29 de Iyyar (כ״ט אייר) [Num. 1087]
Revista Hashavua

Parashat Bo

Celebrar Pesaj por generaciones

Este Shabat 6 de Shvat de 5786, 24 de enero de 2026, se leerá la Parashá de Bo: “Ve”, libro de Shmot

Resumen

Parasha

En la Parashá anterior, Dios había enviado las primeras siete plagas sobre Egipto, debido al mal trato por parte del faraón egipcio sobre los hebreos. En ésta Parashá se relata cómo Dios continúa haciendo pesado el corazón del Faraón, quien continúa con la política de no permitir la salida de los hebreos de Egipto, solamente permitía que los hombres salieran, dejando a sus familias en Egipto, esto era inaceptable, motivo por el cual Dios envía por intermedio de Moshé y Aarón la octava plaga: Langosta de tierra sobre todo el territorio de Egipto excepto el de los hebreos, éste azote acaba con los sembrados que el tremendo granizo había dejado.

Nuevamente el faraón se declara culpable ante Moshé, rogándole que Dios terminara con la terrible plaga, sin embargo nuevamente no libera a los hebreos.

Ordenó Dios a Moshé extender su mano hacia los cielos y hubo oscuridad durante tres días, que era tan densa que la gente no logró salir de sus viviendas. Ante ésta plaga permitió salir a toda la gente exceptuando a los animales y el ganado. Tampoco era aceptable dicha condición. Nuevamente endureció su corazón. Después de esto el Faraón le dijo a Moshé que se retirara que no quería volver a ver su rostro, Moshé le contestó que había hablado correctamente pues no volvería a ver su rostro.

Antes de la última plaga: la muerte de los primogénitos egipcios, Moshé preparó al pueblo según la instrucción de Dios.

Advirtió Dios a Moshé que después de ésta plaga, el Faraón los dejaría ir, que pidiera cada hombre y mujer, a su prójimo egipcio, objetos de oro y plata. Moshé explicó al pueblo de Israel que Dios haría morir a todo primogénito en la tierra de Egipto; habrá un gran clamor en Egipto. Dijo Ado-nai a Moshé y Aarón que éste será el comienzo de los meses.

El diez del mes, cada grupo familiar debía tomar un cordero y en la tarde del día catorce, sacrificarlo y marcar con su sangre las jambas y el dintel de las puertas de sus hogares, debían asarlo a fuego y comerlo con panes ácimos (matzá) y hierbas amargas. Esto había que comerlo de prisa y preparados para salir, esto es Pésaj para Ado-nai. Al ver Dios la sangre en las jambas, se apiadaría, evitando la muerte sobre el pueblo de Israel. Moshé advirtió que éste festivo de los panes ácimos, lo tendrán que celebrar por generaciones como ley eterna. “Durante siete días comeréis pan ácimo, haciendo desaparecer la levadura de vuestras casas”, hasta el día veintiuno del mes, siendo el primero y el último, días de convocatoria Santa.

Fue la media noche y Dios causó la muerte a todo primogénito egipcio, tanto de hombres como de animales. El Faraón, se levantó y les ordenó salir de Egipto con todo, antes de salir, Israel pidió a los egipcios objetos de oro, plata y vestimentas, que dieron con gusto. Israel estuvo en total 430 años en Egipto, salieron seiscientos mil hombres, aparte de los infantes, agregando una mezcla numerosa de personas que ascendieron con el pueblo de Israel.

Dios le ordenó a Moshé consagrar para El todo primogénito que abra matriz entre los hijos de Israel. Los primogénitos de animales serán sacrificados y los de los hombres serán redimidos para Dios.

Dios recordó -y repite varias veces-, que cuando entraren a la tierra de Canaán que les iba a entregar, debían celebrar Pesaj en el mes de Aviv por generaciones, para recordar que pasó por encima de las casas del pueblo de Israel y entró solamente a las casas de los egipcios llevándose sus primogénitos. Y esto será como signo sobre tu mano y como filacteria sobre tus ojos; ya que con el Poder de Dios nos sacó de Egipto.


Leyes de los primogénitos. Comentario de Parashat Bo por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.