2017-12-16 [Num. 648]


Parashat Emor

Pureza de cohanim y de las ofrendas

Este Shabat, 17 de Iyar de 5777, 13 de mayo de 2017, se dará lectura a la Parashá de Emor “habla”, del libro de Vaikrá.

Resumen

Shofar

Se establece para los hijos de Aarón, las leyes que regirán a los Cohanim: no deberán impurificarse con ningún cadáver excepto por fallecidos de línea consanguínea, tampoco arrancarse el cabello de su cabeza, rasurarse los bordes de la barba, rasgarse con incisiones, desposar a una prostituta, profana o divorciada; el Cohen ungido -Cohen Gadol-, no deberá dejar crecer la cabellera, ni rasgará su ropa ni se acercará a ningún fallecido, así fuere de su familia directa. Deberá casarse con una virgen de su pueblo. El cohen con algún defecto físico no debía acercarse al Altar del Santuario para ofrecer sacrificios ante Dios. Se indica también, qué debían hacer si se impurificaban con algún cadáver y cuándo no podían comer de la ofrenda Sacra.

Reglamenta Dios sobre no impurificar las ofrendas sacras del pueblo de Israel; quiénes podían consumirla y quiénes no. Las ofrendas no debían tener defecto alguno.

Mandó Dios que cuando naciere buey, cordero o cabra, debía permanecer siete días con su madre; recién después del octavo día podía ser aceptado como ofrenda. Además, el animal vacuno u ovino no se debía sacrificar el mismo día que su cría.

Recuerda Dios cuáles son los días sagrados, con sus fechas y ofrendas correspondientes, que debían ser consumidas el mismo día, no dejar para el día siguiente.

El séptimo día de descanso es el Shabat. El 14 del primer mes –Nisan-, se celebra Pesaj y a partir del 15 y durante siete días, es la festividad de los ácimos para Dios. Cuando sea época de cosecha, desde el segundo día de Pesaj, hay que traer un omer de la cosecha de las mieses, junto con la ofrenda del ganado correspondiente. Al segar la cosecha se debe dejar el rincón del campo pues le corresponde al pobre. A partir del día siguiente, se hace un conteo de siete semanas completas y el día siguiente, día 50 –Shavuot-: se traía una ofrenda de harina de flor, junto con las ofrendas animales; este día habrá convocación Santa y no se debe realizar ningún trabajo.

El primer día del séptimo mes -Tishrei-, será el toque del Shofar recordatorio: -Rosh Hashaná- convocación Santa, día de reposo, se llevaban las ofrendas animales a Dios. El décimo de éste mes, será día de Expiaciones, Yom Hakipurim -Yom Kipur-, con la consigna de que quien no se afligiere en ésta jornada, su alma será truncada del pueblo. Además recalca sobre la obligación de descansar en éste día, volviéndolo como descanso de Shabat: Shabat Shabatón.

El 15 del séptimo mes –Tishrei-, será la festividad de las cabañas durante siete días, habitando en ellas para recordar que Dios hizo vivir al pueblo en cabañas durante su permanencia en el desierto, cuando los sacó de Egipto; esto es Sucot, además tomar en el primer día: fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces del río, para regocijarse con ellos ante Dios, Siendo éste día convocación santa, no se debe hacer obra alguna de trabajo llevando las ofrendas correspondientes. Al octavo día después de Sucot, habrá convocación santa: es el Día de la Asamblea: Sheminí Hatseret, con la ofrenda correspondiente.

Ordena Dios que la lámpara perpetua del Santuario debiera utilizar como combustible aceite de olivas puro, para encender las lámparas a perpetuidad ante Dios y en la mesa del Santuario, el candelabro, junto con doce tortas e incienso.

Se legisla la pena de muerte para quien blasfeme el Nombre de Dios e igual pena por homicidio culposo. Se impone la pena de compensación “fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente”.  La misma ley para el pueblo de Israel o para el extranjero que habite en esta tierra.

Explicaciones

Levítico 21:8 → Sobre las leyes para los cohanim: “Lo honrarás como consagrado, ya que sacrificios de tu Dios él ofrece. Consagrado habrá de ser para ti, ya que santo Soy Yo, Adonai el que os consagra”.

El Rabino Marcos Edery explica que Rashi expone a los Sabios del Talmud quienes deducen también de éste versículo que había que honrar al Cohen, no solamente cuando existía el Templo de Jerusalem, sino también después de la destrucción del mismo, y es por eso que en cualquier ceremonia religiosa o consagración, el Cohen debe ser el iniciador de la misma, pronunciando él las bendiciones correspondientes en primer lugar. Edery recuerda que en nuestros días en cada sinagoga tradicional, es el Cohen quien inicia la lectura de la Torah, siendo honrado con la primera aliá.

Hay Halajot con las cuales nos comprometemos como judíos, que tienen que ver con ofrendas y otras leyes que incumben al Templo de Jerusalem, a pesar de que fue destruido en el año 70 EC, y como aún no ha sido reconstruido no las podemos ejecutar. Esto ocurre por la fe que tiene el pueblo judío y la esperanza de la era en la que el Meshíaj llegará y será reconstruido el Templo de Jerusalem, con todo el ritual correspondiente, que incluye las ofrendas que serán entregadas por los sacerdotes (Cohanim). Es por eso que el respeto y la honra a un Cohen se le debe dar siempre. La honra no es solamente el privilegio de ser llamado a la primera aliá para la lectura de la Torah, la honra debería ser una conciencia sobre el significado que tienen los cohanim en nuestras comunidades, por algo será que hoy, después de tantos siglos, los cohanim siguen siendo cohanim por herencia paterna, sin perder su norte.



Ver más explicaciones

Levítico 21:9 → “Cuando la hija de un Cohen se profanare al prostituirse, a su padre ella está profanando, en el fuego habrá de ser quemada”.

El rabino Marcos Edery explica que los sabios del Talmud concuerdan que se trata de una mujer vinculada matrimonialmente según las leyes talmúdicas, mientras que la hija soltera de un cohen, no está afectada por ésta ley. Abravanel agrega que eventualmente el padre de una hija casada que incurriese en adulterio, no deberá protegerla o encubrirla, ya que estaría profanándose a sí mismo. Por su parte Samson Raphael Hirsch explica sin embargo, incluso si ella está casada con un cohen, incluso a uno a través de los cuales se ha perdido, su estado Cohenet (mujer Cohen) siempre, desde el punto de vista de las exigencias de la moral que ella sigue siendo la hija de un cohen, y si comete adulterio que recibe un castigo más grave de lo que hubiera recibido si hubiera sido la hija de un hombre Israel.

Bajo mi punto de vista creo que esta ley aclara la halajá de “Honrar a padre y madre”. Basada en la expresión de cómo al prostituirse una hija de un Cohen está profanando a su padre, se puede deducir que la conducta de un hijo enaltece o deshonra a un padre. No es solamente el hecho de que un hijo deba hacerse cargo de sus padres, de mantenerlos en caso de necesidad, ser respetuosos, levantarse cuando entran al lugar, no contradecirlos, etc. La imagen de una persona se refleja en la educación que manifiesta un hijo. De esta manera, si un padre desvía su conducta, es un rufián, mafioso, un violador, etc., no es necesario obedecer sus órdenes o permitirle que se acerque tan siquiera. Con la conducta correcta, el buen camino, el cumplimiento de las leyes (religiosas y del país donde se viva), la bondad, etc., son manifestaciones que honran –o en el caso contrario, deshonran- al padre y a la madre.



Levítico 21:10  “Y el Cohen que fuere promovido por sobre sus hermanos, sobre cuya cabeza se habrá de verter el óleo de unción y que fuere investido para portar los ropajes, su cabellera no dejará crecer ni su ropa podrá rasgar”.

El Rabino Marcos Edery explica que había aspectos rigurosos que marcaban la diferencia entre el Cohen Hagadol –Sumo Sacerdote- y sus hermanos Cohanim. El Cohen Hagadol ni siquiera podía exteriorizar su duelo como lo hacen los otros Cohanim, su dedicación al Santuario era total y exclusiva, no pudiendo salir del mismo casi nunca, haciéndolo, según algunos intérpretes, solamente para retirarse a su casa y al descanso nocturno. El mensaje parece ser: Dios Eterno, fuente de vida, pide que el Cohen Gadol dedicado a Su servicio esté aferrado a la vida alejándose de todo lo concerniente a la muerte, aún en las situaciones más extremas.

Claramente estas dos acciones, la de dejar crecer la cabellera y la de rasgar el ropaje, son acciones de luto. Cuando una persona pierde a un padre o una madre, durante un tiempo determinado debe dejar crecer su cabellera, no debe rasurarse, y debe rasgar su ropaje, el cual utilizará rasgado según la normativa rabínica, durante una semana. La gente que está de luto, en días regulares puede o no dejarse crecer el cabello o rasurarse o no. Una persona podría utilizar ripa rasgada por moda o no, pero dentro de los días de luto debe hacerlo. La ley aquí en éste versículo se refiere a época de luto de un Cohen Gadol. Y es una ley totalmente lógica. Su cabeza fue ungida con la santidad del Santuario, no debe ponerla jamás de luto dejándose crecer el cabello de aposta por ésta circunstancia, pero no vi en la Torah escrito en ninguna parte que el Cohen Gadol debiera tener el cabello corto o largo, con barba o sin barba en su uso diario. Por eso, pienso, que si tenía el cabello usualmente largo, o barba de siempre, dejarlo crecer como siempre no sería símbolo de luto. Y en cuanto a las vestiduras del Cohen Gadol, eran hermosamente decoradas con piedras preciosas y elementos lujosos como símbolo dignatario ante Dios y dentro del Templo de Jerusalem; ésas ropas no debían rasgarse, pero en la noche el Cohen Gadol seguramente iba a su casa a dormir, pues en el Templo no había habitaciones con cama, por eso pienso que estando en su casa, sin los ropajes de Cohen Gadol tal vez podría haberse puesto una ropa desgarrada, al fin y al cabo, era un hombre, creado por Dios como hombre y no como santo. Lo que digo aquí podría ser discutible.



Levítico 21:10 à “Y el Cohen que fuere promovido por sobre sus hermanos, sobre cuya cabeza se habrá de verter el óleo de unción y que fuere investido para portar los ropajes, su cabellera no dejará crecer ni su ropa podrá rasgar”.

El Rabino Marcos Edery explica que había aspectos rigurosos que marcaban la diferencia entre el Cohen Hagadol –Sumo Sacerdote- y sus hermanos Cohanim. El Cohen Hagadol ni siquiera podía exteriorizar su duelo como lo hacen los otros Cohanim, su dedicación al Santuario era total y exclusiva, no pudiendo salir del mismo casi nunca, haciéndolo, según algunos intérpretes, solamente para retirarse a su casa y al descanso nocturno. El mensaje parece ser: Dios Eterno, fuente de vida, pide que el Cohen Gadol dedicado a Su servicio esté aferrado a la vida alejándose de todo lo concerniente a la muerte, aún en las situaciones más extremas.

Claramente estas dos acciones, la de dejar crecer la cabellera y la de rasgar el ropaje, son acciones de luto. Cuando una persona pierde a un padre o una madre, durante un tiempo determinado debe dejar crecer su cabellera, no debe rasurarse, y debe rasgar su ropaje, el cual utilizará rasgado según la normativa rabínica, durante una semana. La gente que está de luto, en días regulares puede o no dejarse crecer el cabello o rasurarse o no. Una persona podría utilizar ripa rasgada por moda o no, pero dentro de los días de luto debe hacerlo. La ley aquí en éste versículo se refiere a época de luto de un Cohen Gadol. Y es una ley totalmente lógica. Su cabeza fue ungida con la santidad del Santuario, no debe ponerla jamás de luto dejándose crecer el cabello de aposta por ésta circunstancia, pero no vi en la Torah escrito en ninguna parte que el Cohen Gadol debiera tener el cabello corto o largo, con barba o sin barba en su uso diario. Por eso, pienso, que si tenía el cabello usualmente largo, o barba de siempre, dejarlo crecer como siempre no sería símbolo de luto. Y en cuanto a las vestiduras del Cohen Gadol, eran hermosamente decoradas con piedras preciosas y elementos lujosos como símbolo dignatario ante Dios y dentro del Templo de Jerusalem; ésas ropas no debían rasgarse, pero en la noche el Cohen Gadol seguramente iba a su casa a dormir, pues en el Templo no había habitaciones con cama, por eso pienso que estando en su casa, sin los ropajes de Cohen Gadol tal vez podría haberse puesto una ropa desgarrada, al fin y al cabo, era un hombre, creado por Dios como hombre y no como santo. Lo que digo aquí podría ser discutible.