2020-09-25 [Num. 793]


Parashá para Rosh Hashaná

Este Shabat 1 de Tishrei de 5781, 19 de septiembre de 2020, coincide con Rosh Hashaná por éste motivo se leerá el capítulo 21 del libro de Bereshit (Génesis). Al día siguiente, el 2 de Tishrei, también Rosh Hashaná, en la mañana se dará lectura al capítulo 22 que relata sobre el sacrificio (en lugar de) de Isaac: Akedat Itzjak. 

Resumen

Akedat itzhak

El Nacimiento de Isaac

Sarah tuvo un hijo en su ancianidad, tal como Dios había dicho, poniéndole el nombre de Isaac. Abraham circuncidó a Isaac a los ocho días de nacido de acuerdo a lo pactado con Dios. Abraham tenía cien años. Cuando Isaac fue destetado, Abraham le realizó un festejo; Ishmael, el hijo de Hagar la egipcia, se burlaba de Isaac, Sarah, entonces, le pidió a Abraham que echara a Hagar y a su hijo, pues Isaac no heredaría con Ishmael. A Abraham le molestó echar a su hijo Ishmael, pero Dios le aconsejó que hiciera lo que Sarah le había indicado, pues Isaac sería el portador de su nombre, mientras que a Ishmael, por ser su hijo, lo convertiría en pueblo.

Abraham despidió a Hagar y a su hijo dándoles provisiones para el camino. En el desierto de Beer Sheva se extraviaron, dejó Hagar al niño bajo unos arbustos para no verlo morir de sed y ella se alejó llorando; Dios le avisó a Hagar que no llorara pues haría de Ishmael un gran pueblo, ella lo tomó de la mano y divisó un pozo de agua donde bebieron. Dios estuvo con el niño quien se convirtió en tirador de arco, se asentaron en el desierto de Parán y la madre lo casó en la tierra de Egipto.

Abimélej le pidió a Abraham que fuera sincero y bondadoso, pues sabía que Dios estaba con él, Abraham lo juró, pero también le reprendió porque sus hombres se habían apoderado de un pozo de agua que Abraham había hecho, Abimélej le retornó el pozo de agua explicándole que no sabía del suceso; Abraham entregó siete corderas de su rebaño a Abimélej como testimonio de que él había cavado el pozo, por eso ése lugar se llamó Beer Sheva, allí concertaron una alianza.

Abimélej regresó a la tierra de los Filisteos (pelishtim). Abraham plantó un Tamaríz e invocó allí el Nombre de Dios. Abraham habitó en la tierra de los Filisteos mucho tiempo.

Sacrificio de Isaac

Dios sometió a prueba a Abraham y le ordenó llevar a su hijo Isaac a la tierra de Moriá y ofrecerlo en holocausto en uno de los montes de la región que le indicaría. Tomó dos mozos, leña y fue al lugar indicado. Subió con Isaac, llevando la leña, el fuego y el cuchillo. Isaac le preguntó dónde estaba el cordero para el sacrificio y Abraham le contestó “Dos proveerá”.

Erigió Abraham el altar amarró a Isaac las manos y puso lo puso encima. Cuando subió la mano para sacrificar a su hijo, el emisario de Ado-nai le llamó: “¡Abraham! No extiendas tu mano contra el niño, pues ahora Yo me apiado, ya que temeroso de Elohim eres, pues no me has negado ni a tu único hijo”.

Vio Abraham un carnero enredado en sus cuernos en la espesura y sacrificó al carnero en lugar de su hijo.

El Emisario volvió a hablare a Abraham y ésta vez le bendijo: “Acrecentaré a tu descendencia como las estrellas de los cielos y la arena del mar. Poseerá tu descendencia la tierra de sus adversarios. Por tu descendencia serán bendecidas todas las naciones de la tierra”.

Regresaron y se asentaron en Beer Sheva, donde le anunciaron a Abraham sobre los ocho hijos que había tenido su hermano Nahor con su esposa Milca, uno de ellos era Betuel, el padre de Rivka.


La continuidad judía, comentario a la Parashá para Rosh Hashanah por el Rabino Alfredo Goldschmidt del Centro Israelita de Bogotá.

Explicaciones

Génesis 21:1: “Y Ado-nai rememoró a Sarah, tal como había dicho e hizo Ado-nai a Sarah, tal como hablara”.

El rabino Samson Raphael Hirsch explica que en éste versículo se confirma la promesa de fertilidad que había hecho a Sarah y además agrega un nuevo status a Sarah con la bendición de tener a su bebé, a Isaac.

Habían ocurrido varios eventos después que Dios le anunciara a Abraham que Sarah iba a ser madre. Pacientemente esperó Sarah el momento que ella esperaba, casi incrédula como lo demostró cando se rió al saber la noticia que siendo una mujer de edad avanzada que ya no tenía la menstruación, iba a quedar embarazada. Bendiciones y promesas de Dios se han cumplido y se seguirán cumpliendo. Solo hay que esperar el momento apropiado que Dios decida, así se pueda pensar que es algo increíble que sucediera, pero tal como Dios le contestó a Sarah: “¿Acaso está remota de Ado-nai cosa alguna?” (Génesis 18:14). Así es, no existe nada que sea difícil de hacer para Dios. Ya se vio el regreso del pueblo de Israel a su tierra, algo que se creía un cuento de hadas. Ahora Dios redimirá a todo su pueblo, habrá paz en el mundo y sobrevivirán todas las personas merecedoras de éste planeta hermoso que Dios hizo para el hombre y todo lo que le rodea.

Shaná Tová Tikatevu a todos, deseando un año de bendiciones, salud inteligencia, entendimiento y amor.