29 de Iyyar (כ״ט אייר) [Num. 1087]
Revista Hashavua

Parashat Shemot

Moshé elegido líder

Este Shabat 21 de Tevet de 5786, 10 de enero de 2026, Comienza la lectura del segundo libro de la Torah: Shemot: “Nombres”, con la Parashá del mismo nombre.

Resumen

Parasha

Años después de la generación de Yosef en Egipto, el pueblo de Israel se había reproducido mucho. Surgió un nuevo faraón que no conocía a Yosef. Como eran tantos los hebreos, temió que algún día se unieran al enemigo, lo atacaran y se fueran del país, de modo que resolvió oprimir y esclavizar al pueblo de Israel. Durante la esclavitud, Israel construyó las ciudades de Ramses y de Pitóm. Sin embargo el pueblo seguía acrecentándose y el faraón preocupado resolvió esclavizarlo con trabajos mucho más fuertes, además ordenó a las parteras que cuando recibieran bebés hebreos varones debían matarlos, pero ellas temieron a Dios y engañaron al faraón diciéndole que las mujeres hebreas tenían a los bebés antes de que ellas llegaran. Por esto Dios las bendijo. Posteriormente ordenó a todo su pueblo arrojar al río a todo bebé varón que naciera.

Amram y Yoheved de la tribu de Levi, resolvieron esconder a su bebé y tres meses después le armó una canastilla con brea donde colocó al bebé entre los juncos en la ribera del río. Su hermana Miriam lo observaba a cierta distancia para ver cuál sería su destino. La hija del faraón lo recogió, supo que era de los niños hebreos, se apiadó de él y lo rescató. Miriam, al ver esto, le preguntó si traía una nodriza de las hebreas para que lo amamantara y fue amamantado por Yoheved, su madre. La hija del faraón lo adoptó y le puso el nombre de Moshé (extraído de las aguas).

Cuando grande, Moshé paseaba por la tierra de sus hermanos, vio a un egipcio golpeando a un hebreo y lo enfrentó matándolo y ocultándolo en la arena. Al día siguiente paseando vio a dos hebreos peleando, le preguntó al agresor que porqué le pegaba a su prójimo, a lo cual le respondió, que si acaso pensaba matarlo como al egipcio. Al darse cuenta Moshé que el asunto se sabía y que el faraón lo quería matar, huyó al desierto de Midián, allí se sentó junto al pozo. Las hijas del sacerdote Rehuel vinieron a sacar agua del pozo, pero los pastores no las dejaban, Moshé las defendió y las ayudó, ellas contaron a su padre, quien lo invitó a su casa donde finalmente se queda a vivir casándose con Tzipora, una de sus hijas. Con ella tuvo dos hijos: Guershon y Eliécer.

Murió el rey de Egipto y el pueblo de Israel sufría demasiado. Dios escuchó sus quejidos, recordó Dios el pacto con Abraham, Itzjak y Yaacov; y se apiadó de su pueblo. Pastoreaba Moshé, cerca al monte de Horev, el ganado de su suegro Itró, cuando se le apareció el Enviado de Dios en una zarza que ardía en fuego mas no se consumía; se desvió para acercarse y Moshé escuchó la voz de Dios quien le ordenó quitarse el calzado pues era tierra sagrada. Le dijo Dios que había escuchado la súplica de Israel y había visto la opresión de los egipcios.

Le ordenó Dios a Moshé presentarse ante el faraón pues debía sacar al afligido pueblo de Egipto y conducirlo a la tierra que había prometido a los patriarcas: a Canaán. Moshé dudó de su posibilidad de presentarse ante el faraón, pero Dios le aseguró que iba a estar con él, debía traer al pueblo ante la montaña de Horev para servir a Dios. Había que comunicarle el asunto al pueblo de Israel, diciéndoles que el Dios de Abraham, de Itzjak y de Yaacov, los iba a sacar de Egipto para llevarlos a una tierra de leche y miel. Debía presentarse ante el faraón junto con los ancianos de Israel y decirle que debían salir a tres días de Egipto para rendir ofrendas a Dios. Dios le advirtió que el faraón no lo permitiría, ni siquiera con poder fuerte, por lo que Dios golpearía fuertemente a Egipto hasta que el mismo faraón los expulsara. Le encomendó que al salir, hallarían gracia ante los pobladores egipcios quienes les entregarían objetos valiosos y ropa.

Como Moshé dudó mucho y se atemorizó de la función que le tocaba realizar, Dios le hizo algunos milagros que podría mostrar a los ancianos. Dios le hizo acompañar por su hermano Aarón. Tomó Moshé a su esposa y a sus hijos y partieron hacia la tierra de Egipto. Se encontró en el camino con su hermano Aarón quien ya sabía que venía Moshé en camino. Fueron ante los ancianos del pueblo, relataron los hechos y el pueblo creyó y se prosternó.

Se presentaron ante el faraón quien se enfureció con la petición y redobló el trabajo a los hebreos castigándolos fuertemente por no lograr cumplir totalmente la obra exigida, el pueblo se quejó ante Moshé quien le preguntó a Dios porqué permitía que maltrataran tanto al pueblo y aún no los había liberado, pero Dios le dijo que pronto vería lo que El iba a hacer: con  poder fuerte los liberará y el faraón los expulsará de la tierra.


Aaron y Moshe; un liderazgo exitoso. Comentario de Parashat Shmot por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.