2017-10-19 [Num. 640]


Parashat Tazriá

Pureza e impureza ritual

Este Shabat 1 de Nisan de 5776, 9 de abril de 2016, se leerá la Parashá de Tazriá “Cuando engendre”, del libro de Vaikrá. También será Shabat Hajodesh porque coincide con el cambio de mes a Nisán, siendo la última de las cuatro parashiot especiales. Se lee una parte especial de la Parashat Bo –Shemot 12:1 al 20-, que comienza con las palabras “Este mes es para ustedes el comienzo de los meses…”.

Resumen

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Dios ordena que cuando una mujer diere a luz un varón, permanecerá impura durante siete días más 33 días después del Brith Milah del hijo -en total cuarenta días-. Y cuando diere a luz una niña, permanecerá impura durante dos semanas, y posteriormente durante 66 días, -en total ochenta días-, después de lo cual llevaba un cordero y un palomino como ofrenda a la Tienda de Reunión.

Se prescribe con respecto a enfermedades de la piel que el Cohen debía observar detalladamente y determinar si era puro o impuro. Si era impuro, sería aislado durante el tiempo de su afección, permaneciendo fuera del campamento. El Cohen también determinaba la afección sobre la ropa u otros objetos y decidía qué hacer.

Explicaciones

Levítico 13: 1 y 3 → “Habló Ado-nai a Moshé y a Aarón diciendo:… Habrá de ver el Cohen la afección en la piel de la carne: si el pelo en la llaga se hubiere vuelto blanco y si el aspecto de la llaga fuere más profundo que la piel de su carne, afección de lepra es, lo verá el Cohen y lo declarará impuro”.

Esta vez Dios habla no solamente con Moshé sino también directamente con Aarón, porque esta ley estaba directamente relacionada con Aarón y los cohanim, él escuchó la ley directamente, no se podía equivocar.

Maimónides –Rambamrecuerda que esta disposición persigue varias finalidades, como alejar de nosotros todo desaseo; preservar el Santuario; prevenirse de las costumbres de los sabeos –de Saba, quienes rendían culto a los astros y a estos les pedían por la salud. Los sabeos también practicaban un ayuno de 30 días como lo que fue posteriormente el Ramadán de los islámicos que aún no existían como pueblo, y no se aseaban durante esos días-; aligerar esta penosa carga; y conseguir que el problema de lo que es y no es impuro, no entorpeciera al hombre en ninguna de sus ocupaciones, ya que es materia concierne solamente al Santuario y a las cosas sacras.

Ser impuro no significaba ningún pecado, solamente debía ser mantenido lejos del Santuario para no contaminarlo. Algunas veces confunde el hombre un acto criminal con una mala eventualidad que terminó en un desastre, ya sea física o económica. Una persona enferma no es un villano, hoy a gente que se contamina con el virus del sida por ejemplo, en muchos campos se le discrimina y si bien es cierto que no hay que mantener relaciones sexuales con una persona con sida, no significa que es un malvado y hay que despedirlo de su empleo o restringirle la entrada a cualquier parte. Se le puede seguir amando, abrazando y manteniendo una relación –no sexual-.