29 de Iyyar (כ״ט אייר) [Num. 1087]
Revista Hashavua

Parashat Vayejí

Yaacov bendice y predice

Parashá de Vayejí –“Vivió”- es la última Parashá que corresponde al primer libro de la Torah: libro de Bereshit. Al terminar su lectura se dice colectivamente la frase: Jazak, Jazak Venitjazek, Que es un deseo de fuerza, porque hay un argumento que dice que leer la Torah consume energía y fuerza.

Resumen

Parasha

Vivió Yaacov en la tierra de Egipto 17 años; murió a los 147 años. Antes de morir le hizo jurar a su hijo Yosef que lo enterraría en la cueva de Majpela, donde estaban enterrados sus padres.

Al saber Yosef que su padre estaba anciano y enfermo, fue a visitarlo llevando a sus hijos Menashe y Efraím. Le anunció Yaacov, que Menashe y Efraím  serán para él –Para Yaacov- como sus primogénitos: Rubén y Shimón. Yaacov bendijo a los hijos, concediéndoles la primogenitura y dando mejor bendición al menor: Efraím. Además le concedió a Yosef el doble de herencia que a sus hermanos, entregándole la tierra que había conquistado del Emorí (Shejem, más tarde entregada a la tribu de Efraím y donde fue enterrado Yosef).

Después de esto reunió a sus hijos para predecirles lo que sucedería al final. A Rubén el primogénito le dijo que iba a ser preeminente pero al final no lo sería por haber subido al lecho de su padre. Simón y Leví por violentos, su ser no estaría con ellos, maldijo su furor y su saña, al final serían divididos y dispersos. Judá recibió la mayor de las bendiciones: “tu mano estará en la nuca de tus enemigos, tus hermanos se prosternarán ante ti, cachorro de león eres tú, no se apartará el cetro de Judá hasta que venga Shiló” (el meshiaj según Onkelos). Zebulún vivirá en las costas. Issajar es bueno será buen servidor. Dan habrá de juzgar a su pueblo. Gad será atacado y atacará. De Asher vendrá la grosura y proveerá manjares. Naftalí porta palabras de armonía. Yosef será fructífero y a pesar de las amarguras permanecerá firme, Dios le ayudará y lo bendecirá con lo mejor de las bendiciones, el elegido entre sus hermanos. Benjamín cual lobo, él devorará. Le encomendó a sus hijos ser enterrado en la cueva de Majpela donde yacían sus padres y después de esto murió.

Fue embalsamado conforme se hacía en Egipto durante cuarenta días. Después de ser llorado durante setenta días por los egipcios, fue llevado para ser enterrado a la tierra de Canaán (Cueva del campo de Majpela), lo acompañaron personalidades y dignatarios de Egipto, toda la casa de Yaacov, excepto los infantes y ganado, y muchísima gente de Egipto y los alrededores. Se le hizo duelo durante 7 días después de enterrado.

Temiendo los hermanos que ahora que su padre había muerto, tal vez Yosef tomaría venganza contra ellos, le rogaron que los perdonara por su pecado y rebeldía, pero Yosef  los consoló y les habló a su corazón diciéndoles que no temieran que él los iba a proteger. Se asentaron en Egipto.

Vivió Yosef 110 años, pero antes de morir le dijo a sus hermanos que Dios se recordaría de ellos y cuando esto sucediera y subieran a la tierra que les prometió a Abraham, Itzjak y Yaacov, llevaran sus huesos con ellos. Fue embalsamado y puesto en un ataúd en Egipto.


Una vejez productiva. Comentario de Parashat Vayehi por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.