2017-12-16 [Num. 648]


Parashat Vayakhel

Construcción del Tabernáculo

Este Shabat 25 de Adar I de 5776, 5 de marzo de 2016, se leerá la Parashá de Vayakel “Y congregó”, del libro de Shemot. Estaba anunciada por equivocación anteriormente la Parashá de Shekalim pero en realidad corresponde a este Shabat. Siendo entonces Shabat Shekalim porque se lee en la Haftará, después de la lectura de la Torah, la sección que trata acerca de la donación del medio Shekel (ciclo de plata) que debían aportar los varones mayores de veinte años. Dicho dinero era utilizado para la manutención del templo (Shemot 30:11 al 16). Shekalim se lee al sábado anterior a Rosh Jodesh Adar. Este es el primero de cuatro Shabatot especiales.

Resumen

Tabernacle2

Congregó Moshé a todos los hijos de Israel y les recordó lo prescripto por Dios: cumplir Shabat, y traer la ofrenda para Dios de todos los materiales, telas, colores, aceite, piedras para elaborar el Tabernáculo, junto con las instrucciones para su construcción y los enseres que serían utilizados, al igual que los ropajes y vestimentas de los cohanim.

Se retiró la congregación de Israel de ante Moshé y regresaron todos los hombres generosos de corazón trayendo consigo los materiales necesarios, las mujeres de corazón sabio tejieron el pelo de cabra junto con los colores indicados. Los jefes trajeron las piedras preciosas y las especies. Todo hombre y mujer a quienes voluntariamente movió su corazón trajeron ofrendas generosas a Dios.

Anunció Moshé al pueblo de Israel que Dios había designado a Besalel de la tribu de Yehuda y a Aholiav, de la tribu de Dan, a quienes Dios había dotado de sabiduría e inteligencia, para realizar los diseños y las tallas en piedra y madera, bordar y tejer. La gente seguía trayendo cada día más y más, hasta que los artesanos le anunciaron a Moshé que había demasiado, entonces se anunció al pueblo para que no trajeran más.

Se empezó la obra con todos los detalles, hasta los más pequeños y los materiales traídos fueron más que suficientes. Entre otros objetos sagrados, hizo Besalel el Arca de madera revestida en oro puro le hizo una corona en derredor. Colocó cuatro aros uno en cada esquina y varas de madera recubiertas en oro, que insertó en los aros, para portar el Arca. Hizo un propiciatorio de oro puro sobre el cual colocó dos Querubines de oro que batió con martillo, colocándolos en los extremos del propiciatorio. Los Querubines tenían las alas extendidas hacia arriba cobijando el propiciatorio y sus rostros estaban frente a frente, hacia el propiciatorio.

Quedaron hechos el Altar, el Arca, el candelabro la mesa, utensilios, cortinas, Atrio, puertas, etc. y todo lo relacionado con la construcción del Tabernáculo, según la descripción exacta hecha por Moisés, y colocado todo cardinalmente según la descripción

Explicaciones

Exodo 35:4 y 5 → “Se manifestó Moshé ante toda la Asamblea de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que ha prescripto Ado-nai diciendo: Tomad de vosotros, ofrenda para Ado-nai. Todo generoso de corazón la habrá de traer, a la ofrenda de Ado-nai. Oro y plata y cobre”.

En éste versículo llama la atención que Moshé dijo a toda la Asamblea de los hijos de Israel. Ya estaban todos reunidos y se había instruido con respecto a Shabat, ¿por qué dice la Torah que habló a toda la asamblea de los hijos de Israel?, había leyes que aunque todos escuchaban eran privativas de los hombres, jóvenes, mayores, niños, mujeres, ancianos, conversos, o de los especialistas en algún ramo, sin embargo ésta ley que a continuación enuncia Moshé, era para todo el mundo, sin excepción. Cada uno según lo que su corazón le indique, según se generosidad. De hecho, las mujeres llevaron sus espejos, joyas, lo que no había sido mencionado y sin embargo con ello lograron hacer parte de la decoración de los objetos del Tabernáculo. Todos habían sido partícipes de una u otra forma de la construcción del Tabernáculo, para que no se dijera después, que alguno tenía más derechos que otros. Y quienes no podían dar nada, o que no les daba su corazón para tal generosidad, aún ellos tenían el privilegio de ser igualitario como los demás, ya que no se trataba de una ofrenda obligatoria sino por la generosidad.

Gracias a la generosidad de los que lo hicieron, disfrutaron las generaciones posteriores de este Tabernáculo y su ritual y hoy disfrutamos de sus enseñanzas y ejemplos. Por eso es importante entrenarse a la generosidad y entrenar a nuestros hijos y nietos a ser gente generosa.