2017-12-16 [Num. 648]


Parashat Noaj

Pacto Divino

Este Shabat 1 de Jeshvan de 5778, 21 de octubre de 2017, se leerá la Parashá de Noaj: “Noéh” del libro de Bereshit.

Resumen

Noaj

Relata la Parashá, que el hombre se había corrompido llenándose la tierra de violencia por lo que Dios resuelve destruir todo animal de tierra y que vuela; ordena a Noaj, a quien había visto hombre justo en su generación,  construir un arca en madera, con las medidas tales donde entrarían además de las parejas de animales, él su esposa, sus hijos y las esposas de sus hijos. Terminó de construir el arca y entraron Noaj, sus tres hijos Shem, Jam y Yafet, con sus respectivas esposas, además de siete parejas de cada especie de animal puro y una pareja de cada especie del resto de animales, además, alimentación para su familia y los animales. Durante cuarenta días persistió el diluvio pero siguieron creciendo las aguas hasta cubrir cada montaña. Después las aguas empezaron a menguar,  hasta que se posó el arca sobre las montañas de Ararat. Soltó Noaj un cuervo y dos veces una paloma para verificar si ya había tierra, cuando la segunda paloma no volvió se dio cuenta que había tenido dónde posarse; retiró Noaj la cubierta del arca y al cabo de un año y diez días de haber embarcado, Dios le ordenó bajar junto con su familia y todos los animales.

Construyó Noaj un altar donde rindió ofrendas de animales puros a Dios, y Dios prometió no volver a maldecir la tierra de ésta manera, creando total destrucción. Bendijo a Noaj y a sus hijos dándoles predominio sobre todos los animales, les permitió comer plantas y animales pero éstos sin su sangre, “pues carne con su vida –su sangre- no habréis de comer”, además condenó Dios el homicidio “El que derramare la sangre del hombre, por medio del hombre su sangre será derramada”. Como señal del pacto de no volver a destruir la tierra con un diluvio, aparece el arco iris entre las nubes, ésta es la señal entre Dios y todas las criaturas vivientes de la tierra.

Plantó Noaj un viñedo y de su fruto se embriagó y se desnudó; lo encontraron desnudo sus hijos y lo cubrieron. Noaj al despertar y darse cuenta de lo que le había hecho Quenahán, hijo de Jam, lo maldijo, haciendo que sus descendientes fuesen esclavos de los descendientes de sus otros dos hijos. Murió Noaj a los novecientos cincuenta años. En seguida hace la Torah un recuento de generaciones, mencionando entre otros que Nimrod, el rey de Babel es descendiente de Jam, y cómo se ramificaron las naciones en la tierra.

En un comienzo se asentaron todos en la tierra de Shinar y se hablaba un mismo idioma. Resolvieron edificar una ciudad con una torre alta, para no dispersarse por toda la tierra. Al ver Dios ésta obra, pensó que no tendrían ningún obstáculo de hacer lo que se propusieran, así que confundió su idioma para que no se entendieran entre ellos, lo que produjo que se dispersaran sobre la tierra; de ahí que ése lugar se llamó Babel (Confusión).

A continuación se realiza una descripción de las generaciones de Shem, de quien desciende Najor, padre de Teraj. Teraj tuvo tres hijos a quienes llamó: Abram, Najor y Harán. Lot, Iscah y Milca fueron hijos de Harán, quien murió muy joven en su tierra natal: Ur de los Caldeos. Al quedar huérfano Lot, se hizo cargo de él su tío Abram. Abram se casó con Sarai y Najor se casó con Milca. Sarai era estéril. Teraj se fue con Abram, Lot y Sarai hacia Canaán, pero llegaron hasta las tierra de Harán y se asentaron allí, donde Teraj murió a los doscientos cinco años.


Explicaciones

Génesis 6:18 “Y Yo cumpliré Mi pacto contigo: habrás de entrar al Arca tú y tus hijos, tu esposa y las esposas de tus hijos contigo”.

El Rabino Samson Raphael Hirsch explica que un pacto Divino es una promesa incondicional que se mantiene por encima de las circunstancias externas. Aunque sea solamente una de las partes  que establece el pacto, éste se realiza de manera unilateral. Al final del versículo “contigo”, significa que las otras personas mencionadas fueron salvadas gracias al mérito de Noaj. 

Según ésta interpretación de Hirsch se podría deducir que la humanidad, la cual es descendiente de Noaj, siempre se salvará de los eventos de la naturaleza. Puede morir gente, pero la especie humana, siempre sobrevivirá; esto gracias al pacto que hizo Dios con Noaj y sus descendientes.



Ver más explicaciones

Génesis 6:16 → “Una claraboya harás al arca y la terminarás arriba con la anchura de un codo, la entrada del arca clocarás en su costado. Y lo harás con: inferior, segundo y tercer piso”.

Encontré en varios lugares de ingeniería naval, textos que explican la perfección de las medidas del Arca de Noé tal como se establece en Génesis, sin ser textos religiosos o ninguna tendencia a lo sagrado. Tomo parte de uno de los textos (de Angelo Socco Arica) dice: El arca de Noé: Los detalles y el diseño del arca de Noé es un ejemplo de ingeniería que sobrepasa la capacidad humana para comprender lo con tantos años de anticipación. - Los ingenieros navales, ahora comprenden que la anchura y largura del arca de Noé (Gén.6:15), es el diseño ideal para la estabilidad de un barco de esas dimensiones (sin propela) en mares turbulentos… El arca tenía: 137 mts de largo; 22 mts de ancho; y 13 mts de alto. Tenía tres pisos y el área total de estos pisos era de 95,700 pies cuadrados (equivalente a 20 campos de basket-ball o a 522 vagones de un tren). Cabrían en el arca 40 mil animales… Su tonelaje (medida de espacio cúbico en lugar de peso) era de 13,960 tons., la cual la situaría dentro de la categoría de un gran barco moderno…”.

Casi sin palabras se queda uno cuando entiende la sabiduría con que Dios entregaba este mundo al hombre. Está en manos del hombre proseguir con el conocimiento planteado en la Torah, tratar de comprender y seguir abriendo caminos con esos parámetros propuestos por Dios. Que Dios nos dé la sabiduría para poder comprender verdaderamente todo cuanto El nos dio a través de la Torah y podamos desarrollar las ciencias y junto con ellas el amor a la humanidad y la justicia.



Relata la Parashá, que el hombre se había corrompido llenándose la tierra de violencia por lo que Dios resuelve destruir todo animal de tierra y que vuela; ordena a Noaj, a quien había visto hombre justo en su generación,  construir un arca en madera, con las medidas tales donde entrarían además de las parejas de animales, él su esposa, sus hijos y las esposas de sus hijos. Terminó de construir el arca y entraron Noaj, sus tres hijos Shem, Jam y Yafet, con sus respectivas esposas, además de siete parejas de cada especie de animal puro y una pareja de cada especie del resto de animales, además, alimentación para su familia y los animales. Durante cuarenta días persistió el diluvio pero siguieron creciendo las aguas hasta cubrir cada montaña. Después las aguas empezaron a menguar,  hasta que se posó el arca sobre las montañas de Ararat. Soltó Noaj un cuervo y dos veces una paloma para verificar si ya había tierra, cuando la segunda paloma no volvió se dio cuenta que había tenido dónde posarse; retiró Noaj la cubierta del arca y al cabo de un año y diez días de haber embarcado, Dios le ordenó bajar junto con su familia y todos los animales.

Construyó Noaj un altar donde rindió ofrendas de animales puros a Dios, y Dios prometió no volver a maldecir la tierra de ésta manera, creando total destrucción. Bendijo a Noaj y a sus hijos dándoles predominio sobre todos los animales, les permitió comer plantas y animales pero éstos sin su sangre, “pues carne con su vida –su sangre- no habréis de comer”, además condenó Dios el homicidio “El que derramare la sangre del hombre, por medio del hombre su sangre será derramada”. Como señal del pacto de no volver a destruir la tierra con un diluvio, aparece el arco iris entre las nubes, ésta es la señal entre Dios y todas las criaturas vivientes de la tierra.

Plantó Noaj un viñedo y de su fruto se embriagó y se desnudó; lo encontraron desnudo sus hijos y lo cubrieron. Noaj al despertar y darse cuenta de lo que le había hecho Quenahán, hijo de Jam, lo maldijo, haciendo que sus descendientes fuesen esclavos de los descendientes de sus otros dos hijos. Murió Noaj a los novecientos cincuenta años. En seguida hace la Torah un recuento de generaciones, mencionando entre otros que Nimrod, el rey de Babel es descendiente de Jam, y cómo se ramificaron las naciones en la tierra.

En un comienzo se asentaron todos en la tierra de Shinar y se hablaba un mismo idioma. Resolvieron edificar una ciudad con una torre alta, para no dispersarse por toda la tierra. Al ver Dios ésta obra, pensó que no tendrían ningún obstáculo de hacer lo que se propusieran, así que confundió su idioma para que no se entendieran entre ellos, lo que produjo que se dispersaran sobre la tierra; de ahí que ése lugar se llamó Babel (Confusión).

A continuación se realiza una descripción de las generaciones de Shem, de quien desciende Najor, padre de Teraj. Teraj tuvo tres hijos a quienes llamó: Abram, Najor y Harán. Lot, Iscah y Milca fueron hijos de Harán, quien murió muy joven en su tierra natal: Ur de los Caldeos. Al quedar huérfano Lot, se hizo cargo de él su tío Abram. Abram se casó con Sarai y Najor se casó con Milca. Sarai era estéril. Teraj se fue con Abram, Lot y Sarai hacia Canaán, pero llegaron hasta las tierra de Harán y se asentaron allí, donde Teraj murió a los doscientos cinco años.