13 de Iyyar (י״ג אייר) [Num. 1085]
Revista Hashavua

Parashat Vaetjanán

Diez mandamientos y Shemá Israel

Este Shabat 15 de Av de 5785, 9 de agosto de 2025, se leerá la Parashá de Vaetjanán: “había rogado”, del libro de Devarim; además éste Shabat también será Shabat Najamú: “Shabat de consuelo”, por el nombre de la Haftará que se lee tradicionalmente en el Shabat posterior a Tishá Beav, siendo éste el primero de los siete Shabatot de consuelo. La Haftará de Isaías 40: 1 al 26, relata las palabras de Dios que “las naciones del mundo consolarán a Mi pueblo y contarán buenas nuevas a Sión”.

Resumen

Parasha

Continúa Moshé haciendo el recuento histórico de su travesía por el desierto y explica cómo Dios no le permitió entrar a la tierra prometida ordenándole que anime a Yehoshúa a seguir al frente de Israel como líder, infundiéndole fuerza y valor.

Advierte al pueblo, que deben seguir todas las leyes que le ha ordenado Dios sin agregar ni quitar nada a ellas, pues éstas les serviría para vivir y heredar la tierra que Dios les estaba entregando, éstas serían su sabiduría y su discernimiento. Les previene cuidar su alma y no olvidar todo lo que habían presenciado, especialmente cómo Dios los había sacado de Egipto con maravillas y cómo les había entregado las diez Palabras escritas en una Tabla, que contenían las Leyes, había hablado con el pueblo sin mostrar ninguna imagen Suya, les habló enfáticamente sobre la prohibición de hacer imágenes de ninguna clase: humanas, animales o astrales. Pone en aviso Dios sobre la corrupción que se vendría por culpa de la cual sería el pueblo desposeído de la tierra y dispersado por otros países, pero que desde allí con arrepentimiento buscarían a Dios y en los últimos tiempos los escuchará por Su Misericordia, recordando del pacto hecho con los patriarcas haciéndolo retornar a su tierra.

Moshé al reunir al pueblo recuenta la Ley ante la cual se comprometieron los que estaban presentes y a sus generaciones venideras. Señaló las ciudades de refugio destinadas a proteger a los homicidas sin premeditación y sin odio, para que vivan. Recapituló sobre los territorios tomados, recordando al pueblo que el pacto era, no solamente con los padres del pueblo de Israel, sino con los que estaban presentes.

Les recuerda los 10 mandamientos: La fortaleza con que Dios los había sacado de Egipto, la prohibición de tener ídolos o imágenes, la prohibición de jurar en Vano, cumplimiento de Shabat, honrar a padre y madre, no asesinar, no cometer adulterio, no robar, no prestar falso testimonio contra su prójimo y no desear nada de la propiedad de su hermano; después de escuchar éstas palabras directamente de Dios, el pueblo había rogado no escuchar más a Ado-nai pues estaba temeroso; por lo tanto Moshé se hizo cargo de continuar escuchando la Ley.

Pronuncia también Moshé el Shemá Israel (Deuteronomio 6:4) en el que proclama la Unidad Divina, ordenando amar a Dios e inculcar a los hijos Sus Leyes, explicándoles que Dios nos sacó de Egipto con poder fuerte, para traernos a ésta tierra que había prometido a nuestros patriarcas.

Estableció Dios la orden de no emparentarse con los hijos de las tierras de los pueblos que allí residían para que no se desviaran en pos de otros dioses. Ya que Israel era el pueblo consagrado para Ado-nai y elegido para ser especial de entre todos los pueblos de la tierra, aún siendo el menor en número de todos los pueblos; y esto fue por el amor de Ado-nai, Dios de la verdad que mantiene el Pacto y la benevolencia para los que le aman y observan Sus Leyes, por mil generaciones y retribuye a Sus adversarios para perderlo.


¿Se debe amar solamente a Dios? Comentario de Parashat Vaetjanan por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.