2020-10-28 [Num. 797]


Parashot Jukat y Balak

Este Shabat 12 de Tamuz de 5780, 4 de julio de 2020, se dará lectura a dos Parashot: Parashá de Jukat: “decreto” y Parashá de Balak: (el rey de Moab), del libro de Bamidbar.

Resumen

Balak2

Resumen de Parashat Jukat
La vaca roja

Ordena Dios que Eleazar, el Cohen, hijo de Aarón, sacrifique una vaca roja perfecta. Después otro cohen la quemaría, arrojando Elazar, una madera de cedro a la quema. Otro hombre puro recogería sus cenizas siendo colocadas fuera del campamento bajo custodia de la congregación de Israel. Estas cenizas serían utilizadas para purificar a las personas y objetos que hubieran estado en contacto con un cadáver humano, siete días después de haber estado en contacto, mezclando de ellas con agua surgente (manantial) y rociándolos con un hisopo. También la casa y objeto, donde hubiese estado en contacto con el fallecido, habrán de ser purificados. Aquél que no se purificara, su alma quedaría truncada del pueblo, esta era necesaria para poder entrar al Tabernáculo (y posteriormente al Templo).

Muere Miriam, hermana de Aarón y Moshé, siendo sepultada en Kadesh.

No había agua para beber y el pueblo se levantó a protestar contra Aarón y Moshé,  Dios ordenó a Moshé congregar a la gente y hablar a la roca de la cual saldría suficiente agua para la congregación y los animales. Moshé y Aarón estaban frente al pueblo, habló Moshé al pueblo diciéndole: “¿Acaso de ésta roca os vamos a sacar agua?”. Moshé, frente a todos golpeó dos veces la roca con la Vara, salió tanta agua que abastecieron la sed de hombres y animales, pero Dios castigó a Moshé y a Aarón por no haberlo consagrado ante la congregación, no permitiéndoles entrar a la tierra prometida llegado el momento.

Moshé envió emisarios al rey de Edom a quien contaron su historia y pidieron permiso para pasar por su territorio, pero el rey de Edom reunió a su ejército y se interpuso furiosamente no permitiendo su entrada. Moshé se vio obligado a desviar su camino llegando hasta la montaña de Hor.

Ordena Dios que Aarón y su hijo Eleazar suban a la montaña donde Moshé quitó las vestiduras de Aarón y las entregó a Elazar, a quien nombró Cohen (sacerdote) sucesor, después de lo cual Aarón murió. Todo el pueblo lo lloró durante 30 días.

El rey de Harad en el Neguev, se levantó y atacó a Israel, pero Israel lo enfrentó por consejo y ayuda de Dios saliendo victorioso y tomando sus ciudades.

Se desplazaron desde la montaña para circundar la tierra de Edom, pero el pueblo se desesperó por el largo camino y se quejó furiosamente a Moshé, Por lo que Dios les envió una plaga de serpientes venenosas, esta vez el pueblo le rogó a Moshé reconociendo su error. Moshé rogó por los aquejados, y Dios le ordenó elaborar una serpiente en cobre que al verla los afectados sobrevivían.

Levantaron campamento hasta llegar finalmente a Arnón, en la frontera entre Mohab y Emorí, de allí hasta el pozo –Beher- donde se habían reunido para que Dios les diera agua, entonces Israel entonó una canción de alabanza.

Envió Israel mensajeros a Sihón rey de los Emoritas pero éstos atacaron, Israel viéndose obligado a defenderse los vencieron tomando sus tierras y ciudades y se asentó Israel en todas las ciudades del Emorí. Se dirigieron por el camino de Bashán, pero salió el rey de Bashan para atacar a Israel, Ado-nay  dijo a Moshé: “no le temas pues en tu mano lo he entregado”. Lo batieron a él y a todo su pueblo tomando posesión de todo su territorio. Acampó Israel en las llanuras de Mohab al otro lado del río Jordán –Yardén- a la altura de Jericó.

Resumen de Parashat Balak
Bendición de Bilam

En la Parashá pasada se relata que Israel acampaba en las llanuras de Moab. El rey Balak y su pueblo, se fastidiaron con la cercanía de los hebreos y envió el rey, mensajeros a Midian para pedirle a Bilam su sacerdote, que maldijera a Israel con el fin de debilitarlo y vencerlo, pues sabía que a quien bendecía Bilam quedaba bendecido y a quien maldecía, maldito quedaba. Consultó Bilam con Dios para maldecir a Israel tal como el rey había solicitado, pero Dios le advierte: “No vayas con ellos, no maldigas al pueblo, ya que bendito es”, Bilam despachó a los emisarios indicándoles que Dios no le había permitido ir con ellos.

Envió Balak emisarios más importantes, con ofertas de honores y riquezas, pero Bilam rechazó esto. Dios le ordenó ir con ellos y decir solamente las palabras que Dios le dijera. Se levantó entonces Bilam, se montó en su asno e iba hacia ellos. Dios se enojó ya que él estaba yendo y le puso a Bilam un ángel al paso del camino para que no pudiese pasar. Al ver Bilam que el asno no pasaba, - pues el asno vio el obstáculo- enfurecido lo azotó. Dios permitió al asno hablar y  le preguntó a Bilam ¡porqué le había pegado ya tres veces! Bilam enfurecido lo reprendió por desobediente a lo que contestó el asno: “¿Acaso no siempre te he obedecido?”, permitió entonces Dios que Bilam viera al ángel que irrumpía el camino, con su espada en la mano, Bilam se inclinó y se prosternó sobre su rostro. El ángel le dijo, que si no se hubiera interpuesto al asno, éste y él estarían en éste momento muertos. Bilam reconoció su error y propuso regresar si no era bien visto por Dios, pero le dijo que fuera con los hombres y dijera solamente lo que él (el ángel de Dios) le indicara.

Se presentó ante el rey Balak y le advirtió que solamente diría las palabras que Dios le pusiera en su boca. Desde tres lugares donde el rey Balak le ordenó maldecir al pueblo, después de realizar en cada lugar siete altares de sacrificio a Dios, Bilam por orden de Dios, dijo las bendiciones a Israel que Dios le ordenó. Desde el primer lugar, sus palabras hacia Israel fueron sobre su imposibilidad de maldecir al que no ha maldecido Dios, es un pueblo que en soledad mora y entre las naciones no es considerado, y lo bendijo diciendo que Yaacov será numeroso cual polvo de la tierra. Se enojó Balak por la bendición y condujo a Bilam hasta otro punto de visualización de Israel. Bilam repitió las palabras Divinas, que le advirtieron que Dios no es hombre para arrepentirse de su decisión, Dios ha bendecido y no revertirá; Israel se levanta y surge como el león, y no descansará hasta que venza a sus enemigos. Balak le pidió que si no iba a maldecirlos que no los maldiga pero que al menos no los bendijera. Lo condujo a un tercer lugar desde donde veían a Israel, ésta vez Bilam les bendijo con hermosura de moradas, y cómo se elevará su reino, consumirá a sus adversarios, se bendecirán quienes le bendigan y malditos serán quienes le maldigan.

El rey enfurecido echó de regreso a Bilam a su pueblo, pero Bilam antes de regresar le profetizó todos los logros que tendría Israel en el futuro, la fragmentación de Mohab, el destierro de Edom, la perdición de Amalec, La opresión a Azur y a Heber.

A pesar de todo, Israel se dejó influenciar de la idolatría de los mohabitas, tomando para ellos mujeres idólatras y juntándose con otros pueblos idólatras de a su alrededor. Dios enfurecido ordena a Moshé matar a  los cabecillas de Israel, Moshé ordenó a los jueces de Israel, matar a los hombres que realizaron idolatría.

Un hombre de Israel se acercó (sexualmente) con una midianita frente a los ojos de Moshé y frente a toda la congregación, al ver esto Pinhas hijo de Eleazar, tomó una lanza en su mano y atravesó con ella al hombre de Israel y a la mujer, deteniéndose entonces la plaga que ya había matado a 24.000 hombres.


Vea el video del Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá: Pegarle a la piedra ¿pecado o pérdida de liderazgo?

Explicaciones

Balak: Números 22:14 “Se levantaron los dignatarios de Moav y se allegaron hasta Balak y dijeron: ‘Se ha negado Bilam a partir con nosotros’”.Balak: Números 22:14 “Se levantaron los dignatarios de Moav y se allegaron hasta Balak y dijeron: ‘Se ha negado Bilam a partir con nosotros’”.

Bilam había consultado con Dios y Dios le había prohibido ir con los dignatarios del rey mohabita Balak. Sin embargo los dignatarios, que eran los hombres más sabios que había escogido el rey para convencer al Bilam, no pasaron la razón como lo había dicho Bilam, sino que dijeron que Bilam se había negado a ir. Los hombres más sabios del reinado de Balak no creyeron en Dios.

Ser sabio no necesariamente hace inteligente a un hombre, el alto nivel de conocimiento a veces ciega y embrutece la inteligencia humana, la inteligencia de vida, la inteligencia histórica, hace que el hombre se sienta que está por encima de todo. La sabiduría combinada con la inteligencia y el conocimiento, permiten a una persona comprender la Presencia Divina y Su poder. El hombre, con o sin entendimiento, finalmente llegará a comprender que lo que Dios bendice, bendito es y nadie en éste universo puede cambiar ésta Ley Divina, la cual es parte de la ley de la naturaleza, también creada por Dios.

Bilam había consultado con Dios y Dios le había prohibido ir con los dignatarios del rey mohabita Balak. Sin embargo los dignatarios, que eran los hombres más sabios que había escogido el rey para convencer al Bilam, no pasaron la razón como lo había dicho Bilam, sino que dijeron que Bilam se había negado a ir. Los hombres más sabios del reinado de Balak no creyeron en Dios.

Ser sabio no necesariamente hace inteligente a un hombre, el alto nivel de conocimiento a veces ciega y embrutece la inteligencia humana, la inteligencia de vida, la inteligencia histórica, hace que el hombre se sienta que está por encima de todo. La sabiduría combinada con la inteligencia y el conocimiento, permiten a una persona comprender la Presencia Divina y Su poder. El hombre, con o sin entendimiento, finalmente llegará a comprender que lo que Dios bendice, bendito es y nadie en éste universo puede cambiar ésta Ley Divina, la cual es parte de la ley de la naturaleza, también creada por Dios.