9 de Iyyar (ט׳ אייר) [Num. 1084]
Revista Hashavua

Parashat Sheminí

Distinguir entre lo puro e impuro

Este Shabat 24 de Nisan de 5786m 11 de abril de 2026, se leerá la Parashá de Sheminí “Octavo” del libro de Vaikrá.

Resumen

Parasha

Después de los días de la investidura sacerdotal, al octavo día convocó Moshé a Aarón y a sus hijos, frente a los ancianos de Israel instruyéndolos cómo debían ordenar al pueblo para realizar las ofrendas por error, las ofrendas pacíficas y el ceremonial correspondiente.

Después de realizar Aarón lo ordenado, levantó sus manos hacia el pueblo y lo bendijo. Posteriormente, salen Aarón y Moshé a la Tienda de Reunión, bendiciendo al pueblo, que prorrumpió en alegría al ver el fuego que salía sobre el altar, revelándose la Gloria de Ado-nai y se prosternó el pueblo rostro a tierra.

Los hijos de Aarón: Nadab y Abihú colocaron sus propios inciensos ante Ad-nay, que era fuego profano pues no había sido establecido, salió un fuego y los consumió matándolos. Ante la explicación que le dio Moshé a Aarón, Aarón quedó en silencio. Ordenó Moshé a los primos de Aarón alzar a sus hermanos muertos frente al Santuario llevándolos fuera del campamento. Ordenó Moshé a Aarón y a sus otros dos hijos: Elazar e Itamar que no dejaran crecer su cabellera ni se rasgaran las vestiduras, tampoco podían salir de la Tienda de Reunión, para que no recayera sobre ellos la ira de Dios, pero toda la casa de Israel debía llorar por la quema que había hecho Dios.

Después de esto instruyó Moshé a Aarón y a sus dos hijos que cuando se acercaran a la Tienda de Reunión no debían beber vino ni licor alguno, como ley perpetua por generaciones.

Moshé ordenó a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar, comer en lugar santo el sacrificio del pueblo, pero no lo hicieron, se enojó Moshé pues ellos debían hacerlo para que Dios por medio de ellos perdonara a Israel sus iniquidades, Aarón le explicó a Moshé que el mismo día en que había perdido a sus hijos no debía realizar la expiación por el pueblo, pues quizás no sería bueno a los ojos de Dios y esto le pareció bien a Moshé.

Moshé indicó a Aarón para que instruyera al pueblo con respecto a qué animales eran kasher y cuáles no, con sus características correspondientes: se permite de la fauna que está sobre la tierra: aquellos de pezuña partida y rumiante. De los animales que están en las aguas: el que tiene aletas y escamas. De las aves no se permite: El águila, el quebrantahuesos, el águila marina, el buitre, el halcón, el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán, el búho, el somormujo, el ibis, el cisne, el pelícano el calamón, la cigüeña, la garza la abubilla y el murciélago. De todo insecto alado que anda sobre sus cuatro patas es abominable, pero el que tiene patas para saltar sobre ellas se permite, como la langosta de tierra y sus especies. De los animales prohibidos no se puede comer, son abominación y queda impuro, igualmente cualquier objeto que tocara su cadáver.

Todo lo que anda sobre sus palmas, los reptiles, todo lo que se arrastra y todo lo que tiene muchas patas, es abominable, no se debe ultrajar las almas, con todo reptil que se arrastra sobre la tierra.


¿Por qué hay reglas de Kashrut? Comentario Parashat Shemini por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.