2021-04-12 [Num. 821]


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Columnistas  - Reflexiones en Sión

Yaacov Amar Rothstein

Yacov rothstein
Por Yaacov Amar Rothstein
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Nacido en Bogotá, Yaacov Rothstein fue ex-mazkir de Kineret Tnuat Noar y ex-alumno del Colegio Colombo Hebreo. A los 18 años hizo aliá y realizó estudios de agricultura Hi-tech en Sde Eliyahu. En Jerusalem realizó estudios de Tora con los alumnos directos de Rav Kook z"l. Prestó servicio militar como combatiente en las fuerzas especiales del Ejército Israelí. Actualmente es representante de las Juventudes Sefaradíes en la Organización Sionista Mundial, conferencista, asesor de la organización Bodedim BeYachad y estudiante de ingeniería en la Universidad Ben־Gurion.

Pesaj no es una fiesta religiosa

2021-03-24

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¿Saben cuál es el significado religioso de Pesaj? Ninguno. Pesaj no es una fiesta religiosa. Es una fiesta nacional. Lo que se celebra en Pesaj es la libertad nacional del pueblo judío. Celebramos nuestro “nacimiento” como nación.

Dios no liberó a “la religión esclavizada en Egipto”, sino al pueblo esclavizado en Egipto. De hecho, en Egipto había una cierta libertad religiosa. Cuenta el midrash (Shemot Raba 5:16) que los levitas, la tribu encargada del rol espiritual de Israel, tenían permitido efectuar dichas labores espirituales. O sea, salir de la esclavitud en Egipto no implicó una libertad “religiosa”, sino que significó adquirir nuestra libertad como nación autónoma.

La verdad que en Pesaj tampoco celebramos el hecho de poder cumplir preceptos religiosos, pues la Torah no fue entregada cuando salimos de Egipto, sino después, en el Monte Sinai. La fiesta en la que sí celebramos a la Torah es en Shavuot, pero no en Pesaj.

Si nos fijamos, el orden de los eventos fue el siguiente: primero salimos de la esclavitud, luego fue que recibimos la Torah. Ese es el orden del desarrollo histórico de nuestro pueblo. Es decir, la única forma de tener una verdadera libertad espiritual es por medio de tener libertad nacional.

Por eso es que la bendición que decimos cuando pasamos a la Torah es: “Bendito Dios, rey del mundo, que nos escogió entre todos los pueblos y nos entregó la Torah”. Podemos ver que dicha bendición fue deliberadamente redactada es ese mismo orden: Primero agradecemos por haber recibido nuestra identidad como pueblo y solo después es que somos capaces de recibir la Tora. 

La liberación nacional es El Paso básico antes de poder cumplir mitzvot. Siendo esclavos del faraón en Egipto nunca hubiéramos sido capaces de recibir la Torah. Por eso en la Hagadá de Pesaj dice que “si Dios no hubiera sacado a nuestros padres de Egipto, nosotros, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos estaríamos subyugados al faraón en Egipto”. Significa que si somos sirvientes del faraón, oprimidos en una tierra ajena, no podemos servir a Dios. Traducción: no podemos cumplir las máximas aspiraciones de nuestro pueblo mientras estemos siendo sometidos por otros regímenes foráneos y sin que tengamos una autodeterminación nacional.

Por lo tanto, celebrar Pesaj es una de las mayores expresiones del sentimiento inherente en todo judío. Yo incluso diría que Pesaj es una de las fiestas más sionistas que tenemos los judíos ¿Por qué? Porque Pesaj es la fiesta en la que conmemoramos nuestra identidad como pueblo que por fin es libre y autónomo.

Por eso pienso que si un judío está orgulloso de su identidad, independientemente de su nivel de observancia de los preceptos, el judío debería cumplir Pesaj al cien por ciento. Haciendo el Seder. Transmitiendo el milenario relato de cómo nos liberamos a nivel nacional. Comiendo matzá. Evadiendo el jametz. Recordando que somos un pueblo, libre, especialmente hoy en día gracias a Dios y gracias a nuestro Estado de Israel. Les deseo a todos un Pesaj kosher y feliz.

וְהוֹצֵאתִי, וְהִצַּלְתִּי, וְגָאַלְתִּי, וְלָקַחְתִּי



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