9 de Sivan (ט׳ סיון) [Num. 1088]
Revista Hashavua

Parashat Miketz

Yosef hace sufrir a sus hermanos

¿Por qué la detención de Benjamín?. Comentario de  Parashat Miketz por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá. 

Resumen

Parasha

Dos años después de estar Yosef en la cárcel, el Faraón de Egipto tuvo dos sueños seguidos. En uno, siete vacas gordas y hermosas que salían del río, eran comidas por siete vacas flacas que venían detrás de las gordas, pero no se engordaban. En el otro, siete espigas grandes y fuertes que salían de un tallo, eran comidas por otras siete espigas débiles pero no se fortificaban. Preguntó a sabios y magos del reino pero nadie le podía decir su significado. El copero del Faraón recordó a Yosef y le contó la historia de cómo había descifrado acertadamente  los sueños de él y del panadero durante su detención en la cárcel.

Yosef fue afeitado, vestido y mandado a traer ante el faraón. Yosef  advirtió que la interpretación de los sueños era concedida por Dios. Al contarle los sueños, se los interpretó diciéndole que Dios le hizo ver que venían siete años de abundancia y después otros siete de mucha escasez; además le aconsejó que nombrara a algún hombre preparado e inteligente para que durante los 7 años de abundancia recolectara y almacenara para sobrevivir los 7 años de pobreza de la tierra. El Faraón admirado vio que el espíritu de Dios lo acompañaba y lo nombró su gobernante sobre toda su tierra y el segundo en importancia después del faraón.

Revistió el faraón a Yosef con ropajes de lino y un collar de oro. Llamó el Faraón a Yosef: Tzafnat Paneaj  y le entregó como esposa a la hija de Potiferah, sacerdote de On: Asnat. Tenía Yosef  30 años al subir al poder. Tuvo Yosef dos hijos: Menashe y Efraim.

Después de los años fructíferos, llegaron los años de hambre sobre la tierra incluyendo a Egipto. Yosef vendía de lo acumulado a los pobladores egipcios y a Egipto venían de otras tierras a comprar alimentos.

Yaacov envió a 10 de sus hijos (menos a Benjamín) a Egipto a comprar provisiones. Al llegar a Egipto, Yosef  los reconoció pero ellos no lo reconocieron. Yosef  los acusó de espías pero ellos trataron de explicarle que eran gente de bien que eran doce hermanos, uno se había quedado y el otro ya no estaba. Yosef les dijo que si traían al hijo que se había quedado, les creería y los encerró durante tres días; se pelearon entre ellos diciéndose que éste era un castigo por no haber escuchado la angustia del hermano Yosef; ellos no sabían que Yosef entendía, Rubén estaba muy enojado con los hermanos acusándolos de no haberlo escuchado cuando les advirtió que no le hicieran daño al chico. Al escuchar esto Yosef escondidamente lloró.

Finalmente dejó Yosef preso a Shimón, les entregó los víveres y les dijo que devolvería a Shimón cuando trajeran al menor, así sabría que no eran espías. Ordenó Yosef secretamente que colocaran su dinero de nuevo en las alforjas. En el camino, se dieron cuenta, sorprendidos, que el dinero que habían pagado, estaba en sus alforjas.

Al regresar le contaron todo puntualmente al padre quien angustiado por Shimón que no había regresado, no dejó por nada del mundo ir a Benjamín pues temía que a él también le pasara algo.

Al acabarse los alimentos, Yaacov ordenó a sus hijos volver a Egipto, pero Judá recordó a su padre que no podían ir sin Benjamín pues serían acusados de espías; a regañadientes Yaacov aceptó y les hizo llevar de nuevo el dinero pues pensó que podía ser un error, mas el dinero para comprar nuevos víveres, además envió regalos a Tzafnat Paneaj (Yosef).

Al llegar a Egipto con Benjamín, Yosef los atendió, no les aceptó el dinero de regreso pues dijo que ya lo había recibido, que seguramente había sido un tesoro que Dios había colocado en sus alforjas. Les dio de comer, además, les dio más regalos especialmente a Benjamín, comieron y se embriagaron junto a Yosef. Preguntó mucho por el padre. Al día siguiente Yosef ordenó al mayordomo regresar nuevamente dinero a las alforjas y colocar en la alforja de Benjamín su copa de plata.

Ordenó a su mayordomo perseguirlos y traer al que se hubiese robado la copa. Al hacerlo los hijos de Yaacov se sorprendieron y dijeron que ellos eran honestos y que si encontraban la copa en alguna alforja, sería muerto y los demás  serían esclavos. Al encontrar la copa en la alforja de Benjamín, rasgaron sus ropas y regresaron todos a casa de Yosef.

Yosef al verlos los enfrentó acusándolos, ellos se nombraron todos culpables y le dijeron que serían sus esclavos. Pero Yosef insistió que solamente se quedaría de esclavo a quien le encontraron la copa y que el resto se podían regresar a casa de su padre.


¿Por qué la detención de Benjamín?. Comentario de Parashat Miketz por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.