9 de Sivan (ט׳ סיון) [Num. 1088]
Revista Hashavua

Parashat Toldot

Yaacov recibe la bendición

Este Shabat 2 de Kislev de 5786, 22 de noviembre de 2025, se dará lectura a la Parashá de Toldot: “Eventos”, del libro de Bereshit.

Resumen

Parasha

Cuando Itzjak tenía 40 años tomó a Rivka como esposa. Veinte años después Rivka quedó embarazada de mellizos, Dios le avisó que tenía en su vientre dos pueblos que se bifurcarían y que el mayor servirá al menor.

Primero salió el pelirrojo, a quien llamaron Esav. Después salió su hermano y su mano asía el talón de Esav, y llamó su nombre: Yaacov. Esav se hizo cazador y Yaacov era hombre íntegro morador en tiendas. Amó Itzjak a Esav, pues había caza en su boca, mientras que Rivka amaba a Yaacov.

Un día llegó Esav hambriento del campo y vio que su hermano cocinaba lentejas rojas, le pidió del guiso y Yaacov le pidió que antes le vendiera su primogenitura, Esav le dijo que algún día iba a morir así que de nada le serviría la primogenitura y se la entregó.

Hubo sequía e Itzjak se fue momentáneamente a residir a Guerar donde Dios le confirmó Su pacto con Abraham de entregarle la tierra que le había jurado. Allí Itzjak fue bendecido por Dios y se enriqueció. Los Pelishtim lo envidiaron y llenaron de tierra los pozos que había cavado Abraham; el rey del lugar, Abimélej, lo ahuyentó del lugar porque Itzjak se había fortalecido más que él. Se asentó Itzjak finalmente en Beer Sheva, allí se le apareció Dios quien le confirma su bendición y la proliferación de su descendencia. Abimélej fue a Beer Sheva donde quiso realizar un pacto de paz con Itzjak pues sabía que Dios estaba con él.

Esav se casó a los 40 años con dos mujeres Hititas que se rebelaban contra Rivka e Itzjak.

Itzjak anciano y ciego, le pidió a Esav su hijo mayor, que le trajera de su caza y se la preparara, después de comer lo bendeciría antes de morir. Al escuchar esto, Rivka ordenó a Yaacov traer cabritos de su rebaño y ella los preparó, le colocó las vestimentas de su hermano Esav, revistió sus manos y las partes lampiñas con las pieles de los cabritos. Yaacov suplantó entonces a Esav ante Itzjak, y aunque un poco dudoso de si era en verdad Esav, comió Itzjak y bendijo a Yaacov: “Te conceda Elo-him del rocío del cielo y de la grosura de la tierra… que te sirvan pueblos y se prosternen ante ti naciones, sé señor de tus hermanos… los que te maldigan serán maldecidos y los que te bendigan serán bendecidos”.

Cuando llegó Esav con la comida para su padre, Itzjak se estremeció al darse cuenta del engaño, le anunció a Esav lo que había sucedido, clamó Esav amargamente y le pidió otra bendición, su padre le dijo entonces: “en las grosuras de la tierra será tu asentamiento y del rocío del cielo desde las alturas y por tu espada habrás de vivir y a tu hermano habrás de servir, mas ocurrirá que cuando tú te rebeles, quebrarás su yugo de sobre tu cuello”. Esav odió a Yaacov y juró matarlo cuando su padre muriera. Al saberlo Rivka envió a Yaacov a vivir a donde su tío Lavan, hasta que se tranquilizara Esav. Se fue Yaacov con la bendición de su padre, advirtiéndole que no tomara para sí de las hijas de Canaán. Lo bendijo nuevamente para que poseyera la tierra de su morada que había concedido Dios a Abraham.

Cuando Esav se dio cuenta que sus esposas no eran buenas a los ojos de sus padres tomó otra esposa en adición, una hija de Ishmael: llamada Mahalat.


La fuerza de Rivka. Comentario de Parashat Toldot por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.