2017-12-10 [Num. 647]

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Parashat Haazinu

Cántico de Moshé

Este Shabat 13 de Tishrei de 5777, 15 de octubre de 2016, se leerá la Parashá de Haazinu: “Prestad oídos”, del libro de Devarim.

Resumen

Song of moses

Moshé anuncia al pueblo de Israel, el cántico por el cual recuenta proféticamente el presente y el futuro que le espera.

Relata sobre la obra de Dios pues Su obra es perfecta y Sus sendas son justas, indica que comprendan los años de generación en generación: “pregúntale a tu padre y él te narrará”.

Dios formó y estableció al hombre, El permitió establecer las fronteras de los pueblos, siendo Yaacov –Israel-, la parte de Ado-nai, lo instruye, lo cuida, lo alimenta, lo establece y cuando engorda olvida a Dios y Lo abandona. Por haber olvidado las enseñanzas de Dios y haberse acogido a otros dioses, que no son Dios, apartará Su rostro de Israel permitiendo que pase por hambre, fiebre, pestilencia, bestias y fuera de su tierra, se deshijará por la espada y por las cámaras.

Con nación vil, dijo Dios, los enfureceré, pero para que los adversarios no digan que ésta es obra suya y no de Dios, pues no hay en ellos inteligencia como para comprender esto, los retomaré.

Cercano está el día de su quebranto y se apresura el futuro, cuando Dios haya de vengar a Su pueblo, cuando el adversario malvado vea que sus “ayudadores” no le ayudan y sus “dioses” no están presentes, pues Dios es el que hace vivir y morir, Dios golpea y Dios sana, Dios hará justicia y castigará. Finalmente todas las naciones alabarán a Su pueblo y Su pueblo conciliará a Su tierra, pues Dios es Eterno y El para siempre.

Al finalizar el cántico, Moshé advierte al pueblo que cumplan la Ley y la transmitan a sus hijos porque la Ley es su vida y por ella se prolongarán sus días en la tierra.

Después de esto, Dios ordena a Moshé subir al Monte Nebó en la tierra de Moab, frente a Jericó, para que vea la tierra que le dará a Israel y allí se reunirá con sus gentes como lo hizo Aarón.


Vea el video del Rabino Alfredo Goldschmidt.

Explicaciones

Deuteronomio 32:8 → “Cuando El Altísimo asigna propiedad (territorial) a las naciones, cuando separa El a los hijos del hombre, El fija los territorios de los pueblos, al número de los hijos de Israel”.

El Rabino Samson Raphael Hirsch explica esta visión futurista, que cuando Dios sea reconocido por todos los pueblos del mundo. El asignó los territorios a las naciones en el mundo. Diferenció entre los países y características de acuerdo al idioma, intelecto, ocupación, modales y carácter de los habitantes de estas tierras. Como resultado de la homogeneidad primaria de los descendientes de Adam, se diversificó y se separó creándose naciones de muchos tipos; y cada una de estas naciones se manifiesta en diferentes aspectos del carácter humano. Estableció y preparó estos territorios por causa de los hijos de Israel que aún debían ser contados. Permitió que tribus de diferentes pueblos tomaran posesión de un complejo de territorios, donde estas personas irían a través del proceso experimentando por todas las naciones del mundo. A medida que dominaban la tierra, la tierra los dominaba a ellos. La tierra se había convertido en su tierra, pero no se las dio como posesión perpetua. La tierra estaba destinada desde un principio a un pueblo que aún se encontraba en las primeras etapas de su existencia, que en aquella época solamente estaban presentes como un grupo familiar.

La visión futura, pienso que se refiere a la tierra, que está dividida en diversas culturas, y cuando su gente entienda la Unicidad y Grandeza del Creador, de Dios, del Dios de Abraham de Isaac y Jacob, aquellos que lo entiendan, tendrán la capacidad intelectual de aceptar la existencia del pueblo de Israel y sus derechos por orden Divina, de manifestar su amor a Dios y su servicio a Dios. No existirá más la codicia territorial, ni la codicia a nada de otra gente, entonces, por lógica habrá paz y estabilidad en el mundo.



Ver más explicaciones

Deuteronomio 32:10 “Lo había hallado en tierra de desierto y en el páramo donde hay aullido de desolación; lo circundó, lo instruyó y lo cuidó como la niña de Su ojo”.

El Rabino Marcos Edery, trae tres pensamientos interpretativos uno de Rashi, quien dice que hace referencia a la fidelidad de los hijos de Israel, que recibieron Su Torah y Su Reino en el desierto. El profeta Jeremías 2:2 hace referencia al pueblo de Israel como: “la bondad de sus mocedades y el amor a tus esponsales”. Para Rabeinu Bejaié éste verso alude al encuentro de Dios con Israel en la tierra aledaña al desierto, inmediatamente después de la salida de Egipto. Dios velará por su pueblo durante la travesía en el desierto, circundándolo con Sus nubes protectoras, dándole inteligencia y comprensión por medio de la Torah y protegiéndolo del peligro de los enemigos de turno (basado también en Ibn Ezrah).

Dios tomó al pueblo de Israel como su hijo preferido, lo cuidó y olo educó por medio de la Torah para que el pueblo de Israel tenga la capacidad en inteligencia y sabiduría, de definir entre el bien y el mal y sepa qué camino es el correcto y qué camino es el que lleva la verdad. Aún hoy el pueblo de Israel se replantea a Dios. No existe una definición exacta, y de ahí las diversas corrientes que existen dentro del pueblo de Israel. Pero en la no definición exacta está el amor Divino hacia su pueblo en quien sabe que llegará a la verdad por sus propios medios y el entrenamiento de la inteligencia y sabiduría. Pero lo más importante, es no descartar al hermano que no piensa exactamente como el otro hermano. Todos somos Israel, un pueblo, un destino, un Dios.


Deuteronomio 32:9 → “Porque la porción de Ado-nai es Su pueblo, Yaacov es parte de su heredad”.

El Rabino Samson Raphael Hirsch explica que no era el deseo de Dios formar al pueblo de Israel como nación dentro de la tierra que les iba a entregar debido a la influencia que había en esas tierras. A diferencia de todas las otras naciones ellos se convirtieron en nación antes de poseer la tierra. Esto es porque este pueblo como nación sigue siendo el pueblo de Dios. Lo que otros pueblos recibieron de su tierra, el pueblo de Israel lo recibió de Dios. La existencia de otros pueblos gira alrededor de sus tierras y éstas están sujetas a la influencia climática, lo que determina su desarrollo físico, moral, intelectual y social de su cultura. Las fuerzas que dan forma a su cultura las determinaron como los dioses de los que dependía su progreso y prosperidad. Pero Israel traía su dependencia espiritual, cultural, física, intelectual, moral y social de Dios. Su vitalidad nacional no estaba subordinada a la tierra.

Entonces a través de su vida, prosperidad y existencia nacional Israel proclamará que Dios es el único poder verdadero y la fuente de bienestar de todas las naciones.

El pueblo de Israel ha sobrevivido como nación sin tierra por siglos, ya que su fuerza no depende de una tierra, ni siquiera de la tierra que les pertenece por derecho, ha sobrevivido porque su fuerza proviene de Dios, siendo Yaacov la herencia Divina. El pueblo de Israel, los descendientes de la familia de Yaacov, ha tenido que pasar por violentas persecuciones, masacres y conversiones forzadas, y finalmente la prueba de su existencia es Dios. Ningún hombre sobre la tierra podrá destruir ésta nación como nación a pesar de ser objeto, aún hoy, de calumnias y juicios falsos, porque al ser la pertenencia de Dios, es como si lucharan contra Dios. Podrán hacerle daño pero jamás lo destruirán.