Esta semana se dará lectura en Shabat 26 de Iyar de 5785, 24 de mayo de 2025, a dos Parashot: Parashá de Behar: “En el monte” y Parashá de Bejukotay: “En Mis leyes”, últimas dos del libro de Levítico.
Resumen
Parashat
Behar Año
Sabático
Se legisla sobre el
año Sabático de la tierra, “Shanat Shabatón” –Shanat Shmitá-, dejando que ésta
descanse cada séptimo año. Durante ese año, no se debía trabajar la
tierra, solamente se podía aprovechar de su producto, en beneficio propio, para
los esclavos, trabajadores y residentes. Lo que sobrara, debía ser para los
animales y hasta para las fieras.
Se establece también
el año 50 llamado Iovel, que empezaba el día de las expiaciones (Iom Kipur),
proclamando con el sonido del shofar la libertad en la tierra de Israel para
todos sus habitantes. Cada hombre retornaba a su tierra –según su tribu- y a su
familia. Durante éste año también se daba descanso a la tierra, no se sembraba
ni se cosechaba, solo se podía consumir su producto. Por el cumplimiento de
ésta ley, Dios daría el fruto de la tierra del cual se saciaría el poblador y
se asentaría en el territorio de Israel con seguridad, sin temor al peligro de
hambre durante los años de descanso de la misma.
Aquel que vendiere
parte de su territorio, debería poder volverlo a comprar. Pero si no pudiere,
alguien de su familia lo redimiría, comprándolo y regresándolo a su dueño
original; el valor de la tierra sería acorde con la cantidad de años que fue
usufructuada por el comprador. Si aún así no la lograse comprar, por no tener
la posibilidad económica, esperaría entonces hasta el año de Iovel, cuando se
debería regresar la propiedad a su dueño original o descendencia.
Las casas dentro de la
región amurallada podían ser redimidas durante el primer año de su compra,
después de lo cual, si no se redimía; la venta quedaba firme y no volvía a su
dueño original ni en el año de Iovel. Por otro lado, las ciudades y casas de
los Levitas, debían ser liberadas en Iovel.
Se prohibió percibir
intereses al prestarle a alguien en la tierra de Israel, fuera extranjero o
residente, que hubiere empobrecido. Si alguien de Israel se vendía como
esclavo, debía considerársele como asalariado hasta el año de Iovel. Cuando un
hebreo era esclavo de un extranjero residente en Israel, debía ser redimido por
algún familiar. Recuerda e insiste Dios sobre la prohibición de tener ídolos y
el compromiso de consagrar los “Shabatot”.
Parashat Bejukotay Maldiciones y bendiciones
Dios señala las
bendiciones que recibirá el pueblo de Israel por cumplir con las leyes
expuestas; en ellas expresa tales como la prosperidad en el campo; se saciarán,
caerán vuestros enemigos y se asentarán con seguridad, habrá paz; la presencia
de Dios estará entre la población; se multiplicarán y reafirmará Su pacto,
siendo El, Dios de Israel e Israel será Su pueblo.
Expone también las
consecuencias de no seguir Sus leyes: abolirá Su pacto; sembrará el pánico; la
tierra no será fructífera; serán derrotados y dominados por los enemigos; se
debilitarán; “añadiré golpe, según tus malos caminos” y si aún persisten en
abandonar el sendero, traerá Dios espada sobre el pueblo; habrá hambre;
enfermedades; demolerá los lugares de culto; desolará la tierra (de Israel)
permitiendo que los enemigos la habiten; los esparcirá entre las naciones; sus
ciudades serán destruidas, y si aún el pueblo de Israel continúa desafiando la
Ley Divina, Dios castigará un séptuplo por los pecados, dejando inhabitada la
tierra hasta que se cumplan los descansos de la tierra que le correspondía
mientras vivían allí, no dándole el descanso legislado en su momento; serán
perseguidos en otras tierras y sentirán temor.
Confesarán sus
injusticias y las de sus padres, al rebelarse contra Dios y El rememorará Su
pacto con Yaacov y la tierra abandonada. Advierte, de todos modos, que al estar
en la tierra de los enemigos, no exterminará al pueblo, ni abolirá Su pacto,
recordándoselo a los que queden.
Se
legisla sobre el valor de los votos o promesas y cuánto era la valuación de
cada persona. Se explica sobre redenciones y consagraciones, aclarando que
ningún ser humano condenado, podrá ser rescatado (redimido).
¿Cómo era la esclavitud de la que se habla en la Torah? Comentario de Parashot Behar y Bejukotai por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.