2017-10-19 [Num. 640]


Parashat Vayejí

Yaacov bendice y predice

Este Shabat 16 de Tevet de 5777, 14 de enero de 2017, se leerá la Parashá de Vayejí –“Vivió”- es la última Parashá que corresponde al primer libro de la Torah: libro de Bereshit. Al terminar su lectura se dice colectivamente la frase: Jazak, Jazak Venitjazek, Que es un deseo de fuerza, porque hay un argumento que dice que leer la Torah consume  energía y fuerza.

Resumen

Yaacovbendice

Vivió Yaacov en la tierra de Egipto 17 años; murió a los 147 años. Antes de morir le hizo jurar a su hijo Yosef que lo enterraría en la cueva de Majpela, donde estaban enterrados sus padres.

Al saber Yosef que su padre estaba anciano y enfermo, fue a visitarlo llevando a sus hijos Menashe y Efraím. Le anunció Yaacov, que Menashe y Efraím  serán para él –Para Yaacov- como sus primogénitos: Rubén y Shimón. Yaacov bendijo a los hijos, concediéndoles la primogenitura y dando mejor bendición al menor: Efraím. Además le concedió a Yosef el doble de herencia que a sus hermanos, entregándole la tierra que había conquistado del Emorí (Shejem, más tarde entregada a la tribu de Efraím y donde fue enterrado Yosef).

Después de esto reunió a sus hijos para predecirles lo que sucedería al final. A Rubén el primogénito le dijo que iba a ser preeminente pero al final no lo sería por haber subido al lecho de su padre. Simón y Leví por violentos, su ser no estaría con ellos, maldijo su furor y su saña, al final serían divididos y dispersos. Judá recibió la mayor de las bendiciones: “tu mano estará en la nuca de tus enemigos, tus hermanos se prosternarán ante ti, cachorro de león eres tú, no se apartará el cetro de Judá hasta que venga Shiló” (el meshiaj según Onkelos). Zebulún vivirá en las costas. Issajar es bueno será buen servidor. Dan habrá de juzgar a su pueblo. Gad será atacado y atacará. De Asher vendrá la grosura y proveerá manjares. Naftalí porta palabras de armonía. Yosef será fructífero y a pesar de las amarguras permanecerá firme, Dios le ayudará y lo bendecirá con lo mejor de las bendiciones, el elegido entre sus hermanos. Benjamín cual lobo, él devorará. Le encomendó a sus hijos ser enterrado en la cueva de Majpela donde yacían sus padres y después de esto murió.

Fue embalsamado conforme se hacía en Egipto durante cuarenta días. Después de ser llorado durante setenta días por los egipcios, fue llevado para ser enterrado a la tierra de Canaán (Cueva del campo de Majpela), lo acompañaron personalidades y dignatarios de Egipto, toda la casa de Yaacov, excepto los infantes y ganado, y muchísima gente de Egipto y los alrededores. Se le hizo duelo durante 7 días después de enterrado.

Temiendo los hermanos que ahora que su padre había muerto, tal vez Yosef tomaría venganza contra ellos, le rogaron que los perdonara por su pecado y rebeldía, pero Yosef  los consoló y les habló a su corazón diciéndoles que no temieran que él los iba a proteger. Se asentaron en Egipto.

Vivió Yosef 110 años, pero antes de morir le dijo a sus hermanos que Dios se recordaría de ellos y cuando esto sucediera y subieran a la tierra que les prometió a Abraham, Itzjak y Yaacov, llevaran sus huesos con ellos. Fue embalsamado y puesto en un ataúd en Egipto.

Explicaciones

Génesis 48:3 → “Dijo Yaacov a Yosef: El-Shaday se me apareció en Luz, en la Tierra de Canaán, y me bendijo”.

Se refiere a la siguiente bendición que aparece en Génsis 35:9 al 12: “Se le apareció Elo-him a Yaacov otra vez, cuando venía de Padan, Aram y le bendijo. Le dijo Elo-him: Tu nombre es Yaacov. No más más llamado tu nombre Yaacov, Sino Israel será tu nombre. Y El llamó su nombre Israel. Le dijo Elo-him: Yo soy El-Shaday. Fructifícate y multiplícate: una nación y una comunidad de tribus habrán de descender de ti, y reyes de tus lomos saldrán. Y la tierra que Yo he dado a Abraham y a Itzjak, a ti te la doy ya tu descendencia en pos de ti, habré de dar la tierra.

El Rabino Dr, Ismar Schorschrector del Jewish Theological seminary explica: “la Torá se esfuerza sobremanera en este punto para reafirmar a Canaán como el destino sagrado de los descendientes de Jacob. A pesar del desvío a Egipto, la narrativa nunca pierde de vista su objetivo. Tal como José afirma a sus hermanos, ellos están en Egipto por diseño, no por accidente. Lo que de cerca parece suceder al azar, desde la distancia adquiere mayor propósito y significado. Dios empleó a José para rescatar a su familia, si no al mismo Egipto, de una terrible hambruna. A partir de ese momento, el destino de ambos estará entrelazado, aunque la residencia de Israel nunca esté destinada a hacerse permanente”.

Cada judío que vivimos fuera de Israel por siglos, hemos tenido una misión que completar, para que el mundo entero reciba bendición tal como la recibió Egipto en aquellos días. Algunos judíos no entienden el significado de la pertenencia del pueblo de Israel en otras tierras y su destino del retorno a la tierra que Dios le entregó, y muchos pueblos no entienden la importancia verdadera de la presencia de judíos en sus países. Muchos judíos lo comprenden o lo intuyen y dedican sus vidas a ser productivos y ser bendición para el lugar donde viven, dando también bienestar a las comunidades y al país donde viven, otros judíos que no lo entienden no son bendición ni para ellos ni para la tierra donde viven. Lo mismo sucede con varios países donde aprecia la labor del judío que allí vive y su productividad, sin embargo hay países donde el antisemitismo, incluyendo gubernamental, han despreciado estas bendiciones. Como dice el rabino Schorsch, los judíos estamos en el mundo fuera de Israel por diseño y no por accidente, llegará el momento que se verá esto claramente.



Ver más explicaciones
Génesis 48:3 y 4  “Dijo Yaacov a Yosef: El-Shadai se me apareció en Luz, en la tierra de Canaán, y me bendijo. Y me dijo: he aquí que Yo habré de fructificarte y habré de incrementarte y te tornaré en comunidad de pueblos y habré de dar esta tierra a tu descendencia, en pos de ti, posesión perpetua”.

Rav Avi Gueller trae una explicación de Rav Samson Raphael Hirsch que dice “…la primera motivación de Yaakov era enseñar a sus hijos que Egipto no era su verdadero hogar y que ellos debían ser fieles a la Tierra de Israel, donde sus santos ancestros habían sido enterrados”. Y continúa rav Geller explicando que esta también fue la razón por la cual pidió que Yosef hiciera una promesa. No es que no confiara en su hijo favorito, sino que Yaakov sabía que los egipcios considerarían que el entierro en Israel era un acto desleal y una señal de que los judíos no se habían asimilado a la cultura egipcia. El Faraón se opondría y sólo a través de esta promesa Yosef lograría obtener el permiso del Faraón”.

Yosef tenía la fortaleza, la inteligencia y el poder en Egipto; se había criado prácticamente allí y allí había crecido. El chance que su destino final y el de sus hermanos, -amén del de sus propios descendientes- fuese la permanencia en Egipto era lo lógico. Yaacov debía asegurarse de hacer real el futuro de las generaciones de su descendencia, de toda ella, fuera en el lugar de Canaán –hoy Israel- pues se había comprometido con Dios y Yaacov sabía del futuro brillante que le esperaba al pueblo de Israel al final de los tiempos en la tierra que Dios había prometido. Yaacov vio que la única manera de lograrlo, era esforzándose aunque estuviese tan enfermo, para hacer ver y comprometer a Yosef con el desarrollo de éste plan Divino. Por eso, Yaacov llamó a Yosef antes de dar la bendición a todos sus hijos y le habló de esta manera, involucrándolo además del futuro que le correspondía como parte importante de la familia de Israel.

Todos los judíos del mundo, aunque seamos poderosos donde quiera que vivamos, nuestro compromiso final y nuestro destino es vivir en Israel. Es importante entender el mensaje que Dios nos envía a través de éste relato bíblico.