9 de Iyyar (ט׳ אייר) [Num. 1084]
Revista Hashavua

Parashot Behar y Bejukotai

Esta semana se dará lectura en Shabat 26 de Iyar de 5785, 24 de mayo de 2025, a dos Parashot: Parashá de Behar: “En el monte” y Parashá de Bejukotay: “En Mis leyes”, últimas dos del libro de Levítico.

Resumen

Parasha

Parashat Behar 
Año Sabático

Se legisla sobre el año Sabático de la tierra, “Shanat Shabatón” –Shanat Shmitá-, dejando que ésta descanse cada séptimo año. Durante ese año, no se debía trabajar la tierra, solamente se podía aprovechar de su producto, en beneficio propio, para los esclavos, trabajadores y residentes. Lo que sobrara, debía ser para los animales y hasta para las fieras.

Se establece también el año 50 llamado Iovel, que empezaba el día de las expiaciones (Iom Kipur), proclamando con el sonido del shofar la libertad en la tierra de Israel para todos sus habitantes. Cada hombre retornaba a su tierra –según su tribu- y a su familia. Durante éste año también se daba descanso a la tierra, no se sembraba ni se cosechaba, solo se podía consumir su producto. Por el cumplimiento de ésta ley, Dios daría el fruto de la tierra del cual se saciaría el poblador y se asentaría en el territorio de Israel con seguridad, sin temor al peligro de hambre durante los años de descanso de la misma.

Aquel que vendiere parte de su territorio, debería poder volverlo a comprar. Pero si no pudiere, alguien de su familia lo redimiría, comprándolo y regresándolo a su dueño original; el valor de la tierra sería acorde con la cantidad de años que fue usufructuada por el comprador. Si aún así no la lograse comprar, por no tener la posibilidad económica, esperaría entonces hasta el año de Iovel, cuando se debería regresar la propiedad a su dueño original o descendencia.

Las casas dentro de la región amurallada podían ser redimidas durante el primer año de su compra, después de lo cual, si no se redimía; la venta quedaba firme y no volvía a su dueño original ni en el año de Iovel. Por otro lado, las ciudades y casas de los Levitas, debían ser liberadas en Iovel.

Se prohibió percibir intereses al prestarle a alguien en la tierra de Israel, fuera extranjero o residente, que hubiere empobrecido. Si alguien de Israel se vendía como esclavo, debía considerársele como asalariado hasta el año de Iovel. Cuando un hebreo era esclavo de un extranjero residente en Israel, debía ser redimido por algún familiar. Recuerda e insiste Dios sobre la prohibición de tener ídolos y el compromiso de consagrar los “Shabatot”.

Parashat Bejukotay
Maldiciones y bendiciones

Dios señala las bendiciones que recibirá el pueblo de Israel por cumplir con las leyes expuestas; en ellas expresa tales como la prosperidad en el campo; se saciarán, caerán vuestros enemigos y se asentarán con seguridad, habrá paz; la presencia de Dios estará entre la población; se multiplicarán y reafirmará Su pacto, siendo El, Dios de Israel e Israel será Su pueblo.

Expone también las consecuencias de no seguir Sus leyes: abolirá Su pacto; sembrará el pánico; la tierra no será fructífera; serán derrotados y dominados por los enemigos; se debilitarán; “añadiré golpe, según tus malos caminos” y si aún persisten en abandonar el sendero, traerá Dios espada sobre el pueblo; habrá hambre; enfermedades; demolerá los lugares de culto; desolará la tierra (de Israel) permitiendo que los enemigos la habiten; los esparcirá entre las naciones; sus ciudades serán destruidas, y si aún el pueblo de Israel continúa desafiando la Ley Divina, Dios castigará un séptuplo por los pecados, dejando inhabitada la tierra hasta que se cumplan los descansos de la tierra que le correspondía mientras vivían allí, no dándole el descanso legislado en su momento; serán perseguidos en otras tierras y sentirán temor.

Confesarán sus injusticias y las de sus padres, al rebelarse contra Dios y El rememorará Su pacto con Yaacov y la tierra abandonada. Advierte, de todos modos, que al estar en la tierra de los enemigos, no exterminará al pueblo, ni abolirá Su pacto, recordándoselo a los que queden.

Se legisla sobre el valor de los votos o promesas y cuánto era la valuación de cada persona. Se explica sobre redenciones y consagraciones, aclarando que ningún ser humano condenado, podrá ser rescatado (redimido).


¿Cómo era la esclavitud de la que se habla en la Torah? Comentario de Parashot Behar y Bejukotai por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.