2017-10-21 [Num. 640]

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Parashat Devarim

Moshé rememorando

Este Shabat 6 de Av de 5777, 29 de julio de 2017, Se empieza a leer el último libro de la Torah llamado Devarim: “Palabras”, además es el primer Shabat especial: Shabat Jazón: “Shabat de visión”, en el que se recita la profecía de Isaías sobre la destrucción del Templo de Jerusalem, por ser el Shabat anterior a Tishá Beav.

Resumen

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Moshé reunió al pueblo de Israel en el mes décimo del año cuarenta de la salida de Egipto, al lado del Jordán con motivo de su despedida, para explicar al pueblo la Torah.

 Hizo un recuento histórico de las órdenes Divinas y el recorrido geográfico llevado desde el principio; recordó la orden de Dios de tomar en posesión la tierra de Canaán que había prometido a los patriarcas Abraham, Isaac y a Yaacov, y cómo Moshé había organizado el sistema judicial, social y militar. Les pidió impartir justicia a todos por igual.

 Invocó los momentos de conflicto con Dios por la falta de fe y la rebeldía del pueblo, como el momento en que fueron los 12 exploradores a revisar la tierra y al regresar, desanimaron al pueblo a entrar a la tierra, motivo por el cual el pueblo se había rebelado y no quisieron entrar; a consecuencia Dios no les permitió la entrada en ése momento y tuvieron que deambular durante 40 años en el desierto, hasta que los adultos de ésa generación habían fallecido dejando solamente con vida a Caleb y a Yehoshúa de ésta generación, por haberse mantenido fieles a las órdenes de Dios durante todo el tiempo.

 Así mismo recordó los momentos de arrepentimiento y fidelidad. Rememoró cómo Dios los había bendecido y protegido y otras veces ajusticiado, según su obrar. Destacó Moshé las recomendaciones de Dios en cuanto a qué territorios se debían tomar y cuáles no; no permitiendo tomar las tierras de Mohán, donde habitaban los descendientes de Lot y Sehir, donde habitan los descendientes de Esav. Tampoco les dio la tierra de Refaím, donde habitaban los Amonitas.

 Recordó al pueblo cómo con la ayuda de Dios conquistaron las ciudades, aún las fortificadas. Obteniendo también las ciudades del reino de Hog en el Bashán, del lado oriente del Jordán donde se establecerían, después de la toma completa de la tierra de Canaán, las tribus de Rubén, Gad y la mitad de la tribu de Menashé.

 Citó Moshé finalmente a Yehoshúa su seguidor, a quien le había dicho que no temiera, pues Dios luchaba por ellos y él lo sabía, pues había sido testigo de todos los acontecimientos ocurridos.

 



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Explicaciones

Deuteronomio 1:4 y 5 → “Después que él hubo batido a Sijón rey del Emorí, quien estaba asentado en Jeshbón y a Hog, Rey del Bashán, que estaba asentado en Hashtarot, en Edrehí. Ayende el Yardén, en la tierra de Moav, quiso explicar Moshé la Torah ésta, diciendo”.

R. Saadia Gaón (Saadías ben Yosef al-Fayumi, Egipto, 892 – Babilonia, 942, Rabino, filósofo y exégeta del período de los geonim) y S.D. Luzzato (Shmuel David Luzzato EL SHADAL (Trieste- Italia - 1800-1865, ediciones bíblicas, trabajos gramaticales y contribuyó al estudio de la litúrgica sinagogal), están de acuerdo en que Estas victorias de Israel sobre estos dos reyes, cuya comarca pasó a ser parte de la Tierra de Promisión, sirvió de estímulo para la ulterior conquista del resto de la misma.

En Salmos 136:17se habla de la derrota de estos dos reyes “gigantes” -Sijón y Hog- lo que ha marcado un hito crucial en la historia del pueblo de Israel. Cuando el salmista hace una suerte de “recuento” de las maravillas de Dios y Sus hechos trascendentales, le agradece Su infinita Bondad, ya que El ha derrotado a estos grandes y poderosos soberanos, concediéndonos sus tierras.

Una vez que ya estaban en la tierra prometida Moshé recuerda al pueblo de Israel por las dificultades que tuvieron que pasar y cómo Dios les había hecho ganar la guerra a poderosos reyes y pueblos como estos dos. Era la manera como tenían que entender que Dios les había acompañado en dificultades y ahora debían seguir entendiendo que Dios iba a ser su fuerza y su conciencia para permanecer en ella, para merecerla.

Reconocer que la fuerza interna y los logros por los cuales se ha luchado, provienen de una fuerza y energía Divina que hizo posible aquello, y el reconocerlo hace que sea merecedor de dicho logro, es por eso que el siguiente versículo hablará de cómo Moshé en seguida habló al pueblo de la Torah.



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Deuteronomio 1:7 → “¡Trasladaos! Y desplazaos y allegad hasta la montaña del Emorí y hacia todos los territorios aledaños, en la Harabá, en la montaña en la tierra baja y en el Néguev y en el litoral, la tierra del cananeo y el Lebanón hasta el río grande, el río Perat”.

El rabino Marcos Edery, explica la geografía: “Moshé establece con precisión desde un principio, los límites del país que pertenecerá a los hijos de Israel. El país contenido en estos límites, es en realidad más amplio que el que han recibido los hijos de Israel, ya que incluye todo el territorio de Transjordania, hasta la ribera del río Eufrates. En realidad los hijos de Israel habían anexado solamente parte de dicho territorio (Números 32).

De acuerdo con nuestra tradición, éste cambio se habría producido después del episodio de los exploradores (Números 14), mencionado por Moshé en Deuteronomio 1:34 y ss.

Nuestra tradición también afirma que en un futuro por venir, el territorio de la Tierra de Promisión se ampliará y abarcará los territorios de Edom, Moav y de Amón (Isaías 11:14).

El regreso del pueblo de Israel a su tierra, desde 1948, es algo sin parangón histórico en alguna otra cultura, la misma supervivencia del pueblo de Israel, de los judíos, sigue siendo algo milagroso, tal vez muchos de los mismos judíos no se han dado cuenta de ello. La negación del mundo ante este hecho de inconfundible procedencia Divina, corresponde solamente a mentes cortas, que padecen de una grave Hipertimesia. Pero no solamente la Tierra será la respuesta a dicha ceguera u olvido, ni solamente el progreso científico en cada campo, será la respuesta al rechazo y a la negación. Según nuestros sabios, que ya habían predicho los momentos que hemos vivido, todos reconocerán la Shejiná y todos deberán honrar a Dios. Este será un mundo no muy diferente, pero la maldad humana será vencida por el amor y la inteligencia. Quiera Dios que esto sea muy pronto, porque el dolor que deja el terror, es profundo y muy difícil de soportar.



Deuteronomio 1:9 à “Y yo os había manifestado en aquél tiempo diciendo: ‘No voy a poder, yo solo, soportaros a vosotros’”.

 El Rabino David Zvi Hofmann –Verbó 1843-Berlín 1921- explica que ésta terminología aparece en Exodo 18:18, cuando Itroh el suegro de Moshé, le hace ver que él solo no podría con toda la carga de juzgar al pueblo, y Moshé aceptó la idea de su suegro de organizar gente que le ayudara a juzgar al pueblo. Entonces Moshé considera necesario repetir aquí el consejo que recibió de Itroh.

 A pesar de que realmente no se menciona que éstas hubieran sido palabras de Moshé al pueblo de Israel, pero con el solo hecho de haber seguido el consejo de Itroh, se ve que Moshé tomó en consideración sus palabras y aceptó, según su sabio consejo, y ahora asumiendo para sí mismo éstas palabras. Es una demostración de respeto y humildad hacia su suegro, además de ser una lección a futuro, que aplicaría, tal como veremos en los versículos más adelante.