2017-10-21 [Num. 640]


Parashat Koraj

Rebelión contra Moshé

Este Shabat 30 de Sivan de 5777, 24 de junio de 2017, se leerá Parashat Koraj, del libro de Bamidbar.

Resumen

Parashakoraj

La Parashá de Koraj, relata sobre la rebelión de Koraj, de la tribu de Leví, junto con Datan y Abirám de la tribu de Rubén y otros 250 hombres, jefes de Israel, quienes se enfrentan a Moshé y a Aarón acusándolos de enaltecerse sobre la congregación de Israel; Moshé cayó sobre su rostro y les contestó que a la mañana siguiente Dios escogería.

Reprendió Moshé a la tribu de Leví recordándoles que Dios los había colocado en un plano distinguido  en Israel y no tenían motivo para quejarse de Aarón.

Cuando llamó a Datan y a Avirám ellos enfrentaron a Moshé culpándolo de haberlos sacado de una tierra que mana leche y miel para dejarlos en el desierto, por lo que Moshé enfureció.

A la mañana siguiente frente a la Tienda de Reunión, donde Koraj había congregado a la gente contra Moshé y Aarón, se reveló Dios frente a todos y ordenó que la gente se apartara de la tienda de Koraj, Datan y Abirám, para que no murieran. Moshé habló al pueblo y les dijo: que si ellos muriesen como cualquier hombre entonces en realidad Dios no estaba con él. Pero que si a los malvados y su gente, los tragaba vivos la tierra, quedaría demostrado que éstos hombres habían enfurecido a Dios. Inmediatamente se abrió la tierra tragándose vivos a todos los que estaban cerca de las tiendas de éstos rebeldes perdiéndose del seno de la congregación. Un fuego de Dios consumió a los 250 que los acompañaron.

Se quejaron los hijos de Israel contra Moshé y Aarón culpándolos de matar al pueblo de Ado-nai, por lo que empezó nuevamente una mortandad entre la gente. Aarón expió por el pueblo que aún se quejaba, para que no murieran más, alcanzaron a morir 14.700 personas.

Dios escoge nuevamente a Aarón como Su Sacerdote, cuya descendencia eran los únicos que podrían entrar al Santuario.

Recuerda las leyes sobre los levitas, ofrendas, posesiones y diezmos.


Vea el video del rabino Alfredo Goldschmidt

Explicaciones

Números 16:6 y 7 → “Esto haced: tomad vosotros incensarios, Koraj y toda su congregación y poned en ellos fuego, y poned sobre ellos incienso ante Ado-nai mañana. Y será que el hombre que elija Ado-nai, él es el consagrado. Basta para vosotros hijos de Levi”.

Ibn Ezrah considera que esto es una prueba  que demostraría a los rebeldes quién sería el líder consagrado por Dios. Hizekuni explica que como el servicio del incienso era tarea exclusiva del Sumo Sacerdote y éstos hombres reclamaban para sí esta jerarquía, Moshé les propone hacer la prueba. En realidad ninguna otra persona fuera del Cohen Gadol debía ofrecer incienso, pues de hacerlo sería considerado “Esh Zará”, fuego profano –lo que fue la causa de la muerte de los dos hijos de Aarón el Cohen, Nadab y Abihú, levítico 10:1 y 2- Pero debido a que Koraj y sus hombres vinieron con argumentos de pleito, Moshé les contestó también con los mismos argumentos.

Koraj pertenecía al más alto rango de la tribu de Leví, y su asignación era solo un poco menor que la de los hijos del Sumo Sacerdote Aarón o que la de Moshé. No podemos saber para qué deseaba Koraj el puesto de Sumo Sacerdocio, los sabios atribuyen a su deseo de poder, a su alto orgullo, a los celos, o deseo de mayores privilegios. Koraj tal vez era un hombre de gran ambición, aunque esto solo llevaba a mucho trabajo y esfuerzo. El Cohen no legislaba, no daba órdenes, el Cohen se limitaba a recibir órdenes y a santificar. La posición de Moshé no podía ser aspirada por Koraj porque Dios solamente hablaba con Moshé. ¿Qué quería Koraj? ¿Quería solamente tener un nombre?, sabemos que tenía gran carisma, pues con él había arrastrado a líderes de otras tribus, quienes querían derrocar el liderazgo de Moshé y el de Aarón.

El hecho de enfrentar la autoridad de Moshé y la posición de Aarón, en el fondo era una falta de creencia en que Moshe estuviese transmitiendo la orden Divina como debía ser. Y si era así, estaba dudando de la fuerza, el poder y el entendimiento de Dios, ¿Acaso que si Dios hubiese deseado cambiar de líder no lo habría hecho? ¿Acaso es que Dios recibía órdenes de Moshé? La prueba que Moshé les estaba dando, demostró que realmente la capacidad de entendimiento y espiritualidad de Koraj, eran flojas. Tenía carisma con el que arrastró a mucha gente, pero el resultado de su equivocación fue mortal, para él, su familia y quienes le siguieron.

Dios nos de la capacidad de análisis, para llegar a la santidad que un hombre pueda llegar, que lo que hayamos logrado hacer de nuestras vidas, sea poco o mucho, sea apreciado en su totalidad y valorado. Que cuando el hombre pretenda superación lo haga pensando dentro de la mentalidad del bien común y según el lineamiento Que Dios entregó al hombre por medio de la Torah.



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Números 16:8 al 12 → “Dijo Moshé a Koraj: Escuchad ahora hijos de Leví. ¿Acaso es poco para vosotros que os haya distinguido el Dios de Israel, a vosotros entre la asamblea de Israel, para acercarnos a El? ¿Para prestar servicio en el Tabernáculo de Ado-nai y para estar al frente de la asamblea, para servir ante ellos? El te ha acercado a ti y a todos tus hermanos, los hijos de Leví junto a ti, ¿y buscáis también el sacerdocio?, por lo tanto tú y toda tu asamblea, los congregados contra Ado-nai ¿y Aarón qué es para que os quejéis contra él? Envió Moshé a llamar a Datán y a Avirám los hijos de Eliav y le dijeron: ¡No vamos a subir!”

El Rabino Samson Raphael Hirsch comenta que Moshé en su primer discurso ya había advertido a Koraj y compañía de las nefastas consecuencias si insistían en sus afirmaciones y no se sometían a Dios. Koraj se acercó a Moshé sin la presencia de Datán y Avirám, parecería ser que la rebelión tenía dos propósitos diferentes a pesar de que estaban unidos en la rebelión.

Como se puede observar, Koraj estaba rabioso por que le habían otorgado el sacerdocio a Aarón y no a él, con ésta rebelión buscaba el poder, deseaba el sacerdocio, mientras que Datán y Avirám estaban rabioso porque alegaban la mala conducción de Moshé al pueblo de Israel, criticaban que les habían sacado de una tierra buenísima como era Egipto y los llevaban al desierto –Números 16:13-, lo que demostraba una ausencia de credibilidad con respecto a Dios.

A mi manera de ver, a pesar de que el juicio rabínico recae más fuertemente sobre Koraj, porque parecería ser el cabecilla de esta rebelión, su culpa fue la del deseo de poder, mientras que la de Datán y Avirám fue la falta total de fe, ni siquiera les interesaba presentarse ante Moshé, ya no creían en su liderazgo, po0r lo tanto no creían en Dios, y agrava la situación que esta incredulidad vino a pesar de haber sentido personalmente la Shejiná, la Presencia Divina en varios momentos durante la travesía en el desierto.

La generación de mis padres y nuestra generación ha visto cómo Israel ha resurgido, se ha levantado y a pesar de los ataques violentos de los vecinos y las manipulaciones del mundo entero incluyendo el BDS –Boicot a productos israelíes-, en contra de Israel, se ha convertido en uno de los países más desarrollados del mundo no solo en materia científica y económica sino en materia humana, ¿acaso no es Israel el primer país que sale corriendo en ayuda de otros países cuando son abatidos por desastres de la naturaleza?, y sin embargo hay mucha gente que lo ha visto pero no se ha detenido a analizar, no ha observado, son como Datán y Avirám, solo tienen la capacidad de mirar hacia dentro de sí mismos, solo ven lo que en ese momento tienen frente a sus manos. Ellos cometen un error que les podría llevar a su propia autodestrucción, a esta ceguera le falta ciencia y análisis y se equivocan en el partido que escogen.

Quienes se rebelan por envidia a Israel, son como Koraj, tampoco tienen las de ganar, pero podrían sobrevivir a ello pues la envidia se puede manejar y se puede trabajar, mientras que la falta de fe la incapacidad de deducir la verdad de los hechos, no.



Números 16:8-9  “Dijo Moshé a Koraj: Escuchad ahora hijos de Levi: ¿Acaso es poco para vosotros que os haya distinguido el Dios de Israel a vosotros entre la asamblea de Israel, para acercarnos a El Para prestar servicio en el Tabernáculo de Adon-ai y para estar al frente de la asamblea, para servir ante ellos?

Ya había Moshé declarado a Koraj y los Levitas que estaban con él, los que se alzaron contra el liderazgo de Moshé, lo que Dios habría de hacer para demostrarles el poder Divino, ante lo cual les había ordenado traer sus incensarios con fuego e incienso. ¿Entonces para qué reprendía Moshé a los levitas?, Moshé sabía que se venía un desastre pero dentro de su sentimiento de piedad y humildad, a pesar de la rebelión de Koraj y sus hombres, pretendía darles tiempo para que se arrepintieran y volvieran a sus cabales. Les trataba de hacer ver que tenían poder y eran especiales frente al resto del pueblo de Israel y que esta rebelión no solamente era innecesaria sino absurda, ya que únicamente perseguían el máximo poder sin pensar realmente en Dios ni el bienestar del pueblo de Israel.

Cuando los deseos de poder se refieren a ayudar, a justicia, a seguir las leyes de la Torah entregadas por Dios, a pensar en el beneficio del pueblo a pesar de las dificultades que se pudiesen presentar, se es digno del poder y no es a la fuerza que se toma, sino a través de la democracia de la voluntad del pueblo. Cuando el poder se toma por el poder y por beneficio propio, basado en sus propias creencias y principios dejando a Dios de un lado, el mundo ha mostrado las tragedias consecuentes a dichos gobiernos. Es cuando vemos sumergirse los pueblos en hambre y miseria, en ruina y dolor.

Quiera Dios que los gobernantes elegidos piensen realmente en sus pueblos y sigan las leyes con justicia y democracia, pensando en el bienestar general a riesgo del bienestar personal.