2017-10-19 [Num. 640]


Parashat Shemot

Moshé elegido líder

Este Shabat  23 de Tevet de 5777, 21 de enero de 2017, comienza la lectura del segundo libro de la Torah: Shemot: “Nombres”, con la Parashá del mismo nombre.

Resumen

Chagall moses people

Años después de la generación de Yosef en Egipto, el pueblo de Israel se había reproducido mucho. Surgió un nuevo faraón que no conocía a Yosef. Como eran tantos los hebreos, temió que algún día se unieran al enemigo, lo atacaran y se fueran del país, de modo que resolvió oprimir y esclavizar al pueblo de Israel. Durante la esclavitud, Israel construyó las ciudades de Ramses y de Pitóm. Sin embargo el pueblo seguía acrecentándose y el faraón preocupado resolvió esclavizarlo con trabajos mucho más fuertes, además ordenó a las parteras que cuando recibieran bebés hebreos varones debían matarlos, pero ellas temieron a Dios y engañaron al faraón diciéndole que las mujeres hebreas tenían a los bebés antes de que ellas llegaran. Por esto Dios las bendijo. Posteriormente ordenó a todo su pueblo arrojar al río a todo bebé varón que naciera.

Amram y Yoheved de la tribu de Levi, resolvieron esconder a su bebé y tres meses después le armó una canastilla con brea donde colocó al bebé entre los juncos en la ribera del río. Su hermana Miriam lo observaba a cierta distancia para ver cuál sería su destino. La hija del faraón lo recogió, supo que era de los niños hebreos, se apiadó de él y lo rescató. Miriam, al ver esto, le preguntó si traía una nodriza de las hebreas para que lo amamantara y fue amamantado por Yoheved, su madre. La hija del faraón lo adoptó y le puso el nombre de Moshé (extraído de las aguas).

Cuando grande, Moshé paseaba por la tierra de sus hermanos, vio a un egipcio golpeando a un hebreo y lo enfrentó matándolo y ocultándolo en la arena. Al día siguiente paseando vio a dos hebreos peleando, le preguntó al agresor que porqué le pegaba a su prójimo, a lo cual le respondió, que si acaso pensaba matarlo como al egipcio. Al darse cuenta Moshé que el asunto se sabía y que el faraón lo quería matar, huyó al desierto de Midián, allí se sentó junto al pozo. Las hijas del sacerdote Rehuel vinieron a sacar agua del pozo, pero los pastores no las dejaban, Moshé las defendió y las ayudó, ellas contaron a su padre, quien lo invitó a su casa donde finalmente se queda a vivir casándose con Tzipora, una de sus hijas. Con ella tuvo dos hijos: Guershon y Eliécer.

Murió el rey de Egipto y el pueblo de Israel sufría demasiado. Dios escuchó sus quejidos, recordó Dios el pacto con Abraham, Itzjak y Yaacov; y se apiadó de su pueblo. Pastoreaba Moshé, cerca al monte de Horev, el ganado de su suegro Itró, cuando se le apareció el Enviado de Dios en una zarza que ardía en fuego mas no se consumía; se desvió para acercarse y Moshé escuchó la voz de Dios quien le ordenó quitarse el calzado pues era tierra sagrada. Le dijo Dios que había escuchado la súplica de Israel y había visto la opresión de los egipcios.

Le ordenó Dios a Moshé presentarse ante el faraón pues debía sacar al afligido pueblo de Egipto y conducirlo a la tierra que había prometido a los patriarcas: a Canaán. Moshé dudó de su posibilidad de presentarse ante el faraón, pero Dios le aseguró que iba a estar con él, debía traer al pueblo ante la montaña de Horev para servir a Dios. Había que comunicarle el asunto al pueblo de Israel, diciéndoles que el Dios de Abraham, de Itzjak y de Yaacov, los iba a sacar de Egipto para llevarlos a una tierra de leche y miel. Debía presentarse ante el faraón junto con los ancianos de Israel y decirle que debían salir a tres días de Egipto para rendir ofrendas a Dios. Dios le advirtió que el faraón no lo permitiría, ni siquiera con poder fuerte, por lo que Dios golpearía fuertemente a Egipto hasta que el mismo faraón los expulsara. Le encomendó que al salir, hallarían gracia ante los pobladores egipcios quienes les entregarían objetos valiosos y ropa.

Como Moshé dudó mucho y se atemorizó de la función que le tocaba realizar, Dios le hizo algunos milagros que podría mostrar a los ancianos. Dios le hizo acompañar por su hermano Aarón. Tomó Moshé a su esposa y a sus hijos y partieron hacia la tierra de Egipto. Se encontró en el camino con su hermano Aarón quien ya sabía que venía Moshé en camino. Fueron ante los ancianos del pueblo, relataron los hechos y el pueblo creyó y se prosternó.

Se presentaron ante el faraón quien se enfureció con la petición y redobló el trabajo a los hebreos castigándolos fuertemente por no lograr cumplir totalmente la obra exigida, el pueblo se quejó ante Moshé quien le preguntó a Dios porqué permitía que maltrataran tanto al pueblo y aún no los había liberado, pero Dios le dijo que pronto vería lo que El iba a hacer: con  poder fuerte los liberará y el faraón los expulsará de la tierra.

Explicaciones

Exodo 1:14 → “Les amargaron sus vidas con trabajos duros, en argamasa y en ladrillos y en todo el trabajo en el campo. A todos sus trabajos los sometieron, haciéndolos trabajar con dureza”.

La época de Yosef en Egipto, corresponde a la XIII dinastía, a fines de la cual el poder es tomado por los Hicsos, que eran inmigrantes de las regiones de Canaán y Siria. Ellos no irrumpieron las costumbres egipcias e incluso las adoptaron como propias. Hubo paz y florecimiento económico. A pesar de haber castas de militares entre ellos no se puede considerar un pueblo guerrero y devastador, la mayoría eran comerciantes, y su conquista no fue por razones de expansión territorial sino por razones económicas. Su dinastía duró muy poco. Posterior a los Hicsos vino la Dinastía XIV, compuesta por gobernantes con nombres semíticos por lo que se supone que eran de origen cananeo. Después la Dinastía XV, gobernada por los Hicsos. Siguió la dinastía XVI  una dinastía tebana que gobernó centrada en el Alto Egipto, La siguiente Dinastía XVII estuvo centrada en el Bajo Egipto. Después de esto surge un nuevo imperio, del cual dice la Biblia, un nuevo rey que no conoció a Josef. (Entre 1550 AEC a 1295 AEC) fue el momento de mayor extensión territorial. Finamente, para ubicarnos en el período de Moshé y la salida de Egipto, sucede en la Dinastía XVIII y XIX, según los registros históricos bajo el reinado del faraón Ramses II (1279-1213), quien firmó un tratado de paz con los Hicsos, pero había entre ellos una “tensa calma”. Y esto era lo que temía el faraón.

Este Faraón no sabía quién era ese pueblo hebreo que vivía apartado del resto de la población y tenía su propia cultura. Una cultura monoteísta y semita. Era un pueblo numeroso y poderoso, tal vez se podría unir con los Hicsos y retomar el poder, tenía que debilitarlo y como no había logrado apocarlo con el primer intento, por eso resolvió torturarlo de tal manera que no tuviera cabeza ni fuerzas para tomar ningún tipo de iniciativa. No se conformó con darles trabajo forzado sino además los sometieron con dureza, de una calidad infrahumana.



Ver más explicaciones
Exodo 1:15  “Dijo el Rey de Egipto a las parteras de las hebreas, el nombre de una de las cuales era Shifra y el nombre de la otra Puá”.

El Rabino Marcos Edery dice que la mayoría de los comentaristas, han entendido que las parteras mismas eran hebreas también.

Hay varias explicaciones rabínicas que coinciden en que las parteras en realidad eran Yojeved (a quien, según los comentaristas, llamaban Shifra y Miriam su hija era Puá, porque su nombre significa que se encargaba de asear a los bebés), sin embargo también hay importantes sabios, como Abrabanel, que explican que las parteras eran egipcias, ya que la construcción de la frase así lo indica.

Si las parteras pertenecían al pueblo de Israel, era lógico que inventaran cualquier artimaña para salvar las vidas de los bebés a quienes el Rey de Egipto les había ordenado matar al nacer, era su gente y sus familias. Sin embargo, esto tuvo mérito ante los ojos de Dios, pues no se dejaron amedrentar ante el poder del Rey de Egipto. Por temor hasta judíos podrían verse en la cruel tarea de llevar a morir a su gente. Hubo casos en la época nazi y no debemos condenarlos, el temor es poderoso y muchas veces capaz de torcer la justicia.

Si las parteras no eran hebreas, también era lógico su proceder, estaban acostumbradas a traer vida y no a llevarse la vida y cuando obraron arriesgando sus vidas para salvar a los bebés inventando cualquier artimaña, fueron estas mujeres doblemente meritorias, puesto que no estaban salvando a los bebés de su gente sino solo pensaron en salvar vidas.

No debían haber sido las únicas parteras del pueblo de Israel, fuesen o no hebreas, había alrededor de 500.000 mujeres muchas de las cuales daban a luz, pero la Torah trata con especialidad a estas dos mujeres, lo que significa que resaltaron entre otras parteras por haberse expuesto con el propósito de salvar las vidas de los bebés. De las otras parteras no se cuenta nada, o sea no hubo condena a quienes acataron la orden del Rey de Egipto, solo se destacó a quienes se arriesgaron para salvar a los bebés por temor a Dios.