9 de Sivan (ט׳ סיון) [Num. 1088]
Revista Hashavua

Parashat Noaj

Pacto Divino

Este Shabat 3 de Jeshván de 5786, 25 de octubre de 2025, se leerá la Parashá de Noaj: “Noé” del libro de Bereshit.

Resumen

Parasha

Relata la Parashá, que el hombre se había corrompido llenándose la tierra de violencia por lo que Dios resuelve destruir todo animal de tierra y que vuela; ordena a Noaj, a quien había visto hombre justo en su generación,  construir un arca en madera, con las medidas tales donde entrarían además de las parejas de animales, él su esposa, sus hijos y las esposas de sus hijos. Terminó de construir el arca y entraron Noaj, sus tres hijos Shem, Jam y Yafet, con sus respectivas esposas, además de siete parejas de cada especie de animal puro y una pareja de cada especie del resto de animales, además, alimentación para su familia y los animales. Durante cuarenta días persistió el diluvio pero siguieron creciendo las aguas hasta cubrir cada montaña. Después las aguas empezaron a menguar,  hasta que se posó el arca sobre las montañas de Ararat. Soltó Noaj un cuervo y dos veces una paloma para verificar si ya había tierra, cuando la segunda paloma no volvió se dio cuenta que había tenido dónde posarse; retiró Noaj la cubierta del arca y al cabo de un año y diez días de haber embarcado, Dios le ordenó bajar junto con su familia y todos los animales.

Construyó Noaj un altar donde rindió ofrendas de animales puros a Dios, y Dios prometió no volver a maldecir la tierra de ésta manera, creando total destrucción. Bendijo a Noaj y a sus hijos dándoles predominio sobre todos los animales, les permitió comer plantas y animales pero éstos sin su sangre, “pues carne con su vida –su sangre- no habréis de comer”, además condenó Dios el homicidio “El que derramare la sangre del hombre, por medio del hombre su sangre será derramada”. Como señal del pacto de no volver a destruir la tierra con un diluvio, aparece el arco iris entre las nubes, ésta es la señal entre Dios y todas las criaturas vivientes de la tierra.

Plantó Noaj un viñedo y de su fruto se embriagó y se desnudó; lo encontraron desnudo sus hijos y lo cubrieron. Noaj al despertar y darse cuenta de lo que le había hecho Quenahán, hijo de Jam, lo maldijo, haciendo que sus descendientes fuesen esclavos de los descendientes de sus otros dos hijos. Murió Noaj a los novecientos cincuenta años. En seguida hace la Torah un recuento de generaciones, mencionando entre otros que Nimrod, el rey de Babel es descendiente de Jam, y cómo se ramificaron las naciones en la tierra.

En un comienzo se asentaron todos en la tierra de Shinar y se hablaba un mismo idioma. Resolvieron edificar una ciudad con una torre alta, para no dispersarse por toda la tierra. Al ver Dios ésta obra, pensó que no tendrían ningún obstáculo de hacer lo que se propusieran, así que confundió su idioma para que no se entendieran entre ellos, lo que produjo que se dispersaran sobre la tierra; de ahí que ése lugar se llamó Babel (Confusión).

A continuación se realiza una descripción de las generaciones de Shem, de quien desciende Najor, padre de Teraj. Teraj tuvo tres hijos a quienes llamó: Abram, Najor y Harán. Lot, Iscah y Milca fueron hijos de Harán, quien murió muy joven en su tierra natal: Ur de los Caldeos. Al quedar huérfano Lot, se hizo cargo de él su tío Abram. Abram se casó con Sarai y Najor se casó con Milca. Sarai era estéril. Teraj se fue con Abram, Lot y Sarai hacia Canaán, pero llegaron hasta las tierra de Harán y se asentaron allí, donde Teraj murió a los doscientos cinco años.


El valor de las personas sure las estructuras. Comentario de Parashat Noaj por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.