2020-09-28 [Num. 793]


Parashat Haazinu

Cántico de Moshé

Este Shabat 8 de Tishrei de 5781, 26 de septiembre de 2020, se leerá la Parashá de Haazinu: “Prestad oídos”, del libro de Devarim. Además es también Shabat Shuvá, el Sábado de Arrepentimiento, por lo que el rabino subirá al podio durante la tefilá matutina y hablará sobre el tema. Se lee la Haftará “Shuva Israel”, del profeta Hoshea, también se lee de los profetas Mija y Joel, sobre retorno del pueblo.

Resumen

Song of moses

Moshé anuncia al pueblo de Israel, el cántico por el cual recuenta proféticamente el presente y el futuro que le espera.

Relata sobre la obra de Dios pues Su obra es perfecta y Sus sendas son justas, indica que comprendan los años de generación en generación: “pregúntale a tu padre y él te narrará”.

Dios formó y estableció al hombre, El permitió establecer las fronteras de los pueblos, siendo Yaacov –Israel-, la parte de Ado-nai, lo instruye, lo cuida, lo alimenta, lo establece y cuando engorda olvida a Dios y Lo abandona. Por haber olvidado las enseñanzas de Dios y haberse acogido a otros dioses, que no son Dios, apartará Su rostro de Israel permitiendo que pase por hambre, fiebre, pestilencia, bestias y fuera de su tierra, se deshijará por la espada y por las cámaras.

Con nación vil, dijo Dios, los enfureceré, pero para que los adversarios no digan que ésta es obra suya y no de Dios, pues no hay en ellos inteligencia como para comprender esto, los retomaré.

Cercano está el día de su quebranto y se apresura el futuro, cuando Dios haya de vengar a Su pueblo, cuando el adversario malvado vea que sus “ayudadores” no le ayudan y sus “dioses” no están presentes, pues Dios es el que hace vivir y morir, Dios golpea y Dios sana, Dios hará justicia y castigará. Finalmente todas las naciones alabarán a Su pueblo y Su pueblo conciliará a Su tierra, pues Dios es Eterno y El para siempre.

Al finalizar el cántico, Moshé advierte al pueblo que cumplan la Ley y la transmitan a sus hijos porque la Ley es su vida y por ella se prolongarán sus días en la tierra.

Después de esto, Dios ordena a Moshé subir al Monte Nebó en la tierra de Moab, frente a Jericó, para que vea la tierra que le dará a Israel y allí se reunirá con sus gentes como lo hizo Aarón.


La importancia de recordar, comentario a la Parashat Haazinu por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.

Explicaciones

Deuteronomio 32:13:  “Lo hace dominar sobre las elevaciones de la tierra y él ha comido el fruto del campo, lo amamantó con miel de la peña y aceite del pedernal de Roca”.

Este cántico de Moshé, establece un llamado al pueblo de Israel y proporciona una visión futurista. En cuanto a éste versículo, El Rabino Marcos Edery, explica que a partir de éste versículo, Moshé habla sobre el establecimiento en la Tierra de Israel, su desarrollo y florecimiento, con la posterior desviación. 

Siendo un pueblo que venía de ser un grupo esclavizado en Egipto, Dios lo tomó, lo hizo salir de allí con grandes milagros, lo convirtió en nación, lo llevó durante 40 años por el desierto, le entregó ley, le entregó la Torah, sobreviviendo a todo lo que el desierto agrede, y lo estableció en una tierra, que durante siglos no había pisado. Allí lo hizo florecer, el trabajo de la mano del hombre era bendecido, lo engrandeció sobre otros pueblos que eran poderosos (dominar sobre las elevaciones de la tierra), permitió las lluvias que fertilizan la tierra, bendiciendo su producto (ha comido del fruto del campo), y además no solamente le alimentó sino le permitió que tuviese lujos, (Lo amamantó con miel de la peña y aceite del pedernal). Sin embargo, como aparece en versículos más adelante, el pueblo de Israel se fue desviando, y permitió que penetrara la idolatría. De ahí el castigo del exilio posterior.



Ver más explicaciones

Deuteronomio 32:12 → “Ado-nai en soledad lo conduce, y no hay con El dios extraño”.

El rabino Marcos Edery explica: “Dios no tiene ninguna otra divinidad, sea astro, animal o humano para conducir a su pueblo Israel con Sus Preceptos. Por eso está dicho de acuerdo a los sabios: Ein Mazal Leisrael: no hay “suertes” para Israel. Israel no está sujeta a creencias o influencias de ninguna clase, todo depende del obrar del pueblo”.

Aparte de todo tipo de idolatría, el pueblo de Israel no se rige por el azar, todo depende de la obra de sus manos, de la acción hacia el bien, la justicia, la moral, el amor y todas las demás enseñanzas que se extraen de la Ley entregada por Dios. Sea persona, animal u objeto, no tienen y mucho menos superan la fuerza que da las enseñanzas Divinas a través de la Torah. Algunas personas consideran efectos como “el mal de ojo”, u otros agüeros y supersticiones que no tienen un significado real, no son más que efectos psicológicos. Aún las fuerzas humanas son permitidas o detenidas por la fuerza y poderío del Todopoderoso, del Dios de Israel. Nada es casualidad no fuerza extraña a la de Dios. Estudio, inteligencia y sabiduría, demuestran dicho planteamiento.



Deuteronomio 32:11 “Cual águila que despierta a su nido, sobre sus polluelos aletea, despliega su plumaje y lo toma, lo porta sobre su ala”.

El Rabino Ttzjak Ginsburgh del Instituto Gal Einai de Israel, en su página “La Dimensión Interior” expone un bellísimo texto en referencia a éste versículo que explica que antes de que el águila tome a sus hijos antes debe despertarlos. El águila es un ave poderosa que se posa sobre su nido y podía llegar a aplastar a sus polluelos, sin embargo se dirige hacia ellos como la más delicada de las criaturas, manifestando un perfecto balance y estabilidad. El verbo utilizado en éste versículo en hebreo es “Yerajef”, su raíz rajef, significa sobrevolar. Este verbo fue utilizado en la creación cuando el Espíritu de Dios “sobrevolaba” sobre la superficie del agua. Los sabios explicaron que éste sobrevuelo despertaba la conciencia de las almas. El despertar de la conciencia hace que se retorne a Dios, y se comprenda la existencia. En éste caso, en éste versículo, Dios sobrevuela sobre el pueblo judío para despertar su conciencia y el pueblo retorne a Dios.

Esta metáfora fue utilizada también al referirse Dios con respecto a la salida de los hebreos de Egipto (Exodo 19:4), también utilizada por el profeta Isaías 40:31, con respecto al pueblo de Israel y su redención final, cuando Dios los regrese a la tierra de Israel: “Pero los que esperan en el Señor adquirirán nuevas fuerzas, se remontarán con alas, como águilas correrán y no se cansarán, caminarán y no desfallecerán”.



Deuteronomio 32:8 → “Cuando El Altísimo asigna propiedad (territorial) a las naciones, cuando separa El a los hijos del hombre, El fija los territorios de los pueblos, al número de los hijos de Israel”.

El Rabino Samson Raphael Hirsch explica esta visión futurista, que cuando Dios sea reconocido por todos los pueblos del mundo. El asignó los territorios a las naciones en el mundo. Diferenció entre los países y características de acuerdo al idioma, intelecto, ocupación, modales y carácter de los habitantes de estas tierras. Como resultado de la homogeneidad primaria de los descendientes de Adam, se diversificó y se separó creándose naciones de muchos tipos; y cada una de estas naciones se manifiesta en diferentes aspectos del carácter humano. Estableció y preparó estos territorios por causa de los hijos de Israel que aún debían ser contados. Permitió que tribus de diferentes pueblos tomaran posesión de un complejo de territorios, donde estas personas irían a través del proceso experimentando por todas las naciones del mundo. A medida que dominaban la tierra, la tierra los dominaba a ellos. La tierra se había convertido en su tierra, pero no se las dio como posesión perpetua. La tierra estaba destinada desde un principio a un pueblo que aún se encontraba en las primeras etapas de su existencia, que en aquella época solamente estaban presentes como un grupo familiar.

La visión futura, pienso que se refiere a la tierra, que está dividida en diversas culturas, y cuando su gente entienda la Unicidad y Grandeza del Creador, de Dios, del Dios de Abraham de Isaac y Jacob, aquellos que lo entiendan, tendrán la capacidad intelectual de aceptar la existencia del pueblo de Israel y sus derechos por orden Divina, de manifestar su amor a Dios y su servicio a Dios. No existirá más la codicia territorial, ni la codicia a nada de otra gente, entonces, por lógica habrá paz y estabilidad en el mundo.



Deuteronomio 32:10 “Lo había hallado en tierra de desierto y en el páramo donde hay aullido de desolación; lo circundó, lo instruyó y lo cuidó como la niña de Su ojo”.

El Rabino Marcos Edery, trae tres pensamientos interpretativos uno de Rashi, quien dice que hace referencia a la fidelidad de los hijos de Israel, que recibieron Su Torah y Su Reino en el desierto. El profeta Jeremías 2:2 hace referencia al pueblo de Israel como: “la bondad de sus mocedades y el amor a tus esponsales”. Para Rabeinu Bejaié éste verso alude al encuentro de Dios con Israel en la tierra aledaña al desierto, inmediatamente después de la salida de Egipto. Dios velará por su pueblo durante la travesía en el desierto, circundándolo con Sus nubes protectoras, dándole inteligencia y comprensión por medio de la Torah y protegiéndolo del peligro de los enemigos de turno (basado también en Ibn Ezrah).

Dios tomó al pueblo de Israel como su hijo preferido, lo cuidó y olo educó por medio de la Torah para que el pueblo de Israel tenga la capacidad en inteligencia y sabiduría, de definir entre el bien y el mal y sepa qué camino es el correcto y qué camino es el que lleva la verdad. Aún hoy el pueblo de Israel se replantea a Dios. No existe una definición exacta, y de ahí las diversas corrientes que existen dentro del pueblo de Israel. Pero en la no definición exacta está el amor Divino hacia su pueblo en quien sabe que llegará a la verdad por sus propios medios y el entrenamiento de la inteligencia y sabiduría. Pero lo más importante, es no descartar al hermano que no piensa exactamente como el otro hermano. Todos somos Israel, un pueblo, un destino, un Dios.


Deuteronomio 32:9 → “Porque la porción de Ado-nai es Su pueblo, Yaacov es parte de su heredad”.

El Rabino Samson Raphael Hirsch explica que no era el deseo de Dios formar al pueblo de Israel como nación dentro de la tierra que les iba a entregar debido a la influencia que había en esas tierras. A diferencia de todas las otras naciones ellos se convirtieron en nación antes de poseer la tierra. Esto es porque este pueblo como nación sigue siendo el pueblo de Dios. Lo que otros pueblos recibieron de su tierra, el pueblo de Israel lo recibió de Dios. La existencia de otros pueblos gira alrededor de sus tierras y éstas están sujetas a la influencia climática, lo que determina su desarrollo físico, moral, intelectual y social de su cultura. Las fuerzas que dan forma a su cultura las determinaron como los dioses de los que dependía su progreso y prosperidad. Pero Israel traía su dependencia espiritual, cultural, física, intelectual, moral y social de Dios. Su vitalidad nacional no estaba subordinada a la tierra.

Entonces a través de su vida, prosperidad y existencia nacional Israel proclamará que Dios es el único poder verdadero y la fuente de bienestar de todas las naciones.

El pueblo de Israel ha sobrevivido como nación sin tierra por siglos, ya que su fuerza no depende de una tierra, ni siquiera de la tierra que les pertenece por derecho, ha sobrevivido porque su fuerza proviene de Dios, siendo Yaacov la herencia Divina. El pueblo de Israel, los descendientes de la familia de Yaacov, ha tenido que pasar por violentas persecuciones, masacres y conversiones forzadas, y finalmente la prueba de su existencia es Dios. Ningún hombre sobre la tierra podrá destruir ésta nación como nación a pesar de ser objeto, aún hoy, de calumnias y juicios falsos, porque al ser la pertenencia de Dios, es como si lucharan contra Dios. Podrán hacerle daño pero jamás lo destruirán.