2017-12-16 [Num. 648]


Parashat Mishpatim

Empieza la legislación

Este Shabat 29 de Shvat de 5777, 25 de Febrero de 2017, se leerá la Parashá de Mishpatim: “Leyes”, del libro de Shemot. El último Shabat de cada mes es el Shabat Mevarjim Hajodesh, el "Shabat que bendice al mes". En este Shabat se recita una plegaria especial que menciona el mes venidero, identifica al día (o los días) que corresponderán a Rosh Jodesh, y se ruega a Dios "renovarlo para vida y paz, para alegría y regocijo, para redención y consuelo". 

Además este será Shabat Shekalim porque se lee en la Haftará, después de la lectura de la Torah, la sección que trata acerca de la donación del medio Shekel (ciclo de plata) que debían aportar los varones mayores de veinte años. Dicho dinero era utilizado para la manutención del templo (Shemot 30:11 al 16). Shekalim se lee al sábado anterior a Rosh Jodesh Adar. Este es el primero de cuatro Shabatot especiales

Resumen

Chagall moses people

En ésta Parashá empiezan a surgir una serie de leyes, encabezando el listado, las de protección a esclavos y esclavas. El listado de las acciones y su castigo correspondiente. Casarse, el que golpea, el que mata, secuestra, maldice a sus padres, hiere físicamente, animales agresivos, imprudencia, robo, usurpación, indemnización (ojo por ojo), responsabilidad, fraude, juicio de litigantes ante jueces, préstamos, seducción, rechazo a las hechiceras, al que yace con animal, idolatría, engaño, opresión, protección a la viuda y al huérfano, ofrendas a Dios tres veces al año y presentarse ante El tres veces al año, El primogénito, calumnia, falso testigo, devolver lo extraviado, ayudar al asno sobrecargado, aunque fuese del enemigo, justicia y derecho, soborno, no oprimir al converso ni al extranjero, y abandono de la tierra cada siete años para beneficiar a los menesterosos.

Además de las leyes anteriores agrega Dios leyes concernientes al descanso en Shabat, observar la fiesta de las matzot comiendo pan ácimo durante siete días, observar jag hakatzir: las primicias recolectadas al concluir el año y presentarlas ante Dios, Le recuerda al pueblo de Israel seguir las leyes pues el Emisario que los está guiando los traería a la tierra prometida y los protegería, pero no debían adorar los dioses de los pueblos que Dios entregaba en sus manos, pero los entregaría poco a poco. Tampoco debían adoptar sus costumbres idólatras. No cocer al cabrito en la leche de su madre.

Advierte Dios al pueblo que si sigue Sus leyes, bendecirá el pan y las aguas, alejará enfermedades y enemigos, no habrá abortos y la tierra será fructífera, no debían concertar pacto con los enemigos para que no se asienten en la tierra que Dios les ha entregado, para que no les hagan pecar con idolatría.

Moshé relató todas éstas palabras de Dios al pueblo de Israel el cual se comprometió con ellas. El pueblo las aceptó diciendo: “Todas las cosas que ha hablado Ado-nai, nosotros haremos”, Moshé escribió todas éstas palabras. A la mañana siguiente leyó Moshé el Libro del Pacto a todo el pueblo.

Dios ordenó a Moshé ascender a la montaña para entregarle las Tablas de piedra, la Torah y los preceptos para enseñarlos. Antes de subir, delegó a Aarón y a Hur para que quien tuviere causas acudiesen a ellos.

Subió Moshé y la visión de Dios era como fuego que consumía. Allí permaneció cuarenta días y cuarenta noches.

Explicaciones

Exodo 21:4 y 5 → Leyes sobre esclavitud. “Si su señor le diere a él mujer, y alumbrare para él hijos o hijas, la mujer con sus hijos pertenecerán a su señor, y él habrá de salir solo. Pero si decir dijere el esclavo: amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no quiero salir libre”.

El Rabino Marcos Edery explica la posición del Talmud al respecto que dice que cuando se le daba una mujer al esclavo (Rashi explica que el esclavo siempre era judío), cuando llegaba el momento de dar libertad al esclavo, éste debía partir sin la mujer ni los hijos. Si el esclavo tenía una esposa hebrea, no podía imponerle el amo, una mujer esclava (Rashi explica que la esclava siempre era pagana). El esclavo hebreo gozaba de todos los derechos de cualquier judío libre, y la unión entre el esclavo y la mujer pagana solo tenía un fin reproductivo puramente físico. El rabino Samson Raphael Hirsch también explica que el amo estaba obligado a dotarlo con techo, alimentación, ropa, etc. Y si el esclavo se sentía cómodo en la casa de su amo, y amaba a la mujer que le había sido entregada, con quien había tenido hijos, no se le obligaba a irse y podía quedarse a seguir sirviendo a su amo, su mujer y sus hijos.

Recordemos que un hebreo se hacía esclavo cuando éste mismo se vendía porque haya hurtado algo y no podía devolverlo o tenía una deuda y no podía pagarla, entonces después de 7 años en el año de Shemitá, el esclavo salía libre.

La esclavitud tal como existía en aquella época dentro del pueblo de Israel, es incomparable con cualquier otra esclavitud en el mundo en todas las épocas incluyendo las épocas actuales. Cada judío debía proteger y mantener a sus esclavos, de hecho cuando al amo se le iba la mano y maltrataba a un esclavo, éste salía libre por ley y además era indemnizado. El amor y respeto a la humanidad siempre ha correspondido a la mentalidad de cada judío. Un judío cruel, malvado o abusivo, hay que dudar de su alma judía.



Ver más explicaciones

Exodo 21:7 → “Y cuando vendiere un hombre a su hija por esclava, ésta no saldrá como salen los esclavos. Si ella fura desagradable a ojos de su señor quien debía desposarla, él la hará redimir”.

explica que es muy claro cuando codifica la ley que dice “Queda prohibido vender a la hija a un hombre con el cual ella no pudiere contraer matrimonio por mediar alguna ley restrictiva”. El rabino Marcos Edery expone que la Ley Talmúdica legisla con nitidez que cuando la joven llegaba a la edad de la pubertad, era autónoma en todas sus decisiones, especialmente e lo que respecta a su unión matrimonial, donde no podía haber ninguna presión por parte del padre. Edery explica que la hija era vendida antes de la pubertad en casos de extrema pobreza y la finalidad de esta venta era para darle la posibilidad de contraer matrimonio eventualmente con el amo o el hijo del amo. El rabino Samson Raphael Hirschexplica que la niña era vendida como sirvienta y éste era el único oficio que ella tenía hasta cumplir la edad de 12 años y seis meses cuando ella tenía derecho a decisión. De esta manera apenas ella llegaba a esta edad el amo debía casarse con ella o dejarla en libertad.

Los derechos de la mujer han sido protegidos por la Torah desde épocas bíblicas, épocas en las que en otras culturas casaban a las hijas siendo niñitas o a cualquier edad las obligaban a casarse por conveniencia política o económica. A partir del momento en que dejó de existir la esclavitud, la ley de venta desapareció. Sin embargo en ciertas épocas de opresión en Europa, las jóvenes eran obligadas a casarse convenientemente para que los padres pudieran asegurarles a las hijas casarse dentro del pueblo de Israel y ojalá con personajes que les pudieran asegurar mantenimiento. Hoy esta figura no existe, las mujeres tienen libre albedrío de escoger un hombre para casarse, y la ley judía solamente limita que al contraer matrimonio religioso, deberá ser judío por nacimiento o por conversión.



Exodo 21:9  “Y si la hiciere desposar para su hijo, según la norma de las mujeres se comportará con ella”.

Ramban –Najmánides- explica que ésta orden está dirigida al amo, quien debe tratarla como si fuera su propia hija, le debe ser entregada la dote, según las palabras de la Torah en Devarim 12:14. Y proveerla tal como se debía proveer a un sirviente hebreo, con todos los beneficios. S.R. Hirsch indica que más bien se refiere a los derechos legales de una esposa. Esto significa que el hijo del amo, debe tratarla con todos los derechos de una esposa, ya que ella  no ha entrado a la casa como esclava ni como sirvienta, sino exactamente como una hija. La razón para ésta ley es porque el hijo, al ver que la mujer había sido vendida como esposa, podría haberla tratado irrespetuosamente, por eso la Torah enfatiza en estas leyes de protección. La mujer vivía en libertad en la casa de su padre y debe ser tratada como una mujer libre.

Este es el caso de un hombre del pueblo de Israel que por factores económicos vende a su hija para desposarla con otro hombre, con el fin principal de legarle un mejor estado económico a su hija.

Esta ley recuerda que cuando un hombre se casa, quien sea la mujer que ha elegido como esposa, merece respeto y debe tener las mismas condiciones a que si se hubiera casado con una princesa. Algunos hombres pierden algunas veces el sentido del amor y respeto, especialmente cuando su mujer proviene de una familia más sencilla, o es una mujer conversa, pero hay que recordar también lo que enseñan nuestros sabios: en un hogar donde la mujer es respetada y amada, el hombre sabrá que tendrá paz en su hogar.