2017-10-21 [Num. 640]

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Parashat Nasó

Leyes del Nazareo

Este Shabat 9 de Sivan de 5777, 3 de junio de 2017, se leerá la Parasha de Nasó “censa” del libro de Bamidbar.

Resumen

620

Dios ordena a Moshé hacer un censo a los hijos de Gershon, distribuyendo entre ellos según sus familias y clanes, los diferentes oficios a realizar con respecto al servicio de portar materiales del Tabernáculo y la Tienda de Reunión, tales como los paños, coberturas, cortinas y utensilios. El censo debía hacerse de 30 a 50 años, edad apta para el ejército. También a los hijos de Merarí, se les censó y encargó portar materiales de del Tabernáculo y la Tienda de Reunión, tales como tablas, columnas y zócalos. Igualmente fueron censados para el servicio del Tabernáculo y la Tienda de reunión a los Kehatitas.

Dios dispone que los impuros con lepra y flujos o contaminación por cadáveres; debían retirarse a las afueras del campamento para que no contaminara al resto.

Se dictamina la ley sobre perjurio, quien habrá de confesar su error, y robo quien habrá de restituir lo robado mas una quinta parte. Sobre la infidelidad de la mujer, en caso de no haber testigos y el hombre la celara y acusara, debía ser conducida al Cohen, quien por medio de un ritual al que sería sometida, bebiendo de "las aguas dolorosas" cuya reacción en el cuerpo de la mujer (si se hinchaba y se caía o no), definiría si la mujer era o no culpable. Si resultaba culpable sería señalada y rechazada por el pueblo, si era absuelta, sería mujer pura y fecunda.

Habla la Parashá sobre el voto de Nazir (Nazareo), el hombre se apartaba voluntariamente (el número de días eran estipulados por el mismo Nazir, pero si no definía la cantidad de días debían ser 30) del vino, el licor, el vinagre de uvas y de las uvas. Tampoco durante éste tiempo se cortaría el cabello, dejándolo crecer enmarañado sin peinarlo. No se acercaría a ningún muerto ni aun que fuesen sus padres. Durante éste tiempo solamente se consagraba ante Ado-nai, después de haber llevado la ofrenda correspondiente a la Tienda de Reunión. Al finalizar los días de su voto, llevaba su ofrenda al Cohen y debía rasurarse la cabellera en la entrada de la Tienda de Reunión, tomando su cabello y quemándolo en el fuego debajo de la ofrenda. Después el Nazir bebía vino.

Decreta Dios cómo debían bendecir los Cohanim a los hijos de Israel: " Te bendiga Ado-nai y te guarde. Te ilumine Ado-nai con Su presencia y te agracie. Dirija Ado-nai Su presencia hacia ti y te conceda la paz." Mencionando finalmente el Nombre de Dios.

Se concluyó la construcción del Tabernáculo, fue ungido y consagrado, los jefes de las tribus trajeron las ofrendas correspondientes. Los dignatarios, uno por día, acercaron sus ofrendas, de animales y objetos importantes para el Templo.


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Explicaciones

Números 4:28 → “Este es el servicio de las familias de los hijos de los Gershonitas, en la Tienda de Reunión. Y su custodia estará a cargo de Itamar, hijo de Aarón el Cohen”.

Los Gershonitas habían asumida la alta responsabilidad de desmantelar, cuidar, proteger y volver a colocar los artículos sagrados con los que estaba construido el Tabernáculo. Ellos eran muy cuidadosos, sin embargo era necesaria la supervisión de dicha labor, ya que cualquiera puede cometer un error humano y no saber cómo enmendarlo o no poder enmendarlo, por eso la supervisión de Itamar el sacerdote se hacía imprescindible, su responsabilidad era tan importante como el trabajo de los Gershonitas.

Cuando se asume una responsabilidad, si se espera que la realización de dicha labor sea de alta calidad, es necesario consultar con otra persona entendida y mejor aún ser supervisado por la persona entendida. Incluso aun cuando se trate de una responsabilidad no tan trascendental. No importa qué labor se haga en la vida, siempre hay que tratar de buscar la excelencia. Sin embargo, hay que estar consciente que un ser humano no es perfecto y puede equivocarse, es por ello que cuando se desea presentar una labor de buena calidad, lo mejor es una asesoría y una supervisión. Desde un trabajo manual hasta un doctorado.



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Números 4:29 al 32 → “Los hijos de Merarí, según sus clanes y su prosapia, los habrás de censar. De edad de treinta años para arriba, hasta la edad de cincuenta años, los habrás de censar. Todo el que viene al ejército para servir el servicio de la Tienda de Reunión. Y esta es la custodia de su carga: para todo su servicio en la Tienda de Reunión. Las tablas del Tabernáculo y sus travesaños y sus columnas y sus zócalos. Y las columnas del atrio en derredor y sus zócalos y sus estacas y sus cuerdas para todos sus utensilios y para todo su servicio. Y por nombres habréis de contar los utensilios bajo su custodia de su carga”.

Las labores dedicadas al Tabernáculo fueron repartidas entre los tres hermanos hijos de Levi: Guershon, Kehat y Merarí. Muchos exégetas se preguntaron por qué primero se hace el recuento de Kehat siendo el segundo hijo, pues el mayor fue Guershon. Una explicación puede ser la siguiente: Los tres hijos eran igualmente importantes hijos de Aarón el Cohen. Resulta que el conteo de las familias de Kehat fue de 2.750, el conteo de las familias de Guershon fue de 2.630, y el conteo de las familias de Merarí fue de 3.200. La carga física más liviana que fueron los utensilios del Tabernáculo le correspondió a Kehat. La carga mediana que fueron las telas y paños, le correspondió a Guershon y la carga más pesada, que fueron las tablas, columnas y zócalos a Merarí, que tenía más población para dicha tareas, y se podían turnar con mayor frecuencia.

Es importante reconocer la capacidad física de cada individuo para enfrentar las responsabilidades que la vida le plantea, también es importante saber con quién se cuenta para compartir dichas responsabilidades. El trabajo físico debe ser equitativo a la labor propuesta.



Números 4:33 “Este es el servicio de las familias de los hijos de Merarí, para todo su servicio en la Tienda de Reunión a cargo de Itamar, hijo de Aarón en Cohen”.

En Wol.jw.org explican que Itamar tenía la responsabilidad de entender a fondo los diversos servicios del Tabernáculo que realizaban los Gershonitas y los meraritas. Los descendientes de Itamar continuaron sirviendo de sacerdotes, y durante los reinados de Saúl, David y Salomón, la casa de Elí, el descendiente de Itamar, ejerció temporalmente las funciones de sumo sacerdote. Cuando David organizó el servicio del templo, ocho de las veinticuatro divisiones sacerdotales eran de la casa de Itamar. (1Cr 24:1-6; 1Sa 14:3; 22:9; véase Sumo Sacerdote.) Los hijos de Itamar también estuvieron registrados en las casas paternas de Israel después del exilio en Babilonia. (Esd 8:2.)

La enorme responsabilidad que recayó sobre Itamar, casi que pasa inadvertida cuando se leen éstos capítulos de Nasó, parecería ser que la Torah no quiso elevar la imagen de éste Cohen, tal vez para no menoscabar al Sacerdote principal y su abuelo Aarón, tal vez para enseñar el significado humano de la humildad. No por ser uno de los menos mencionados y elevados de la historia sacerdotal del pueblo de Israel, dejó de ser un legado de entrega, de fe y de humildad. Y no por no destactse dejó de un lado ninguna de sus responsabilidades. Itamar es el ejemplo de una personalidad completa.