.