2020-07-14 [Num. 782]


Parashá de Shabat segundo día de Shavuot

Este Shabat 7 de Sivan de 5780, 30 de mayo de 2020, coincide con el segundo día de Shavuot. Se extraen del Arón Hakodesh dos rollos de la Torah, Se lee Deuteronomio 14:22 al 16:17 y para la Haftará se lee del segundo rollo de la Torah: Números 28:26 al 31.

Resumen

Shavuot

Dios ordena separar el diezmo del sembrado y de los primogénitos del ganado, consumirlo ante Dios, para exaltar Su Nombre. A quien se le dificultare llevar esto ante Dios, podía venderlo y llevar el dinero al lugar indicado donde comprará la comida que desee para él y su familia.

Cada tercer año se separará el diezmo para entregarlo al Leví, el converso, el huérfano y la viuda, que están en tus ciudades.

Al séptimo año se debe indultar cada préstamo para no oprimir a tu hermano. Devolverás lo que tienes en tu poder de tu hermano. Que no haya menesteroso en tu pueblo, para que Dios te bendiga. Para que puedas tu prestar a las naciones y ellas no tengan que prestarte a ti. Abrirás tu mano y le prestarás suficiente al necesitado de tus hermanos.

Si un hebreo se vendiere a ti, trabajará para ti seis años y el séptimo saldrá libre otorgándole de tus ganancias con lo que te ha bendecido Dios, para que recuerdes que esclavo fuiste en Egipto y Dios te rescató. Si no quisiere irse de tu lado para servirte como esclavo, lo será para siempre.

Los primogénitos de tu ganado deberás consagrar a Dios, no los harás trabajar ni esquilarás, a menos que tuviere algún defecto, en ese caso no lo llevarás ante Dios y podrás comerlo en tus ciudades. Pero su sangre no habrás de comer.

Cuida el mes de Aviv, ofreciendo el sacrificio de Pesaj a Dios, porque en ese mes te sacó Dios de Egipto. No comerás ni tendrás levadura durante siete días, sino panes ácimos –matzá- para que recuerdes siempre que con prisa saliste de Egipto. La ofrenda de Pésaj solamente se podrá ofrecer e el lugar que Dios disponga. El séptimo día de Pesaj será día de Asamblea y no habrás de trabajar.

Siete semanas habrás de contar, desde que empieza el machete a cortar el cereal y harás festividad de las Semanas –Shavuot- ante Ado-nay, te regocijarás con tu familia, tu esclavo, el Levi, el prosélito, la viuda y el huérfano de tu ciudad, recuerda que esclavo fuiste en Egipto, para que cuides estas leyes.

La fiesta de Sucot habrás de hacer durante siete días en la que te regocijarás. Tres veces al año se presentarán los hombres ante Ado-nay, en el ligar que Dios elija. En la fiesta de los ácimos –Pesaj-, en la fiesta de las Semanas –Shavuot- y en la fiesta de las Cabañas –Sucot- e irás con ofrendas según con lo que Dios te haya bendecido.


Vea el video del Rabino Alfredo Goldschmidt

Explicaciones

Deuteronomio 14:23: “Y habrás de comer ante Ado-nai tu Dios, en el lugar que habrá elegido para hacer morar Su Nombre allí; el diezmo de tu cereal, tu mosto y tu aceite y los primogénitos de tus vacunos y de tus ovinos; para que aprendas a venerar a Ado-nai tu Dios, todos los días”.

Aparece varias veces en la Torah la acción de comer ante Dios, lo hacía los descendientes de Aarón con las ofrendas que eran llevadas al Tabernáculo, y así se hacía durante la existencia del Templo de Jerusalem. En cada una de las tres celebraciones de peregrinación: Pesaj, Sucot y Shavuot.

En éste versículo, interesante es que no dice Dios directamente que habrán de comer sus ofrendas al lado del Tabernáculo ni del que sería en el futuro el Templo de Jerusalem, pues diría, “en el lugar donde Dios more”. Sino que dice: en el lugar que habrá elegido para hacer morar Su Nombre. El Nombre de Dios no mora únicamente en el lugar donde quedaba el Templo de Jerusalem, el nombre de Dios mora donde se reza o se realizan actividades que ver con la legislación Divina. El Nombre de Dios mora en cada escuela, universidad, Yeshivah e incluso en cada hogar donde se estudia Torah y se recuerdan las historias de la Torah. El sentido de comer ante Dios, implica u acto sagrado y de ahí que en la mesa de cada judío se establecen leyes de respeto, limpieza y santidad, se dice una bendición antes y una al finalizar la comida. De esta manera, se recuerda y se venera a Dios todos los días, no solamente durante la existencia del Templo de Jerusalem.