2018-09-24 [Num. 688]


Parashot Aharei Mot y Kedoshim


Este Shabat se dará lectura a dos Parashot: Parashá de Aharei Mot “Después de la muerte”, y Parashat Kedoshim “Consagrados”, del libro de Vaikrá.

Resumen

Ofrendas

Resumen Parashat Ajarei Mot

Pureza e impureza ritual

Dios le da la instrucción a Moshé de cómo y cuándo debía Aarón entrar al Santuario, su vestimenta y qué sacrificios llevar, para que no muriera. Después le ordena cómo debía ser el sacrificio específico para que expiara por él y su familia, llevando dos machos cabríos, uno para Ado-nai y el otro para Hazazel, éste último se llevaba al desierto. Expiaría entonces en el Santuario, las impurezas y transgresiones de los hijos de Israel. Antes y después de la ofrenda debía sumergirse en la mikveh.

Indica Dios, como ley perpetua por generaciones: el día 10 del séptimo mes (10 de Tishrei Yom Kipur) cuando se debía afligir el ser y guardarse de trabajar, como si fuera Shabat, pues debían todos purificarse de los errores cometidos. La expiación la haría el Cohen que hubiese sido ungido, con su vestimenta de lino.

Los sacrificios que ofrecieran los del pueblo de Israel debían ser obligatoriamente traídos a la Tienda de Reunión, de lo contrario sería truncado éste hombre del seno de su pueblo, con el propósito que no se desvíe hacia otros dioses o espíritus.

Se pronuncia fuertemente Dios con la prohibición de tomar sangre, ya que la vida de la carne está en la sangre. También con respecto a imitar las prácticas idólatras y las costumbres de la tierra de Egipto ni de los cananeos, cumpliendo solamente las leyes y mandamientos de Dios.

Prohíbe Dios el incesto catalogando cuáles son consideradas relaciones incestuosas, prohíbe a su vez relaciones homosexuales y zoofilia, considerándolo depravación y esto impurifica la tierra, con éstas cosas se habían mancillado las naciones que Dios iba a expulsar de la tierra de Canaán. Al final del listado ordena no profanar el Nombre de Dios ofreciendo la descendencia para Molej (ofrendas humanas).

Resumen de Parashat  Kedoshim

Un pueblo santo

Ordena Dios a todo Israel, ser un pueblo Santo, ya que Dios es Santo. Recuerda las leyes de: Honrar a padre y madre, guardar shabat y no hacer ni dirigirse hacia ídolos. Cuando se sacrifiquen las ofrendas hay que comerlas por tarde hasta el día siguiente, el resto hay que quemarlo.

Recordar dejar parte de los sembrados para los necesitados, no robar, no cometer fraude ni mentir en contra del prójimo, no jurar el Nombre de Dios en falso, no engañar, no retener la paga del asalariado ni un día. No maldecir al sordo ni poner obstáculo al ciego y temerás a Dios. No cometer injusticia en el juicio, no favorecer al pobre por el hecho de ser pobre sino con justicia se habrá de obrar. Enfatiza sobre el pecado de difundir difamación (lashón hará: hablar mal y motzi shem rah: calumniar), no ser cómplice. No odiar a tu hermano en tu corazón, pero habrás de reprenderlo, no vengarse ni guardar rencor contra los hijos de tu pueblo y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Mis leyes habrás de observar.

No hacer mezclas de semillas en el campo ni mezclar lino con lana (shatnez). En la tierra de Israel se ejecutará la ley de no comer el fruto de una semilla plantada durante los primeros tres años, al cuarto año se llevará ante Ado-nai y al quinto año se podrá consumir (ley de Orlá).

No practicar la adivinación no hacer corte redondo en la cabellera ni dañar el borde de la barba. No hacerse incisión por un muerto ni tatuarse la piel. No prostituir a la hija, guardar Shabat, no consultar con magos ni hechiceros, respetar y diferenciar a los ancianos, no oprimir a los extranjeros en la tierra que Dios os da. Tener balanzas justas. Observar las leyes que Dios entrega.

Nuevamente enfatiza Dios la orden de no hacer sacrificios a Molej (eran sacrificios humanos) castigando éste delito con furor y pena de muerte; siendo además truncado de su pueblo (Pena de Caret, su alma es truncada del pueblo de Israel) a continuación se establecen las penas para los delitos mencionados, además la pena de muerte o Caret –para ambos- para quien se acueste con mujer casada, hombre con varón, se describen cuáles son las relaciones incestuosas, y la prohibición de copular con animales.

Finalmente Dios advierte distinguir entre el animal puro y el impuro; no encaminarse según las normas de las naciones que está expulsando ante Israel, pues por ésta conducta  los ha repudiado, requiriendo a Israel, ser un pueblo Santo, consagrado a Dios ya que Dios lo distinguió entre todos los demás pueblos, para Sí.


Vea el video del rabino Alfredo Goldschmidt, sobre la ley de no menospreciar al extranjero ni al converso.

Explicaciones

Ajarei Mot- Levítico 16:11 → “Acercará Aarón su novillo expiatorio por él y por su familia e inmolará su novillo expiatorio”.

El Rabino Samson Raphael Hirsch trae el comentario de la Mishná Yoma 41b que dice que ésta segunda ofrenda incluye a todos los Cohanim. Pero antes debe confesar el Cohen Gadol por sí mismo y sacrificar el novillo expiatorio: este es el requisito previo para alguien que trabaja en el campo de Dios, cultivando los corazones y las mentes de las personas. Si quiere liberarse de todos los pecados, debe renunciar a vivir solo para sí mismo; debe voluntariamente entregar todo su ser espiritual y sensual al afilado cuchillo de la santificación de Dios. Este compromiso se expresa simbólicamente a través del acto del sacrificio expiatorio.

El Cohen Gadol tenía un papel simbólico de mucho sacrificio personal, dedicando su vida entera a la expiación de los pecados suyos, de su familia, de su tribu y del pueblo de Israel y recibiendo todo tipo de ofrendas del pueblo para disponer de ellas tal como la ley indicaba. Hirsch expone que entregaba voluntariamente todo su ser espiritual y sensual al proceso de la ofrenda y santificación de Dios, pero no todo momento era así.

El Cohen podía casarse y tener hijos, no tenía restricciones que sobrepasaran su condición humana. Tenía su hogar y su vida, aunque su mayor dedicación era la del trabajo en el Mishkan y también durante la existencia del Templo de Jerusalem. Los sucesores tenían vidas regulares, y eran nombrados Cohen Gadol a una edad avanzada, porque eran siempre descendientes del que representaba dicho oficio. El resto de los Cohanim, tenían una vida normal salvo algunas restricciones –hasta hoy- por ejemplo no casarse con una mujer divorciada, o no entrar a un cementerio.

Cuando se menciona en el Talmud que hasta al Cohen Gadol se le castigaba si hubiese cometido un delito, indica que tenían una vida social igualitaria con el resto del pueblo de Israel.