2017-12-16 [Num. 648]


Parashat Kedoshim

Un pueblo santo

Esta semana en la golá leeremos la Parashá de Kedoshim “Consagrados”, del libro de Vaikrá. Estamos desplazados con respecto a Israel donde se leerá la Parashat Emor.

Resumen

Scales

Ordena Dios a todo Israel, ser un pueblo Santo, ya que Dios es Santo. Recuerda las leyes de: Honrar a padre y madre, guardar shabat y no hacer ni dirigirse hacia ídolos. Cuando se sacrifiquen las ofrendas hay que comerlas por tarde hasta el día siguiente, el resto hay que quemarlo.

Recordar dejar parte de los sembrados para los necesitados, no robar, no cometer fraude ni mentir en contra del prójimo, no jurar el Nombre de Dios en falso, no engañar, no retener la paga del asalariado ni un día. No maldecir al sordo ni poner obstáculo al ciego y temerás a Dios. No cometer injusticia en el juicio, no favorecer al pobre por el hecho de ser pobre sino con justicia se habrá de obrar. Enfatiza sobre el pecado de difundir difamación (lashón hará: hablar mal y motzi shem rah: calumniar), no ser cómplice. No odiar a tu hermano en tu corazón, pero habrás de reprenderlo, no vengarse ni guardar rencor contra los hijos de tu pueblo y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Mis leyes habrás de observar.

No hacer mezclas de semillas en el campo ni mezclar lino con lana (shatnez). En la tierra de Israel se ejecutará la ley de no comer el fruto de una semilla plantada durante los primeros tres años, al cuarto año se llevará ante Ado-nai y al quinto año se podrá consumir (ley de Orlá).

No practicar la adivinación no hacer corte redondo en la cabellera ni dañar el borde de la barba. No hacerse incisión por un muerto ni tatuarse la piel. No prostituir a la hija, guardar Shabat, no consultar con magos ni hechiceros, respetar y deferenciar a los ancianos, no oprimir a los extranjeros en la tierra que Dios os da. Tener balanzas justas. Observar las leyes que Dios entrega.

Nuevamente enfatiza Dios la orden de no hacer sacrificios a Molej (eran sacrificios humanos) castigando éste delito con furor y pena de muerte; siendo además truncado de su pueblo (Pena de Caret, su alma es truncada del pueblo de Israel) a continuación se establecen las penas para los delitos mencionados, además la pena de muerte o caret –para ambos- para quien se acueste con mujer casada, hombre con varón, se describen cuáles son las relaciones incestuosas, y la prohibición de copular con animales.

Finalmente Dios advierte distinguir entre el animal puro y el impuro; no encaminarse según las normas de las naciones que está expulsando ante Israel, pues por ésta conducta  los ha repudiado, requiriendo a Israel, ser un pueblo Santo, consagrado a Dios ya que Dios lo distinguió entre todos los demás pueblos, para Sí.

Explicaciones

Levítico 19:5 → “Y cuando ofrendéis un sacrificio Shelamim ante Ado-nai, de vuestra propia voluntad habréis de sacrificarlo”.

En Jabad.org se ofrece una explicación de los diferentes sacrificios que existían: 1) Olá: la ofrenda que se quemaba en su totalidad, 2) Minjá: la ofrenda de harina 3) Shelamim: la ofrenda de paz 4) Jatat: ofrenda por el pecado y 5)  Asham: la ofrenda por la iniquidad.

“En este versículo se menciona la ofrenda de Shelamim, la ofrenda de paz, que se ofrecía de manera voluntaria, explica Jabad, que lo ofrecía una persona Cuando se sentía dichoso y deseaba compartir un plato de carne con su familia y amigos — pero también desea santificar su comida compartiéndola con Hashem y con los Cohaním. Puede entonces ofrecer un buey o una vaca, un carnero o una oveja, o una cabra como korbán shelamim.

El dueño trae el animal y apoya las dos manos sobre la cabeza del animal (semijá). Puesto que el korbán shelamim no expía un pecado sino que expresa alegría y gratitud a Hashem, el dueño del animal no pronuncia Vídui (confesión). En cambio, agradece y ensalza a Hashem al tiempo que apoya las manos sobre la cabeza del animal.

El kohen salpica unas gotas de la sangre del korbán –ofrenda- sobre el mizbeaj –Altar-. Luego una parte del animal es quemada sobre el mizbeaj, una parte es entregada a los kohanim, y el resto es consumida por el dueño y su familia dentro de la ciudad de Ierushalaim.

Una de las razones por las cuales este korbán recibe el nombre de Sheiamim, es que trae shalom, paz a todos los que participaron en él. El dueño ha compartido su alegría con los kohanim, y él y su familia comen la mayor parte del korbán. Puesto que el korbán es compartido por todos, hace que todos ellos vivan en paz y amistad”.

En éste versículo se hace énfasis que ésta ofrenda debía ser traída de manera voluntaria, para que no se convierta, con el paso de los años en una ofrenda obligatoria, ¿y esto por qué?, porque dar reconocimiento, agradecimiento y compartir la alegría debe ser de una manera espontánea y voluntaria. De otra manera nos convertiríamos en robots computarizados, que realizan todas las acciones de la vida de manera automática. Es necesario educar a los hijos a ser agradecidos y compartir las alegrías de manera espontánea y voluntaria, con amor sincero, compartirlo con los amigos, la familia y con Dios, quien nos ha permitido vivir ese momento. Esto nos enseña también a ser agradecidos con la gente que nos hace algún bien, que nos brinda algún beneficio y que se debe hacer de manera alegre y compartida, pero especialmente con la voluntad de hacerlo y con amor.