29 de Iyyar (כ״ט אייר) [Num. 1087]
Revista Hashavua

Parashat Beshalaj

Dificultades en el desierto

Este Shabat 13 de Shvat de 5785, 31 de enero de 2026, se leerá Parashat Beshalaj: “Y envió”, del libro de Shemot. Esta Parashá corresponde al relato en el que el pueblo de Israel cantó –Shirá- después de la partición del Mar Rojo, por eso se llama también Shabat Shirá.

Resumen

Parasha

Salió el pueblo de Israel de Egipto, llevando Moshé, los restos de Yosef, tal como se le había jurado. Los condujo Dios por el desierto, de día con una columna de humo y de noche con una columna de fuego; acamparon junto al mar.

Dios advirtió a Moshé que volvería a endurecer el corazón del Faraón para que persiguiera a Israel y así fue. Salió el Faraón con su ejército para perseguir y traer de vuelta a sus esclavos, temía quedarse sin mano de obra.

Acercándose el ejército egipcio, Israel temió y reclamó a Moshé por haberlos sacado de Egipto para morir, Moshé les habló para tranquilizarlos. Dios colocó la columna de humo entre Israel y el ejército del faraón, no permitiendo que se acercaran al pueblo de Israel toda la noche, durante la cual, después de que Moshé extendiera sus manos hacia el mar, las cuales se abrieron formando dos paredes y el piso seco, y siendo aún de noche, pasó el pueblo de Israel hasta el otro lado. Dios dañó las ruedas de los carruajes de los egipcios para que se les hiciera más pesado el viaje y éstos al entrar al agua en persecución de Israel, que ya estaba del otro lado del mar, Dios cerró las aguas ahogándose cada uno de los egipcios perseguidores y salvando Ado-nai a Israel.

Después de esto, al ver la gigantesca maravilla hecha por Dios, Moshé y los hijos de Israel elevaron un canto a Ado-nai en el cual relata el poder con el que Dios los salvó e hizo ahogar a los enemigos y la alegría de entrar posteriormente a la tierra de Su heredad. También salió la profetiza Miriam (hermana de Moshé) con las mujeres de Israel con panderos para cantar y bailar para Dios.

Tras tres días de caminata sin agua, llegaron a Marah, donde las aguas eran amargas, El pueblo reclamó a Moshé y éste rogó a Dios quien le mostró un madero que al tirarlo a las aguas se endulzaron pudiendo beberlas. En ése lugar Dios implantó  “Ley y derecho”,  para que hicieran lo recto y cumplan Sus Leyes.

Dos meses después, acampando en el desierto del Sin, se quejaron ante Moshé y Aarón que tenían hambre, que en Egipto había carne y pan para comer. Dios envió entonces en la noche codornices para comer y en la mañana envió un alimento parecido a la semilla de cilantro blanco, que sabía a una hojuela de miel, más tarde lo llamaron maná. Debían recoger una porción por persona al día, si dejaban para el otro día se podría. Pero el sexto día (viernes) recogían doble maná para no recoger en Shabat y en Shabat no se pudría lo que habían guardado, así mismo ordenó Dios que lo que se tenga que guisar para el sábado, debía hacerse el viernes en la tarde, pues Shabat había que descansar y consagrar a Dios.

A la gente le costaba mucho obedecer las instrucciones que Dios les enviaba. Los hijos de Israel comieron maná durante los 40 años de peregrinación por el desierto hasta que llegaron a la tierra de Canaán.

Llegaron a Refidim donde no había agua y el pueblo se quejó agresivamente ante Moshé, por esto Dios le ordenó, juntar a algunos ancianos de Israel y con su vara debía golpear una roca de la cual saldría agua, y así fue. En ese mismo lugar Israel fue atacado por los Amalecitas, Moshé, Aarón y Hur subieron a la cima de una colina donde oraron a Dios, mientras que Moshé elevaba sus manos. Para que no las bajara, Aarón y Hur se colocaron a lado y lado de Moshé para sostenérselas, venciendo Yoshúa al frente de Israel a Amalek y su pueblo.


¿En realidad faltaba agua en el desierto? Comentario de Parashat Beshalaj por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.