2017-10-21 [Num. 640]


Parashat Shlaj Lejá

Rebelión del pueblo

Este Shabat 23 de Sivan de 5777, 17 de junio de 2017, se leerá la Parashá de Shlaj Lejá: “Envía tú” del libro de Bamidbar.

Resumen

Moshe

Dios ordena a Moshé escoger 12 representantes jefes de cada tribu para enviarlos a explorar la Tierra a donde debían entrar. La expedición duró 40 días, llegando con informes fantásticos sobre la tierra y muestras de frutos de ella, pero 10 de los exploradores, advirtieron que la tierra era excelente pero el pueblo era fiero y las ciudades grandes y fortificadas. Esto asustó a Israel pero Caleb, uno de los 12 exploradores, de la tribu de Judá, trató de tranquilizar al pueblo diciéndoles que podrían entrar; sin embargo casi el resto de exploradores se encargaron de difundir el pánico entre la gente indicándole que la tierra se tragaba a sus habitantes y que los hombres que allí habitaban eran gigantes. El pueblo de Israel se asustó y lloró a Moshé deseando regresar a Egipto. Yehoshúa y Caleb, se rasgaron las vestiduras y trataron de convencer al pueblo, explicándoles que si Dios quería, entregaría ésta tierra a Israel; pero el pueblo se les rebeló agresivamente.

Dios quiso destruir al pueblo; pero rogó Moshé por el pueblo de Israel para que no lo destruyera,  Dios los absolvió no sin darles un castigo: no verían la tierra prometida, excepto Caleb, quien había cumplido en pos de Dios. También los menores de 20 años serían los pobladores de la tierra de Canaán, de quienes habían creído que iban ser el botín de éstos pueblos, además, entraría también a Canaán Yehoshúa Bin Nun. El resto erraría en el desierto durante 40 años, uno por cada día que estuvieron explorando. El resto de los exploradores murieron por una epidemia por ésos días, por haber difamado la tierra.

El pueblo se sumió en duelo. Arrepentidos por haber dudado, quisieron ir a combatir para entrar a la Tierra, pero Moshé les advirtió que no debían ir ya que Dios no estaba con ellos. Desobedeciendo las palabras de Moshé, fueron a enfrentar a los amalecitas y a los Cananeos siendo derrotados según la advertencia de Moshé.

Después de esto ordenó Dios sobre las ofrendas que debían hacer al llegar a la tierra prometida, tanto el pueblo de Israel, como el converso que viva entre Israel, una misma Ley y un mismo derecho, para todos ellos.

Cuenta la Torah que un hebreo estaba recogiendo en Shabat leña y fue hallado culpable siendo éste lapidado por la trasgresión.

También se hace reseña sobre la Ley de colocar Tzitzit (flecos en la punta de la ropa) con un hilito violáceo para recordar y cumplir los preceptos Divinos.


Vea el video del rabino Alfredo Goldschmidt

Explicaciones

Explicación

Números 13:5 → “Por la tribu de Shimon, Shafat hijo de Jorí”.

Espias regresan de Canaan. (crossmap.com)El Rabino Ari Kahnde la Yeshive University, -colaborador de Aish Hatorá y otros sitios de pensamiento judío-, comenta sobre la ascendencia de algunos personajes descritos o mencionados en la Torah. Esta idea de mencionar ancestros y su influencia futura, fue utilizada como arquetipo posteriormente. En el caso de Shimón, recuerda el rabino Kahn, sobre las palabras de su padre Yaacov antes de fallecer, a Shimon y Leví: “Que su furor sea maldecido porque es poderoso, y su cólera porque es cruel…" (Bereshit 49:7). El furor de Levi, posteriormente se manifestó haciéndose del lado de Dios, después del pecado del becerro de oro. En tanto que el furor de Levi, a través de la historia se manifestó, por medio de la rebeldía, fanática. En un principio, la masacre del pueblo de Shejem, que había secuestrado y violado a la hermana de Shimón, y se verá en la Parashat Pinjas –en unas 4 semanas- en la que un descendiente de Shimon se pasea frente a toda la comunidad con su mujer midianita la idólatra.

En este capítulo, Shafat, de la tribu de Shimon, líder que fue en representación de su tribu al reconocimiento de la tierra de Canaán donde iban a entrar por orden Divina, fue uno de los que se rebelaron describiendo ésta tierra de manera que asustó al resto del pueblo y como consecuencia desobedecieron la orden Divina de entrar a la tierra.

Cada persona puede tener alguna inclinación hacia la violencia, hacia la rebeldía, hacia la ausencia, la apatía, etc. Pero ésta se puede reenfocar, tal como lo hizo la tribu descendiente de Levi. Solamente hay que analizar y enfocarse en la verdad, la justicia, la Torah y la sabiduría.



Ver más explicaciones

Números 13:6 → “Por la tribu de Yehudá: Kalev, hijo de Yefuné”.

El R’ David Ben Israel-Judaísmo Virtual y Judaísmo Hoy- explica detalladamente la interesante personalidad de Kalev, el jefe de la tribu de Yehudá, quien fue uno de los doce expedicionarios que supieron no dejarse llevar por la corriente y por la mayoría, a su regreso de explorar la tierra. Mientras que todos culparon a Moshé, Kalev lo defendió, y con todos los argumentos trayendo a la mesa todos los milagros y actos que el líder había hecho por el pueblo. Kalev insistió en seguir con el plan Divino que lideraba Moshé y seguir a conquistar a Canaán. A pesar que el pueblo se dejó llevar por las malas y falsas noticias de los demás exploradores, Kalev, junto con Yehoshúa insistían tratando de convencer al pueblo de la importancia de continuar con el plan Divino. A pesar de ello, el pueblo no entendió el punto de Kalev y no lo siguieron, por el contrario, le agredieron.

Un líder verdadero, que tiene su verdad basada en hechos anteriores y demuestra sus palabras, muchas veces no es seguido por la muchedumbre que se deja llevar de la mayoría, simplemente porque “es la mayoría”, y no se detienen a pensar y analizar; por ese motivo, muchas veces sucede que un pueblo puede perder un buen líder que le puede llevar a finales de historia exitosa y beneficiosa para ellos y sus futuras generaciones. Es importante en la vida saber tener una posición inteligente, pensada y masticada, escuchar muy bien los dos lados de la historia, basarse en hechos pasados, pruebas y argumentos lógicos y tomar una decisión sea o no con la mayoría.




Números 13:7  “Por la tribu de Issajar: Igal hijo de Yosef”.

De acuerdo a la página web de Chabad, el nombre de Igal significa “El redimirá”. Igal fue uno de los 12 espías que fueron a reconocer la tierra de Canaán para el pueblo de Israel, tal como se describe en éste capítulo, donde aparece el listado de los nombres de los enviados.

Ahora bien, Igal fue uno de los mensajeros que posteriormente hablaron mal de la tierra de Israel por lo que asustaron al pueblo de Israel y finalmente el resultado fue que no les permitió Dios entrar a conquistar y poblar la tierra de Israel. Hasta allí es historia conocida.

Pero analizando un poco, el nombre de Igal: “El redimirá”, es un nombre de optimismo y esperanza. Sus padres legaban en este hijo la esperanza de la redención Divina, y fue creciendo con ése nombre y elegido como uno de los espías, tenían fe en él. Pero al final, fue su propia decisión seguir la ola de la mayoría del equipo de 12 personas donde solamente 2 de ellos daban fe de una tierra conquistable con la ayuda Divina.

Nuestra vida y nuestro futuro están en nuestras manos y en la fe que tenemos en las palabras Divinas. Cada padre espera que su hijo sea un(a) triunfador(a), un hombre o mujer de bien, recto, justo, etc. Pero cuando el hijo ya es adulto, y consciente de su responsabilidad ante la vida, sus decisiones son suyas y no de sus padres, en sus manos puede estar no solo su futuro sino incluso el futuro de todo un pueblo. No puedo achacar la culpa a Moshé de haber escogido mal al equipo de hombres enviados, porque cada elegido era el que su familia consideraba el mejor representante de la tribu. Pero ésta historia enseña que no siempre los líderes proceden como deberían, que no todos los dirigentes entienden su misión Divina, que no hay que seguir siempre a la mayoría aunque pensemos que son los que tienen a razón y finalmente, que no somos responsables de nuestros hijos después que ya son mayores.