2017-12-16 [Num. 648]


Parashat Vayishlaj

Yaacov es nombrado Israel

Este Shabat 14 de Kislev de 5778, 2 de diciembre de 2017, se leerá la Parashá de Vayishlaj “Y envió”, de Bereshit.

Resumen

Jacob angel2

Cuando Yaacov se dirigía a su tierra envió emisarios a Sehir donde vivía su hermano Esav para anunciarle que estaba regresando. Los emisarios regresaron avisándole que Esav salía a su encuentro con 400 hombres y Yaacov temió. Oró a Dios para que lo protegiera. Dividió su gente en dos campamentos ordenándoles, que si Esav atacaba al primero, el segundo campamento debía huir para salvar sus vidas. Envió varias partidas, con grandes cantidades de rebaños de animales de regalo para Esav con el propósito de aplacar su ira y la esperanza de que cambiara su actitud.

Esa noche, antes de encontrarse con Esav, Yaacov trasladó a su familia al otro lado del Torrente de Yaacov; pasó la noche solo durante la cual luchó con un hombre. Cuando el hombre vio que no podía vencer, golpeó a Yaacov en el muslo dislocándole la articulación, pero no le dejaba ir, el hombre resultó ser un ángel de Dios a quien Yaacov le pidió una bendición para dejarlo ir, y éste le cambió el nombre de Yaacov a Israel. Al día siguiente Yaacov cojeaba sobre su muslo, por eso los hijos de Israel no comen el nervio ciático.

Al encontrarse al día siguiente Yaacov y Esav, se abrazaron y lloraron en un momento de emotivo encuentro. Después de presentarle a su numerosa familia, se despidieron en paz, Esav se regresó a Sehir y Yaacov se fue a Shejem comprando a los hijos de Hamor, padre de Shejem, el terreno donde se estableció. Erigió allí un altar para Dios.

Un día Dina, la hija de Yaacov salió a conocer las chicas de la comarca y Shejem el príncipe, el hijo de Hamor el Rey, la tomó y la violó. Se enamoró de Dina y le pidió a su padre que la pidiera para casarse con ella. Hamor llegó hasta donde Yaacov para pedirla en matrimonio para su hijo; los hijos de Yaacov estaban furiosos porque su hermana había sido violada y esto iba en contra de ellos, el rey Hamor además le dijo que permitiera que sus mujeres se casaran con ellos para ser un solo pueblo. Los hermanos de Dina, le contestaron al rey astutamente, que para eso los hombres deberían circuncidarse para ser como ellos, de lo contrario tomarían a Dina y se irían de allí. El rey aceptó y ordenó a los varones de su pueblo circuncidarse prometiéndoles que se podrían casar libremente con la gente de éste pueblo y que todas sus posesiones serían para ellos.

Al tercer día después de la circuncisión colectiva, Shimón y Leví, hermanos maternos de Dina, entraron a la ciudad y asesinaron a todos los varones, quedándose con los bienes, las mujeres e infantes, en venganza por lo que había hecho Shejem a su hermana. Yaacov regañó a sus hijos diciéndoles que ahora lo iban a odiar y a querer matar los cananeos, pero Shimón y Leví defendieron su punto porque sentían que a su hermana no debían tratarla como prostituta.

Por orden Divina, se trasladaron  a Bet-El, Donde Yaacov hace un altar para Dios. Se deshicieron de los ídolos que tenían, entregándolos a Yaacov, quien los sepultó cerca de la tierra de Shejem y posteriormente todos se purificaron. Se le apareció nuevamente Dios a Yaacov y le bendijo confirmándole que su nombre ya no era Yaacov sino Israel, que haría de él una nación grande y que de su lomo saldrían reyes, que le dará la tierra que le prometió a Abraham y a Itzjak, para él y su descendencia.

En el camino a Efrat, Rajel dio a luz a su segundo hijo Benjamín, pero murió al tenerlo siendo enterrada allí, en Bet-Lehem. Erigió Israel una estela sobre su sepultura que prevalece hasta el día de hoy.

Su hijo mayor: Rubén, se acostó con Bilah, la concubina de su padre, y lo supo Israel. En total fueron los hijos de Yaacov doce.

Fue a vivir Yaacov a donde su padre Itzjak a Kiriat Arba, hoy Hebrón. Murió Itzjak a los 180 años y fue enterrado por sus hijos Yaacov y Esav.


Vea el video del Rabino Alfredo Goldschmidt

Explicaciones

Bereshit 32:14 al 16 Pernoctó allí aquella noche y tomó de lo que había en su poder un presente para Esav su hermano: doscientas cabras y veinte machos cabríos; doscientas ovejas y veinte carneros; treinta camellas criando y sus crías; cuarenta vacas y diez novillos; veinte asnas y diez pollinos”.

Según el aporte del Rabino Marcos Edery dice que Isaac Ben Yehuda Abarbanel o Abrabanel, (Lisboa, Portugal 1437-1508) explica “La Torah recalca este hecho para indicarnos dos cosas: Primero que Yaacov permanece con su gente y no huye; segundo que tal vez en ésa noche, Yaacov esperaba una visión o profecía como respuesta a su oración, lo que no ocurrió”.

Yo creo que es la posición correcta de una persona que reza pero que sabe que no va a bajar Dios a decirle qué va a hacer para ayudarlo, sino que Yaacov, oró para asegurarse de la protección Divina pero tomó sus medidas y precauciones, ya que entendía que el hombre, con su libre albedrío podía hacerle daño y no debía quedarse quieto. El hombre, organiza para que le salga bien un evento, una acción, una idea, le ruega a Dios por su ayuda, pero no se queda sentado de brazos cruzados esperando la ayuda Divina, no es ése el sentido ni la enseñanza de la Torah. Por el contrario, deben ir de la mano oración y acción. Dios desea gente con ideas, pensamientos, desarrollo, acciones, estudio, investigación, etc. y fe en la Presencia Divina.



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Génesis 32:12 → “Líbrame ahora de mano de mi hermano, de mano de Esav, pues yo le temo a él, no sea que venga y me destruya, madre e hijos”.

El Rabino Samson Raphael Hirsch, analiza este versículo de la siguiente manera: “sin embargo, líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, que quizá tiene una demanda en mi contra; líbrame de la mano de Esaú, quien, de acuerdo con su carácter, tal vez esté planeando tomar venganza contra mí, que tal vez (a pesar de todo) que no merezco. Sálvame por el bien de mis hijos, a quien has prometido construir un gran futuro tales.

Yaacov en ese momento, no recibió respuesta a su grito de angustia. La respuesta vendrá a él sólo a través de una experiencia por la que está a punto de pasar. Después de orar a Dios, Yaacov intenta apaciguar a Esav con regalos, al igual que más tarde, también, durante los siglos de Geula, la Cámara de Yaacov sería recurrir a tácticas similares y, en tiempo de angustia Estrategia y Oración”.

Aquí vemos dos puntos muy importantes: el trabajo humano y la fe en Dios. No es suficiente uno de ellos solamente. Dios no puede ayudar si el hombre está sentado únicamente rezando porque “Dios proveerá”. Hay que trabajar para obtener dinero para sobrevivir, hay que estudiar para aprender, hay que luchar para vencer o realizar una estrategia, como en el caso de Yaacov, para llegar a un fin. Es necesario utilizar la inteligencia, la sabiduría y la fuerza de la que Dios nos ha provisto, para lograr llegar a los objetivos propuestos y después, solamente después de esto, cuando la causa es justa, Dios ayuda. No es que Dios responde en el momento mismo de la tefilá –oración- así como no le respondió en el momento a Yaacov, sino que a través de los logros se puede apreciar la ayuda Divina.



Bereshit 32:13  “Y Tú habías dicho: El bien habré de hacer contigo y tornaré tu descendencia cual arena del mar, que no podrá ser contada por numerosa”.

El rabino Marcos Edery explica que si bien el verbo orar no figura en ninguno de estos versículos, es evidente que estamos frente a una oración, dados los elementos que componen los versículos. En los versículos anteriores vemos a Yaacov tomando precauciones y desplegando todos los esfuerzos para evitar lo peor, sin embargo eso solo parece insuficiente y por eso invoca al dios de su padre y de sus antepasados.

Yaacov estaba a punto del encuentro con su hermano Esav y temía que viniese a matarlo, por eso había escondido a su familia y enviado previamente regalos a su hermano, sin embargo, Yaacov, rogó a Dios recordándole la promesa que había hecho a su abuelo Abraham –Génesis 22:17-. De este episodio comprendemos dos temas relevantes: 1: Hay que trabajar para intentar lograr los objetivos, no solamente se debe limitar a la ayuda Divina, si no hay trabajo, no hay ayuda, y lo veremos en la Historia de Moshé cuando aconseja a Yehoshúa antes de entrar a la conquista de Canaán y posteriormente Dios le repite este consejo a Yehoshúa: “sé fuerte y ten buen ánimo, entonces Yo te ayudaré”. 2: Las promesas que Dios hizo a Abraham son para su descendencia escogida por Dios, a saber: descendientes de su hijo Isaac y descendientes de su nieto Yaacov, a quien cambió su nombre y le denominó Israel, o sea la bendición se dirigiría al pueblo de Israel, el cual aún hoy permanece en vida.