13 de Iyyar (י״ג אייר) [Num. 1085]
Revista Hashavua

Parashat Shoftim

Jueces y juicios

Este Shabat 6 de Elul de 5785, 30 de agosto de 2025, se leerá la Parashá de Shoftim “Jueces”, del libro de Devarim, corresponde también al cuarto Shabat de consuelo, Shabat Najamú, en el que se lee en la Haftará, las palabras del profeta Isaías transmitiendo las palabras Divinas: “Yo, Yo soy el que os consuela a vosotros”: Anojí, Anojí hú menajemhem.

Resumen

Parasha

Presenta Moshé la Ley de elegir jueces en todas las ciudades y perseguir la justicia afanosamente. Destaca la prohibición de aceptar soborno ni tener árboles o estelas para adorar; quien lo haga se le enjuiciará. Solamente se le aplicará pena de muerte si hay dos o más testigos, no será así por solo un testigo. Los casos difíciles de aclarar debían ser llevados al Cohen o al juez que hubiere en aquellos días y se habrá de cumplir su sentencia.

Dios advierte al pueblo que el día que eligiera un rey para gobernar sobre él, éste debería ser elegido por Dios y pertenecer al pueblo de Israel. Las condiciones para ser Rey eran rígidas con el objetivo de que no se desviara su conducta: no debía tener muchos caballos, ni muchas mujeres, además deberá reescribir ésta Torah y estudiarla diariamente.

El Cohen y la tribu de Leví, debían vivir de las ofrendas llevadas pues no tenía parte de la tierra en herencia, su herencia es Dios.

Destaca la prohibición de sacrificios humanos, la adivinación, el espiritismo y todo lo que tiene que ver con sortilegios, magia, etc. Siendo esto abominación para Dios.

Dios dice que hará surgir profeta en Israel y que éste sería reconocido porque su profecía sería verdadera, Dios daría consejo a Israel por medio del profeta pero el profeta no debía atribuirse a sí mismo la profecía ni cambiar nada de ella, so pena de muerte.

Reitera sobre las leyes de tener ciudades de refugio para homicidas involuntarios, pero advierte que el que es hallado culpable debe tener dos o tres testigos y debe ser castigado. El falso testigo también merece ser castigado para que no se derrame sangre inocente entre Israel y extirpar el mal de en medio del pueblo.

Cuando se tenga que salir a la guerra y se vea a los adversarios más poderosos, no hay que temerles, pues Dios está con Israel. El cohen deberá hablar con el pueblo y darle fortaleza con sus palabras, explicándoles que Dios está con Israel, para salvarlo.

Las siguientes personas estaban exentas de ir a la guerra:

- Los que habían edificado casa y aún no la habían inaugurado.

- Los que habían sembrado un campo y aún no lo habían usufructuado.

- Los que se habían comprometido pero aún no se habían casado.

- Los que tenían mucho miedo de ir a la guerra, para no debilitar el corazón de sus hermanos.

Antes de enfrentar una ciudad, había que dirigirle un llamado por la paz, si éste era aceptado, sus habitantes debían quedar al servicio de Israel, de lo contrario, debían atacarla, preservando a mujeres, niños, animales, árboles y objetos, que serían para Israel. Pero de los pueblos corruptos con idolatría que Dios ordenó destruir, habría que destruirlo todo excepto los árboles.

Cuando se encuentre un cadáver, hay que enjuiciar y ejecutar al asesino, para que no sobreviva la maldad entre el pueblo de Israel, pero si no se hallare al culpable del asesinato, se debía realizar un ceremonial especial para que Dios absuelva al pueblo inocente y no lo haga recaer por culpa de sangre inocente.


Una regla con varias connotaciones. Comentario de Parashat Shoftim por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.